Es más fuerte que su roca

Autor:Gustavo Cosacov
Páginas:473-476
 
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Ver nota 1

I
  1. Es posible leer las obras publicadas por Roberto Bergalli como hitos en la historia de una idea: disolver la legitimidad del objeto de la criminología etiológica, con un enfoque capaz de modificar el paradigma dominante y descentrar la tradicional "cuestión criminal".2Se trata sin duda de un trabajo de Sísifo si es pensado en términos del "absurdo"3de la resistencia al Sistema4frente a la constante reproducción de lo mismo en las prácticas punitivas. Observador insobornable de los desplazamientos del poder punitivo, de sus maneras de mostrarse y de ocultarse, fue tempranamente entrevista por él la amplitud de la crisis del "Estado de Bienestar" en el desplazamiento del Sistema hacia "un universo concentracionario".5Estaba preparado para ello hacía tiempo.6

  2. La libertad de pensamiento, que en el trabajo intelectual es lo opuesto al "conformismo de masas" y, en el plano político, se expresa como el esfuerzo por mantener

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    abierta la pregunta "¿quién custodia a los custodios?,7encuentra expresión en la obra de Roberto Bergalli. Esta se extiende más allá de sus escritos y se manifiesta en aquello que ha protegido y dejado crecer a su alrededor. Su capacidad para comunicar las ideas, que es el ejercicio mismo de la libertad de pensamiento, ha permitido que junto a él se hayan reunido y formado estudiantes y estudiosos de diversos países, en un esfuerzo colectivo de una asombrosa amplitud y profundidad. El volumen del programa de doctorado titulado Sistema Penal y Problemas Sociales8 ilustra, aunque solo sea de modo parcial, provisorio y promisorio, el resultado de esa capacidad. Se trata de una obra colectiva que, a diferencia de otras expresiones académicas, deja "respirar" a cada uno de los colaboradores y al mismo tiempo nutrir orgánicamente un pensamiento del presente.

  3. En los tiempos que corren, en el presente continuo de la crisis,9es necesario orientarse en el pensamiento. Cuando se trata de un campo como el que ha explorado Bergalli, en el que se entrecruzan diversos paradigmas y disciplinas técnicas, cada una con pretensiones muchas veces ilegítimas, pero eficaces para justificar prácticas de poder y control, para orientarse en el pensamiento resulta decisiva una actitud crítica atenta a los conceptos y "vocabularios de motivos" con los que se construye y se reconstruye la "cuestión criminal". Obviamente se trata de una tarea antipática para los escenógrafos de la nueva teatralidad punitiva. Para los constructores de escenarios signados por la lógica de la emergencia. El terrorismo, el narcotráfico y el lavado de dinero constituyen otros tantos frentes en los que diariamente los aparatos de control crecen y afinan sus instrumentos. La mundialización del control avanza muy rápido. En una escala distinta inimaginable para la criminología tradicional, se encuentran enfrentados poderosos ejércitos policializados y mafias con poderes gubernamentales. No siempre fáciles de distinguir, aunque no por razones epistemológicas.

  4. La libertad de pensamiento ha de guiar a un ser que debe orientarse aún en la mayor oscuridad, para lo cual necesita en absoluto "el sentimiento de una diferencia" en el "propio sujeto, a saber: la de la mano derecha e izquierda".10Es libre para decidir y, paradójicamente, sólo libre en cuanto deja abierto el abismo del que emerge la ley moral. Tal vez un pensador libre es el que mediante el pliegue de la razón teórico/práctica11encuentra el desfiladero por el que transitaría aún el sujeto de la conciencia, bordeando su propio abismo sin fondo. Un tránsito entre la conciencia que pide lo impo-

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    sible y la acción, siempre finita y culpable. Un desfiladero en cuyo umbral Kant dejó una preciosa huella de su paso, con un título que es una pregunta.

  5. El Profesor Roberto Bergalli reúne dos cualidades que las posee en grado admirable: integridad moral y visión lúcida del conflicto social. Juntas, necesariamente, lo apartan de aquellos intelectuales que han enturbiado su mirada al renunciar a la libertad de pensamiento. El discurso veraz caracteriza al pensador libre.

    Bergalli es de aquellos que conocen, no sólo académicamente, lo infernal del Sistema punitivo. Por una parte, su preparación intelectual para observar la dinámica y estructuras de los sistemas de control punitivo y, por otra, su detención durante la dictadura militar argentina, lo obligaron con violencia a conocer, en una experiencia límite, el "monstruo en sus entrañas". Es esa experiencia lo que constituye su roca. Y una sutil conciencia de lo absurdo, que tiene afinidades con el Sísifo de Albert Camus, lo que constituye su dicha.

    Esas...

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