Carissimo maestro

Autor:Paolo Scalia
Páginas:488-490
 
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Page 488

Carissimo Maestro,

Es para mí motivo de grande satisfacción la posibilidad de escribirte un home-naje a tu carrera académica, así como expresarte, siempre que las palabras alcancen, la importancia y el significado de tu persona para mi desarrollo personal y profesional.

Entonces por eso elegí un estilo epistolar, decidiendo escribir esta carta, a ti, queridísimo Maestro, así como me dirijo hacia ti desde hace más de 14 años, es decir, desde cuando te conozco, tiempos durante los cuales he experimentado muchísimas y preciosas experiencias derivadas de nuestra amistad.

Permíteme, entonces, recurrir a la manera de un amarcord felliniano a los recuerdos marcados en mi memoria para que compartamos juntos los pasos que me sugeriste, permitiste y estimulaste en mi persona, en mi manera de ser, vivir la vida, pensar y actuar día a día.

Era el octubre de 1991,y gracias a una beca Erasmus, empezaba mi período de intercambio estudiantil. Provenía de la facultad de giurisprudenza de Bologna, y Massimo Pavarini, relator de mi tesina de licenciatura, me sugirió ir a Barcelona y ponerme en contacto contigo.

A los tres días de mi llegada en la capital catalana, era un día martes, te llamé por teléfono y fue el único momento en el que te sentí muy enfadado conmigo, aunque no nos conociéramos: "Pero cómo, ¿no sabía Massimo que tengo mi año sabático? Yo no podré seguirte en tu trabajo, de cualquier manera te espero este viernes a la tarde al CIDOB".

Todo eso tú me lo dijiste en italiano y me asusté mucho. A la mañana siguiente llamé a Massimo para pedirle consejos, y me sugirió reunirme contigo el viernes y que allí viera como me sentía después de conocerte.

Aquel viernes, a la tarde, llegue al CIDOB con 10 minutos de adelanto, estaba Encarna que me dijo de esperarte, y me senté en un sillón, bastante tenso adentro mío. Al fin y al cabo estaba esperando a uno de los docentes claves para el desarrollo de mi proyecto de intercambios, que incluía la recogida de datos bibliográficos para mi trabajo de investigación en derecho penitenciario.

Cuando llegaste, me levanté y tímidamente me acerqué a ti. Hechas las presentaciones del caso te pasé la carta de presentación que Massimo me había dado para entregarte.

Todavía recuerdo tus palabras, siempre en italiano: "Bienvenido a Barcelona, yo para ti no quiero ser un docente, sino un amigo...". Y ya sentía algo adentro que nunca había probado antes. En mi cabeza pensaba: "¡Qué lindo! Un gran profesor que se...

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