Rostros tras la crisis

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El trabajo es un determinante fundamental de la manera en que las personas viven el presente y sus perspectivas de futuro. El Programa de Trabajo Decente de la OIT para el siglo XXI surge como respuesta a las necesidades de las personas: Trabajo formuló tres preguntas sobre sus experiencias a víctimas de la crisis en África, Asia, Europa y América.

S.A., 30 años, trabajador en una fábrica de ropa, Yakarta, Indonesia

1) ¿Cómo perdió su empleo?

La fábrica en la que trabajaba quebró en enero. Producía ropa para la exportación a Estados Unidos y Europa. Debido a la crisis, no recibíamos suficientes pedidos, y el dueño cerró. Se negó a pagar la indemnización a un total de 1.300 trabajadores, incluido un servidor. Se negó incluso a entregarnos una carta de recomendación, que necesitamos para solicitar otro empleo.

2) ¿Se había preparado para esta situación?

La verdad es que no estaba preparado para esta situación, ya que la fábrica llevaba 20 años funcionando. Yo llevaba trabajando allí 9 años. La mayoría del personal de la fábrica estaba compuesto por mujeres. Algunas han optado por regresar a su pueblo y otras dependerán de los ingresos de su marido.

3) ¿Qué espera del gobierno y de los interlocutores sociales en esta situación?

Hemos comunicado el caso al Gobierno y a nuestro Parlamento. Espero que el Gobierno nos ayude a resolver el problema. Confío en que pueda actuar como mediador, para que los trabajadores podamos reunirnos con el empleador y negociar colectivamente una solución. Es mi única esperanza en estos momentos.

V.N., 30 años, analista económico, Nueva Delhi, India

1) ¿Cómo perdió su empleo?

Trabajaba para una empresa de capital riesgo (CR) constituida a principios de 2008 aprovechando la bonanza que atravesaba el sector inmobiliario en La India. La empresa de CR contaba con el respaldo de un conglomerado inmobiliario. Su financiación dependía de la compañía inmobiliaria, y cuando el mercado indio comenzó a desmoronarse, ésta no pudo atender sus obligaciones de inversión con la empresa de CR, que tuvo que suspender sus operaciones.

2) ¿Se había preparado para esta situación?

No, como empresa de CR, pensábamos que nuestra financiación era segura, pero necesitábamos los fondos para administrar y gestionar nuestras compañías; nuestros avalistas se negaron a transferir el dinero al fondo de CR, porque ellos también padecían una importante escasez de efectivo. A partir de enero de 2009, el mercado empeoró, y la actividad de la mayoría de las empresas prácticamente se detuvo ya que no había dinero para invertir en proyectos nuevos y en curso.

Fue una sorpresa que la empresa cerrara. Se mantuvieron varias reuniones, hubo negociaciones, pero todo fue en vano. La empresa inmobiliaria rechazó incluso la posibilidad de un redimensionamiento, o de recortes salariales, y se decidió que la empresa interrumpiría sus operaciones.

3) ¿Qué espera del gobierno y de los interlocutores sociales en esta situación?

Mi expectativa respecto al gobierno recién constituido sería que reconsidere la ecuación socioeconómica y renueve las estructuras reguladoras existentes. Ha de existir un sistema de protección que garantice que las personas no se encuentren de repente sin trabajo ni sin otro tipo de seguridad. La mayoría de los que fueron al paro a causa de la crisis mundial se ha visto obligada a aceptar recortes salariales del 50% o más, o no ha podido encontrar otro empleo en su ámbito de especialización. Esta situación da lugar a una notable sensación de inseguridad entre la población, y eleva así las posibilidades de explotación de los recursos humanos.

V. S., 42 años, ingeniero, empresa de investigación y producción, Minsk, Belarús.

1) ¿Cómo perdió su empleo?

Trabajé 15 años para esta empresa. Recibe pedidos individuales y produce técnicas de ingeniería informática únicas. Recientemente, estos y otros servicios auxiliares dejaron de generar los beneficios esperados. Como consecuencia, primero se redujeron nuestros salarios, y después la dirección comenzó a eliminar puestos de trabajo.

2) ¿Se había preparado para esta situación?

Sinceramente, no estaba preparado: todo sucedió muy rápido. No estaba contento con los recortes sala riales, pero, al mismo tiempo, tampoco sopesaba otras oportunidades de empleo.

3) ¿Qué espera del gobierno y de los interlocutores sociales en esta situación?

Me considero un especialista altamente cualificado, y no me propongo cambiar de especialización. En un futuro próximo, confío en recibir del centro de empleo ofertas que correspondan a mi experiencia y formación. Page 11Entretanto, cobraré una reducida prestación por desempleo del Estado.

  1. K., 45, contable, Ereván, Armenia

    1) ¿Cómo perdió su empleo?

    Trabajaba como contable en una pequeña empresa de producción de muebles. La fábrica cerró, y perdí mi empleo.

    2) ¿Se había preparado para esta situación?

    No esperaba perder mi trabajo. Pensaba que siempre se demandarían muebles en el mercado.

    3) ¿Qué espera del gobierno y de los interlocutores sociales en esta situación?

    Del Estado espero que me ayude a encontrar un empleo aceptable, y que me abone una prestación por desempleo. No tengo mucha esperanza de encontrar un buen trabajo, porque resulta difícil a mi edad. Tengo 45 años.

  2. P., 49 años, trabajador en una fábrica de envasado de marisco, en la provincia de Samut Prakarn, Tailandia

    1) ¿Cómo perdió su empleo?

    Llevaba más de 15 años trabajando en una fábrica de envasado de marisco y pescado, y ganaba el salario mínimo; unos 4.500 baht (312 dólares de Estados Unidos) al mes. Nunca recibí un aumento de sueldo. El 1 de marzo acudí a mi trabajo como de costumbre. A eso de las 10 de la mañana, nos llamaron a nueve compañeros y a mí a la oficina de personal. Nos dijeron que no hacía falta que volviéramos a trabajar más. El encargado de personal aludió a la situación económica.

    2) ¿Se había preparado para esta situación?

    No estaba preparado en absoluto. Soy dirigente sindical, y creo que esa circunstancia influyó en mi despido. Según la ley, recibiré una indemnización por despido durante 10 meses.

    3) ¿Qué espera del gobierno y de los interlocutores sociales en esta situación?

    Me registré en el Departamento de Empleo del Ministerio de Trabajo. Tengo derecho a percibir prestaciones de protección social por un importe equivalente al 50% de mi salario durante 180 días. A mi edad, va a ser difícil encontrar otro empleo. Me he apuntado a un curso de formación en masaje tailandés tradicional. Lo gestiona la Bangkok Metropolitan Authority, y es gratuito. Estoy esperando que me llamen.

    A.R., 33, ingeniero informático, Santiago de Chile, Chile

    1) ¿Cómo perdió su empleo?

    A pesar de mi formación como ingeniero informático, mis últimos empleos han sido en los departamentos de ventas de varias empresas. Mi último puesto de trabajo fue en una fábrica de ropa en la que ganaba poco, pero tenía un empleo estable. En estos tres últimos meses, la compañía ha despedido a varios empleados, y entre ellos a mí, por razones económicas.

    Encontré otro trabajo para dos semanas, vendiendo una nueva bebida energética, pero, actualmente, no tengo nada seguro... Me resulta especialmente difícil encontrar empleo en estos tiempos, y no sólo como vendedor. He acudido a varias empresas, y en todas me dicen que no quieren asumir el riesgo de invertir en las condiciones económicas actuales.

    2) ¿Se había preparado para esta situación?

    No, y por ese motivo las cosas son bastante difíciles. Mi familia tuvo que acostumbrarse a la nueva situación. Mi mujer tuvo que aceptar varios empleos, todos ocasionales. Actualmente, vende ropa a domicilio para ayudar a pagar nuestras deudas. Para mejorar nuestra situación económica, yo también acepto todo tipo de empleos que tienen poco que ver con mi formación como ingeniero informático.

    3) ¿Qué espera del gobierno y de los interlocutores sociales en esta situación?

    Creo que las agencias de la administración nacional y local deben poner en marcha más programas en diversas áreas, para apoyar el empleo de los jóvenes, y ofrecer más oportunidades a personas como yo, que carecen de un puesto de trabajo permanente.

    A.W., 51 años, trabajadora en una plantación de flores, Addis Abeba, Etiopía

    1) ¿Cómo perdió su empleo?

    Perdí mi empleo porque la exportación de flores comenzó a flojear. Me dijeron que la crisis financiera en Europa y Estados Unidos nos había llevado a esta situación. Trabajaba con contrato por obra, por lo que fui también de las primeras en ser despedida, sin indemnización. Ahora veo que despiden incluso a los empleados de plantilla. Dicen que la crisis económica en el extranjero ha afectado verdaderamente a la economía de este país, pero yo no tengo la formación suficiente para comprender todo eso.

    2) ¿Se había preparado para esta situación?

    Tengo cinco hijos. Mis ingresos no bastan para ahorrar. No estaba preparada en absoluto, ni económica, ni psicológicamente. Me pregunto cómo voy a pagar ahora todas estas facturas: las matrículas del colegio de los niños, la comida, la electricidad, el transporte, etc.

    3) ¿Qué espera del gobierno y de los interlocutores sociales en esta situación?

    El gobierno se preocupa fundamentalmente de los empleados de plantilla. Creo que también se tiene que ocupar de los trabajadores contratados por obra. No hay protección social para personas como yo. Pago mis impuestos, así que, quizás, me merezco un trato mejor...