El elevado coste económico y social de la violencia de género

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RESUMEN

La violencia de género repercute negativamente en el ámbito laboral. Muchos la describen como la forma más extendida de violación de los derechos humanos en el mundo, y se estima que, a escala global, al menos una de cada tres mujeres ha sufrido abusos sexuales, físicos o de otra índole a lo largo de su vida. OIT Online conversó con Adrienne Cruz, coautora de una nueva publicación de la OIT sobre este tema, en la que alude a los costes económicos y sociales de esta forma de violencia en el ámbito laboral.

 
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La violencia de género repercute negativamente en el ámbito laboral. muchos la describen como la forma más extendida de violación de los derechos humanos en el mundo, y se estima que, a escala global, al menos una de cada tres mujeres ha sufrido abusos sexuales, físicos o de otra índole a lo largo de su vida. OIT Online conversó con adrienne cruz, coautora de una nueva publicación de la oit sobre este tema, en la que alude a los costes económicos y sociales de esta forma de violencia en el ámbito laboral.

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¿qué es la violencia de género?

Adrienne cruz: En 1993, en la Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, se definió esta forma de violencia como "todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada". Se incluye aquí la violación en el seno del matrimonio, el acoso sexual, los abusos sexuales, la trata de seres humanos y la prostitución forzosa. Esta definición se ha ampliado desde entonces para incluir, entre otras cosas, las violaciones sistemáticas en conflictos armados, el infanticidio de niñas y la selección prenatal del sexo, así como la explotación económica de mujeres.

El término "violencia de género" recoge el hecho de que este tipo de violencia hunde sus raíces en la desigualdad de poder entre hombres y mujeres. La violencia de género refleja y refuerza el estatus subordinado de las mujeres, que son la gran mayoría de las víctimas, en sociedades dominadas por los varones. No obstante, los varones también pueden ser víctimas de estas formas de violencia, sobre todo aquéllos que no se atienen a las expectativas sociales tradicionales respecto a la conducta "masculina". Además, ciertas mujeres perpetúan la violencia contra otras mujeres con el fin de reafirmar su autoridad y predominio, como las que abusan de trabajadoras domésticas.

¿De qué manera son vulnerables a esta forma de violencia los trabajadores y las trabajadoras?

Adrienne cruz: Debido a una discriminación continuada a lo largo de la vida, y a los estereotipos profesionales, la mayoría de las mujeres trabaja en puestos de escasa remuneración y reconocimiento social, con poca capacidad para la toma de decisiones o la negociación. Su presencia es mayoritaria en puestos de trabajo atípicos y precarios, lo que constituye un factor de riesgo de violencia de género, incluidos los casos de acoso y abusos sexual. Entre los varones que corren un mayor riesgo laboral se encuentran los que trabajan en turnos de noche en pequeños establecimientos minoristas, ya que se ven más expuestos a robos a mano armada y otras formas de violencia, y los miembros de los cuerpos de seguridad del Estado. Los sectores en los que no existe presencia de mujeres también contribuyen a una mayor exposición al riesgo para algunos varones, como en el caso de aquéllos que ocupan puestos subordinados en lugares de trabajo que carecen de presencia femenina, lo que les hace más vulnerables a los abusos sexuales cometidos por sus compañeros de trabajo.

Además de la perspectiva de los derechos humanos, ¿resulta provechosa desde el punto de vista empresarial la prevención de la violencia de género?

Adrienne cruz: No hay otra forma de discriminación sexual que conculque tantos derechos humanos fundamentales, y para las mujeres de 15 a 44 años, esta violencia constituye una causa primordial de discapacidad y muerte. En cualquier caso, además de evitar el dolor y el sufrimiento humanos, existe un argumento convincente de "eficacia económica" para prevenir la violencia de género.

Un reciente estudio en el Reino Unido estimó que la violencia doméstica le cuesta a la economía 2.700 millones de libras esterlinas al año a causa de la reducción de la productividad, la pérdida de salarios, y las ausencias remuneradas por enfermedad, con unos costes directos e indirectos anuales totales de 23.000 millones de libras esterlinas. En Estados Unidos el pasado año, la compañía farmacéutica Novartis fue declarada responsable en uno de los mayores casos de acoso sexual y discriminación de la historia del país. La empresa fue obligada a abonar 3,3 millones de dólares de Estados Unidos en concepto de daños compensatorios, y 250 millones más como indemnización por daños y

EL TÉRMINO "VIOLENCIA DE GÉNERO" RECOGE EL HECHO DE QUE ESTE TIPO DE VIOLENCIA HUNDE SUS RAÍCES EN LA DESIGUALDAD DE PODER ENTRE HOMBRES Y MUJERES

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perjuicios de carácter punitivo a un conjunto de 5.600 empleadas, a las que se les reconoció asimismo el derecho de procurar la consecución de una indemnización adicional de hasta 300.000 dólares por persona.

¿Hay algún grupo de trabajadores que corra un mayor riesgo de padecer la violencia de género?

Adrienne cruz: Sin duda. Entre los grupos de alto riesgo figuran las niñas y los niños que trabajan, los trabajadores forzosos y en régimen de servidumbre, los trabajadores migrantes, los trabajadores domésticos, los trabajadores de los servicios de salud, y en especial el personal de enfermería, y los trabajadores del sexo.

¿Ha repercutido la crisis económica en la violencia de género?

Adrienne cruz: En muchos países, la crisis económica ha exacerbado este tipo de violencia. Los datos de diversas regiones ponen de relieve que ha aumentando la cifra de niñas y niños que se ven obligados a trabajar en las calles para sobrevivir, incluidas las actividades de explotación sexual que elevan su exposición a la violencia y a la infección por VIH. Además, algunos varones, de los que muchas sociedades esperan que sean el sostén económico tradicional de las familias, padecen de un estrés ocasionado por la pérdida de empleo. Cuando esta situación se combina con el abuso del alcohol u otras sustancias, aumenta el riesgo de que se perpetúe la violencia contra sus cónyuges o compañeras. Al mismo tiempo, hay numerosas iniciativas colectivas emprendidas por varones en todo el mundo para unirse a los responsables de la toma de decisiones y los líderes de la opinión pública en el fomento de los esfuerzos dedicados a prevenir la violencia de género.

¿Qué pueden hacer los mandantes de la oit para prevenir la violencia en el lugar de trabajo?

Adrienne cruz: Aunque los gobiernos son responsables de garantizar que en la legislación nacional y en los marcos institucionales se aborde la violencia de género, el propio lugar de trabajo está reconocido como un contexto relevante para la formulación de políticas y estrategias de prevención de la violencia de género. Los trabajadores y los gestores pueden superar con éxito los problemas relacionados con el trabajo a los que se enfrentan a menudo mediante el debate, la existencia de unas políticas empresariales de recursos humanos adecuadamente diseñadas, y la negociación colectiva. El firme compromiso de sindicatos y empresarios es fundamental para reducir la incidencia de la violencia en el lugar de trabajo, y en la nueva publicación de la OIT figuran casi 60 herramientas, medidas y guías que contienen buenas prácticas aplicadas en todo tipo de lugares de trabajo de todo el mundo.

¿Cuál es el papel de la oit a este respecto?

Adrienne cruz: Cualquier clase de violencia en el lugar de trabajo ha constituido siempre un importante motivo de preocupación para la OIT. La violencia de género se describió en la Conferencia Internacional del Trabajo, concretamente en su Resolución de junio de 2009 sobre igualdad de género en el corazón del trabajo decente como uno de los principales retos para lograr la igualdad de entre hombres y mujeres. En la resolución figuran estrategias relacionadas con el lugar de trabajo a cargo de los mandantes de la OIT y encaminadas a abordar este tipo de violencia y atenuar la vulnerabilidad de las mujeres fomentando su emancipación económica.

Basándose en las recomendaciones de la resolución, la Oficina de la OIT para la Igualdad de Género (GENDER) adoptó la iniciativa de efectuar el seguimiento de los estudios actuales, de investigar las tendencias y de desarrollar esta nueva publicación. Con ella se pretende contribuir a la formulación de políticas a escala nacional y sectorial, potenciar la puesta en común de conocimientos sobre la manera de erradicar la violencia de género, y servir de fuente de información para reforzar la capacidad de los gobiernos e interlocutores sociales de todo el mundo.

Además, numerosas oficinas de la OIT sobre el terreno imparten cursos de formación, dirigidos a gobiernos y organizaciones patronales y sindicales, sobre disposiciones en materia de acoso sexual en la legislación y políticas específicas al respecto, así como seminarios sobre repertorios de recomendaciones prácticas y otras estrategias. Los cursos para reforzar la capacidad sobre la igualdad de género y asuntos relacionados con la violencia también los imparte el Centro Internacional de Formación de Turín (CIT-OIT).

[1] Adrienne Cruz y Sabine Klinger: Gender-based violence in the world of work: Overview and selected annotated bibliography (Ginebra, OIT, 2011).