Proteger la maternidad en las fábricas textiles de Camboya

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Muchas mujeres se arriesgan a perder su empleo cuando se quedan embarazadas. Sin embargo, la mayoría de las fábricas textiles controladas por el programa de la OIT Better Factories Cambodia, ya ofrece a sus trabajadoras medidas de protección de la maternidad.

PHNOM PENH – Ros Kimsreng mantiene a su familia gracias a su empleo en una fábrica textil de

Camboya. Es un buen empleo, ya que gana una suma equivalente a tres veces el salario mensual medio nacional. Pero cuando supo que iba a tener un hijo, Ros comenzó a preocuparse. Para muchas mujeres en Cambo ya, existe una dura realidad: al quedar embarazadas, pueden per der su empleo.

Ros trabaja en el taller de acabado de una fábrica textil de Phnom

Penh. Para las familias que dependen de un salario femenino como la suya, la pérdida de un empleo bien remunerado es una catástrofe.

Sin embargo, en las fábricas de Camboya, los tiempos cambian para las mujeres y madres que trabajan.

PCCS Garments, la empresa donde Ros trabaja, dispone de un centro de atención de día que forma parte en realidad de las instalaciones de la fábrica. Las nuevas madres pueden dejar a sus hijos allí a partir de los 18 meses de edad, mientras trabajan y ganan dinero para sus familias. “El centro de día de la fábrica atenderá a mi hijo mientras trabajo, hasta que cumpla tres años”, comenta Ros.

Empresas como PCCS Garments son conscientes del valor de preservar la productividad de su mano de obra femenina, y ésto conlleva no sólo mantener a las mujeres en su puesto de trabajo, sino también ofrecerles prestaciones especiales durante la última fase del embarazo y las primeras etapas de la maternidad. La empresa sigue la política de conceder una baja por maternidad remunerada, que garantiza a las trabajadoras la percepción del 50% de su retribución durante el período de 90 días posterior al parto y durante el embarazo aplica acuerdos especiales.

Chong Chin Siong, Directora General Adjunta de

PCCS Garments, esboza sus políticas: “En los meses de embarazo nos organizamos para colocar a las trabajadoras en trabajos más ligeros transfiriéndolas, por ejemplo, del taller de costura o planchado al taller de acabado o empaquetado de forma que no estén expuestas a vibraciones y no tengan que permanecer mucho tiempo de pie. Las mismas medidas se aplican cuando la mujer regresa al trabajo tras de la baja de maternidad”.

Cuando se reincorporan a sus labores después de la baja de maternidad, las empleadas de PCCS tienen derecho a una hora diaria remunerada para amamantar a su bebé y, lo que es más importante, durante todo el período de lactancia, la empresa las asigna a puestos menos extenuantes.

PCCS Garments no es ninguna excepción: desde 2001, más del 80% de las fábricas textiles sometidas a la supervisión del programa Better Factories Cambodia de la OIT brindan a sus empleadas alguna forma de permiso de maternidad remunerado. Tres cuartas partes de estas empresas, y entre ellas PCCS Garments, observan escrupulosamente las recomendaciones del programa: las empleadas reciben la mitad de su salario durante la baja de maternidad y, pueden contar con beneficios como el centro de día de la empresa y las pausas para la lactancia. Cabe esperar que esta nueva disposición anime a otras empresas camboyanas a seguir el ejemplo de la industria textil, lo cual permitiría mejorar las normas laborales para todos los trabajadores del país.

“Confiamos en que aumente la atención que se presta a la maternidad y a su protección, de manera que pueda garantizarse la combinación de disponer de un trabajo decente y un buen equilibrio en la vida familiar y personal”, señala Tuomo Poutiainen, del

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Programa de la OIT Better Factories Cambodia.

Para las mujeres jóvenes como Ros, las preocupaciones sobre tener hijos y mantener el empleo desaparecen cuando pueden beneficiarse de una política de protección de la maternidad como la de su empresa. Lo que supuso una incertidumbre para Ros y su familia ha acabado siendo un motivo de alegría: una nueva vida que cuidar, y la oportunidad de conservar un buen puesto de trabajo para asegurar el futuro de su familia.