Tres problemas para la concepción habermasiana de la democracia

AutorHoracio Spector
CargoUniversidad Torcuato Di Tella, Buenos Aires
Páginas435-460
REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO - I ÉPOCA - VOL. 6 - 2011 - [435-460] - ISSN 1885-589X
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TRES PROBLEMAS PARA LA
CONCEPCION HABERMASIANA DE LA
DEMOCRACIA1
THREE PROBLEMS FOR THE HABERMAS´ DEMOCRACY
CONCEPTION
Horacio Spector
Universidad Torcuato Di Tella, Buenos Aires
Palabras clave:Palabras clave:
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Palabras clave:
Habermas, teoria del discurso, ética comunicativa, democracia deliberativa
Keywords:Keywords:
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Habermas, discourse theory, communicative ethics, deliberative democracy
RESUMEN: La teoría discursiva de Habermas basada en el consenso de
los participantes, siendo este consenso el fundamento de la corrección
ética, ha sido objeto de crítica por sus limitaciones tanto en el terreno
de la práctica como la teoría. El artículo pretende comentar y superar
esas limitaciones. Es una tarea que deben realizar los partidarios de la
democracia deliberativa, pues siempre la democracia deliberativa, en
la que se concreta el discurso habermasiano, es más legítima que la
democracia liberal. Las limitaciones aludidas en este artículo -la
inconmensurabilidad discursiva, el dilema discursivo y la falla
discursiva- podrían ser superadas y, aún si estos problemas no fueran
totalmente superables, la democracia deliberativa es el mejor sistema
político disponible.
ABSTRACT: Habermas’ discourse theory is ethically premised on the
notion of consensus. This work aims at overcoming the practical and
theoretical limitations for which it has been criticized. Because
deliberative democracy, on which the Habermasian discourse is
concretized, is more legitimate than liberal democracy, its supporters
must engage in this task. I argue that the limitations of Habermas’
discourse theory - the discursive incommensurability, the discursive
dilemma and the discursive flaw - could be overcome. Yet, even if these
limitations could not be completely corrected, deliberative democracy
remains the best available political model.
1 El presente trabajo es una versión revisada de la conferencia dictada por el
autor en la Conferencia
Habermas 80 años, Crítica, Razón y Comunicación
,
organizada por las universidades Adolfo Ibáñez y Diego Portales en Santiago de
Chile el 8-9 de setiembre de 2009.
Recibido: enero de 2011.
Aceptado: junio de 2011.
REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO - I ÉPOCA - VOL. 6 - 2011 - [435-460] - ISSN 1885-589X
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Habermas célebremente propuso una
concepción veritativa de la legitimidad
que justifica la validez de las normas
jurídicas sobre la base de un consenso
basado en razones. Así, él dice que el
modelo adecuado de legitimitación de-
mocrática es «el de la comunidad de
comunicación de los interesados, que,
como participantes en un discurso prác-
tico, examinan la pretensión de validez
de las normas y, en la medida en que
las aceptan con razones, arriban a la
convicción de que las normas propues-
tas, en las circunstancias dadas, son
‘correctas’».2 Habermas sostiene que la
pretensión de validez es cognitiva, lo cual
presupone admitir que los juicios nor-
mativos pueden ser verdaderos o falsos.
La teoría metaética de Habermas, es
decir, la llamada «ética del discurso»
incluye los siguientes dos supuestos fun-
damentales:
a) las aspiraciones de validez normativa
poseen un sentido cognitivo y se pueden
tratar como aspiraciones de verdad, y b)
la fundamentación de normas y manda-
tos requiere la realización de un discurso
real que, en último término, no es
monológico, no tiene nada que ver con
una argumentación que se formulara
hipotéticamente en el fuero interno.3
Habermas procede en el estilo de la
pragmática-trascendental de Karl-Otto
Apel, investigando los presupuestos de
los discursos prácticos. Así, Habermas
cree encontrar un principio puente que,
como el principio de inducción en la
ciencia empírica, permite la fundamen-
tación de juicios normativos. Este prin-
cipio puente no es otro que una versión
dialógica o deliberativa del imperativo
categórico kantiano, que Habermas lla-
ma «postulado U». Así, sostiene que
«una norma polémica únicamente en-
cuentra aceptación entre los participan-
tes de un discurso práctico cuando ‘U’
es válida, esto es:
Cuando todos pueden aceptar
libremen-
te
las consecuencias y efectos colatera-
les que se producirán previsiblemente del
cumplimiento
general
de una norma po-
lémica para la satisfacción de los intere-
ses de
cada uno
».4
La definición de «aceptación o asenti-
miento racional» que contiene el postu-
lado U le permite establecer su postula-
do de racionalidad discursiva, o «prin-
cipio D», que dice:
Válidas son aquellas normas (y sólo
aquellas normas) a las que todos los que
puedan verse afectados por ellas pudie-
sen prestar su asentimiento como parti-
cipantes en discursos racionales.5
Ello significa que sólo son válidos aque-
llos juicios normativos que consiguen o
pudieran conseguir el asentimiento de
parte de todos los participantes de una
deliberación práctica racional.6 Haber-
mas denomina «formal» o «procedimen-
tal» a su ética discursiva porque «no
ofrece orientación de contenido alguno,
sino un procedimiento: el del discurso
práctico».7
Más recientemente Habermas rechaza
la interpretación «veritativa» o «cog-
nitivista» de los juicios normativos que
obtienen validación en un discurso ra-
cional. La validez de los juicios norma-
tivos, entonces, no debería ser identifi-
cada con la verdad de los juicios fácticos:
«[...] el
proyecto
o esbozo de un mundo
moral y la suposición de un mundo ob-

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