Sapo de otro pozo

Autor:Horacio Verbitsky
Páginas:480-480
 
EXTRACTO GRATUITO

Page 480

Me siento como sapo de otro pozo entre tanto académico. Pero venzo el pudor y envío estas líneas porque no me perdonaría estar ausente en un homenaje a los prime-ros 70 de Roberto, preparado con tanto afecto como inteligencia por sus jóvenes colaboradores y discípulos. Eso ya dice algo de él.

En la humana dimensión de la eternidad se me hace cuento que empezaron Bergalli y mi relación con él, tal como dice Borges del aire y del agua. Supe de él antes de conocerlo, en los años de apasionado debate de ideas que se conoce como década de 1960 y nos vimos algunas veces durante el fugaz gobierno de Cámpora, en el que teníamos algunos amigos (como el gran Polo) y aun más ilusiones.

Nos frecuentamos más a menudo cuando pudimos despertarnos de la pesadilla de la dictadura militar, al concluir cada uno su respectivo exilio, físico uno, espiritual el otro. Desde entonces, Roberto ha sido una compañía intelectual y ética en las interminables lides por la afirmación de una cultura democrática en una sociedad con propensión al salvajismo y la indiferencia.

Roberto Bergalli puede mostrar una trayectoria invariable a lo largo de medio siglo en algunos temas centrales.

No son tantos los intelectuales en general ni los hombres del derecho en particular que hayan mantenido una posición irreductible respecto de la conducta a seguir con los responsables de los peores crímenes cometidos en la historia argentina y que hayan sido capaces de integrar esa actitud, dictada por una sensibilidad hacia las víctimas, con una visión de la sociedad. Seguro que se siente más cerca de Christie que del retribucionismo, pero eso no le impide comprender la...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA