Cómo se aprenden los 'saberes productivos' en la microempresa de la confección

Autor:Andrés Martínez/María de Ibarrola
Páginas:169-200
 
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Introducción

El presente capítulo profundiza en los espacios de aprendizaje, los procesos y los medios por los cuales 17 microempresarios informales de la industria de la confección que llevan a cabo sus actividades productivas en zonas urbano marginales conurbadas a las ciudades de México y de Buenos Aires, han ido conformando sus “saberes productivos” (sp). En este documento se sostiene que todo microempresario pone en juego una configuración única de sp y que éstos son el eje articulador de los sistemas de negocio mediante los cuales se integran, se articulan y se configuran el conjunto de actividades productivas que llegan a constituir las microempresas. La categoría de los sp resulta del análisis de las entrevistas a profundidad aplicadas a la muestra de microempresarios con la finalidad de identificar los saberes que ponen en juego para producir. Al centrarse en los espacios y procesos de formación el texto identifica la serie de elementos, procesos y niveles de participación de los microempresarios en tareas y actividades productivas, aproximación teórica que permite ir más allá de la simple conclusión de denominar “práctica” a un conjunto de factores de formación, sin ignorar la manera como se entremezclan con saberes aprehendidos en diferentes espacios de trabajo o de escolaridad.

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Prácticamente no existen escritos o estudios sobre los saberes y su uso en la microempresa de Latinoamérica, más allá de la descripción de diversos programas de formación y capacitación de microempresarios, orientados generalmente al fortalecimiento del aprendizaje de los saberes técnicos

El capítulo se divide en cinco apartados: 1) una breve descripción de la manera como se llegó a definir la microempresa informal analizada; 2) una caracterización de los saberes productivos identificados; 3) las diversas nociones teóricas y elementos de análisis que sustentan la posición sostenida sobre los espacios y procesos de formación de los sp: la teoría de la actividad, el enfoque del aprendizaje situado en comunidades de práctica y la participación legítima en ellas; 4) la descripción sucinta de los procesos, métodos, técnicas y hasta casualidades, por las que se han formado los saberes productivos de los microempresarios en nuestro caso de estudio y la identificación clara de tres diferentes niveles en los que se puede clasificar la participación como mecanismo privilegiado de apropiación de los saberes productivos, y 5) finalmente las relaciones que se establecen entre la formación de los saberes productivos y los sistemas de negocio que han podido conformar los microempresarios entrevistados.

Hacia una definición de la microempresa informal urbana en América Latina

Diversos estudios que tratan el tema de la microempresa en Latinoamérica se relacionan con su crecimiento, con sus lógicas de organización, con su importancia social, y se refieren a ellas con categorías y clasificaciones tales como: cuentapropismo, autoempleo, trabajadores autónomos, economía informal, profesionales independientes, economía solidaria, ambulantes o emprendedurismo (Gallart, 2003; Mizrahi, 1989; Cross, 1997; Marshall, 1990).

Importantes académicos de la región han estudiado la informalidad en la que frecuentemente se desarrollan las microempresas; los diversos mercados que atienden, marginales con frecuencia; el trabajo precario con el que se sostienen, o bien han caracterizado y evaluado los programas de apoyo al sector; pero no han integrado una definición propia de la microempresa informal. (Tokman, 2003) (Gallart, 2003) (Ramírez, 2003) (Castells, Portes y Benton, 1989) (De Soto, 1991) (Mizrahi, 1989) (Salas, 2006).

En la investigación realizada se destacan cuatro grandes características de las microempresas estudiadas, a partir de las cuales se desprende una definición propia:

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• La primera se refiere a su reducido tamaño, tanto en el número de trabajadores como en los recursos financieros y materiales con los que cuentan (entre 1 a 10 trabajadores).

• La segunda se refiere a la condición de informalidad en la que tienden a verse inmersas por alguna o por las tres razones que se señalan a continuación: a) por el tipo de los mercados que atienden —marginales o subsidiarios, complementarios— (Mizrahi, 2000); b) porque constituyen un refugio que alberga principalmente a los amplios sectores de población marginados del empleo formal; c) porque las actividades que desarrollan quedan fuera de los marcos institucionales, de manera parcial o incluso total.

• La tercera condición refiere a la precariedad en la que la mayoría de estas microempresas se desenvuelve: sus ingresos son magros, existe una reducida relación capital-mano de obra, la mayoría de las transacciones que realizan son informales y en general los recursos tecnológicos son escasos y obsoletos.

• La cuarta se refiere a la persistente carga de racionalidad afectiva2en torno a una serie de elementos: la familia, las amistades, el entorno social y el entorno geográfico inmediatos. Más allá de una racionalidad acumulativa, estas consideraciones afectivas conllevan la presencia de lógicas y relaciones en la vida cotidiana de la microempresa que presentan contradicciones entre los fines, los medios y la productividad. La fuerte presencia de la racionalidad afectiva genera procesos que pueden resultar discontinuos y fragmentados que guían la organización y división del trabajo en función, por ejemplo, de la lógica de la organización familiar.

De ahí que las microempresas analizadas se clasificaron dentro de un sector definido como aquel que se conforma por unidades de negocio con actividad en cualquier área de la economía: industrial, comercial y de servicios; empresas que cuentan con sistemas de negocio integrados por recursos y saberes de sus miembros, que los configuran con base en decisiones ponderadas entre elementos de racionalidad afectiva y racionalidad acumulativa; son clasificadas así por su tamaño en cuanto al número de trabajadores; son independientes, esto es, no son subsidiarias, ni franquicias, ni oficinas de alguna matriz; son legales, en tanto no están ligadas a algún giro negro o parte del crimen organizado. Se les denomina informales por

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razones de escasez, y porque la marginalidad social y económica en la que trabajan suelen tener actividades desapegas de la institucionalidad.

Los Saberes Productivos

Si bien importantes autores en el tema del “sector microempresarial” han orientado parte de sus esfuerzos a la evaluación de programas de capacitación de adultos y de jóvenes para impulsar microemprendimientos o como estrategias de inclusión de jóvenes al mercado laboral mediante el autoempleo, ninguno de ellos ha incursionado en el tema de la naturaleza del conocimiento que manejan y ponen en juego los microempresarios informales para sostener y desarrollar esas fuentes de ingreso. Prácticamente no existen escritos o estudios sobre los saberes y su uso en la microempresa de Latinoamérica, más allá de la descripción de diversos programas de formación y capacitación de microempresarios, orientados generalmente al fortalecimiento del aprendizaje de los saberes técnicos o bien a las guías para plasmar planes de negocio conformados por la lógica, las características y las necesidades de las empresas del sector moderno, alejadas de las realidades microempresariales. (Gallart, 2003; Messina, 2001; Jacinto, 2006)

La investigación propone la categoría de los sp como una noción clave para identificar los conocimientos, procesos, recetas, tradiciones, y hasta creencias que sostienen la actividad productiva de las microempresas informales. A lo largo del estudio de campo los microempresarios describieron saberes de diferentes tipos que podían ser parte de habilidades técnicas, de descripciones relacionadas con la gestión de la vida del negocio, así como un grupo de saberes relacionados con el conocimiento de redes, personas, instituciones, empresas y microempresas.

Saber Hacer Técnico ( sht )

Se relaciona con los procesos de producción de la microempresa desde el punto de vista operativo, refiere a las capacidades técnicas de los microempresarios y al manejo efectivo de máquinas, instrumentos, herramientas, organización del trabajo propio y de otras personas en torno a la manufactura; preparación de la materia prima, de insumos y de la tecnología3-obsoleta, básica o más o menos avanzada-. y otros artefactos -manejo, operación, mantenimiento, reparación- (Cole, 1992).

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Pero primero tengo que comprar la tela que me venden en rollo y yo la tengo que traer del centro, en República de Guatemala (nombre de una calle en el centro de la ciudad), y se desenreda, y se le tiene que dar un día de reposo para que pierda su elasticidad, porque si la cortas tal y como te la venden, al momento de coser te queda chico, se encoge; por eso se le da el reposo y se tiende, se traza y corta en un día y al siguiente pasa a máquinas.4

Saber de la Trama Productiva ( stp )

La inserción de cada unidad microempresarial en unas u otras redes de empresarios, cadenas productivas o mercados, depende del saber de las redes de agentes con los que se interrelaciona para efectos de dar dinámica al negocio. El acceso a esas redes tiene relación con los saberes que le permiten al microempresario en un primer momento “saber quién” y en un segundo momento, saber las formas o caminos para establecer contacto y mantener algún tipo...

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