Gran paso hacia la entrada en vigor del importante Convenio sobre el trabajo marítimo de la OIT

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RESUMEN

España, que ejerce actualmente la presidencia de turno de la Unión Europea, se ha convertido en el primer país miembro de la UE en ratificar el Convenio Internacional sobre el trabajo marítimo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 2006, lo cual representa un paso fundamental para la entrada en vigor de esta nueva y exhaustiva “carta de derechos” para la gente de mar.

 
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El Convenio sobre el trabajo marítimo, 2006, en ocasiones denominado “super Convenio”, fue adoptado por la 94ª reunión (marítima) de la Conferencia Internacional del Trabajo, que tuvo lugar en Ginebra en febrero de 2006.

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Al ratificar el CTM de 2006, España ha aplicado una Decisión del Consejo de la UE de 2007 por la que se autoriza a los Estados miembros a efectuar tal ratificación, en interés de la Comunidad Europea, y se invita a los mismos a ratificar dicho instrumento antes del 31 de diciembre de 2010. La iniciativa de España es especialmente significativa porque se trata de la primera ratificación de un país miembro de la UE en lo que va de 2010, que no sólo es el Año Internacional de la Gente del Mar, sino también el ejercicio en el que se espera que todos los Estados miembros de la UE ratifiquen este Convenio.

De esta manera, España se convierte en el séptimo país que ratifica el Convenio y se une a un grupo en el que figuran los cuatro principales Estados de abanderamiento. Bahamas, Liberia, la República de las Islas Marshall, Noruega, Panamá y, más recientemente, en enero de 2010, Bosnia y Herzegovina, país con un creciente interés marítimo, ya lo han ratificado.

Juan Somavía, Director General de la OIT, señaló que “esta ratificación por parte de España pone de manifiesto su compromiso para garantizar unas condiciones de trabajo decente para la gente del mar a bordo de los buques de bandera española. Al servir de ejemplo a otros países de la Unión Europea, su ratificación significa además un paso importante hacia la entrada en vigor de este Convenio clave”.

Uno de los dos requisitos para la entrada en vigor del CTM de 2006 (que las ratificaciones abarquen el 33% del arqueo bruto de la flota mercante mundial) se alcanzó hace aproximadamente un año. La ratificación de España y de Bosnia y Herzegovina significa ya la protección de la gente de mar en cerca del 45% de la flota mundial por arqueo bruto.

La ratificación de España como destacado Estado marítimo de la UE representa un importante paso hacia el cumplimiento del segundo requisito: la ratificación por parte de 30 países. Los avances en muchos otros países hacen prever que se alcance que el número de ratificaciones requeridas para la entrada en vigor para el quinto aniversario del Convenio, a principios de 2011.

El Convenio, concebido para proteger a los más de 1.200 millones de marinos del mundo, trata las realidades y necesidades cambiantes de un sector que maneja el 90% del comercio mundial. Este instrumento establece una “carta de derechos” de la gente del mar y se pretende que constituya el “cuarto pilar” en la regulación del transporte marítimo internacional, como complemento de los principales convenios de la Organización Marítima Internacional (OMI) sobre protección medioambiental y seguridad de los buques. En él se establecen requisitos mínimos para que la gente del mar trabaje en una embarcación y se incluyen disposiciones sobre condiciones de empleo, horarios de trabajo y descanso, alojamiento, instala-Page 34ciones de esparcimiento, alimentación y servicio de comidas, protección de la salud, asistencia médica, acceso a instalaciones de bienestar y seguridad social.

Cabe destacar que el CTM de 2006 establece también un sólido mecanismo de cumplimiento y ejecución de sus disposiciones basado en la inspección y la certificación por parte del Estado de abanderamiento de las condiciones de trabajo y vida a bordo de las embarcaciones. A tal mecanismo hay que añadir la inspección de los buques por parte de los Estados rectores de cada puerto, con el fin de garantizar el cumplimiento permanente entre inspecciones. El Convenio contiene asimismo disposiciones que permiten mantener su actualización respecto a las necesidades del sector y contribuyen a la consecución de una aplicación y una ejecución universales.