Trabajo decente y educación: una combinación en la que todos salen ganando

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RESUMEN

En 2003, Argentina se convirtió en uno de los primeros países en incorporar el concepto de "trabajo decente" en su plan de desarrollo nacional. A partir de entonces, varios programas gubernamentales han puesto en práctica diferentes aspectos relacionados con esta cuestión. En 2004, Argentina y la OIT se unieron para poner en marcha el proyecto Construir Futuro con Trabajo Decente, cuyo objetivo es promover y desarrollar en cada persona el valor de la dignidad del trabajo. Como se explica en el artículo, éste es un camino que se empieza a recorrer en la escuela primaria.

 
CONTENIDO
Mayo 2012, N.º 74 |Artículos generales |31
Trabajo decente
y educación
Una combinación en la que todos salen ganando
© Technopolis
En 2003, Argentina se convirtió en uno
de los primeros países en incorporar
el concepto de “trabajo decente”
en su plan de desarrollo nacional. A
partir de entonces, varios programas
gubernamentales han puesto en práctica
diferentes aspectos relacionados con esta
cuestión. En 2004, Argentina y la OIT se
unieron para poner en marcha el proyecto
Construir Futuro con Trabajo Decente,
cuyo objetivo es promover y desarrollar en
cada persona el valor de la dignidad del
trabajo. Como se explica en el artículo,
éste es un camino que se empieza a
recorrer en la escuela primaria.
Matías levanta la vista del escenario y sonríe
nervioso. Delante de él tiene a sus compañeros
de clase y otros estudiantes, así como a
profesores, directores de colegios y expertos
gubernamentales. Y, como si eso no fuera
suficiente para intimidar a un niño de 13 años,
acaban de entrar en la sala los Ministros de
Trabajo y de Educación de Argentina.
Pero Matías mantiene la calma y, papel en mano,
empieza su discurso con entusiasmo y elocuencia.
“Queremos igualdad de oportunidades, en lugar de
que haya chicos que puedan ir a la escuela y otros
no tengan el mismo privilegio”, dice.
Junto a él está Maira, de 15 años de edad, que
espera nerviosa su turno. Cuando llega, añade lo
siguiente: “Queremos que nuestros padres puedan
tener un trabajo digno y decente, para que los
menores no tengamos que salir a trabajar”.
El siguiente es un joven de 20 años de edad,
también llamado Matías, que pide “que las
escuelas conozcan la situación de los chicos que
trabajan. Por eso proponemos que haya un sistema
de tutores que los apoyen. La escuela no puede
ser un lugar en el que haya una «talla única».
Necesitamos escuelas que sirvan para todos”.
Sus propuestas forman parte de las conclusiones
de una jornada llamada “Pensar el trabajo
decente en las escuelas”, organizada por los
Ministerios de Trabajo y de Educación de
Argentina. Participaron en la jornada más de
600 estudiantes de 15 centros de enseñanza
secundaria de los suburbios de Buenos Aires,
así como profesores, directores de escuelas y
equipos de ambos ministerios.
La premisa era sencilla: los participantes debían
reflexionar sobre la relación entre escuela y
trabajo y, más concretamente, entre la escuela
y el trabajo que los estudiantes quieren realizar.
Las máximas autoridades nacionales en materia
de educación y trabajo se encontraban allí para
escuchar sus ideas.
“A diferencia de los que piensan que la escuela
se «aparta de su cometido» al abordar cuestiones
como la educación sexual, la donación de órganos
y el trabajo decente, nosotros creemos que está
haciendo exactamente lo que tiene que hacer”,
señaló el Ministro de Educación, Alberto Sileoni.
Por su parte, el Ministro de Trabajo, Carlos Tomada,
se refirió a la demanda de los estudiantes en lo
que se refiere a igualdad de oportunidades. “La
construcción de esa igualdad es un camino que
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empezó a recorrerse en 2003. Junto a los 5 millones
de puestos de trabajo generados desde entonces, el
proyecto «Construir Futuro con Trabajo Decente» es
una apuesta fundamental, dado que no solo tenemos
que crear puestos de trabajo, sino que debemos
crear también una cultura que destaque el valor
del trabajo decente en las nuevas
generaciones”.
“Construir Futuro con
Trabajo Decente”
El proyecto “Construir Futuro
con Trabajo Decente” al que
se refi ere el Ministro Tomada,
nació en 2004 auspiciado por
los Ministerios de Trabajo y de
Educación y la Ofi cina Nacional de
la OIT para Argentina. El objetivo
era, y sigue siendo, promover y
fomentar en cada persona el valor
de la dignidad del trabajo.
“A pesar de sus recursos limitados –algunos
proporcionados por la propia OIT, pero la
mayoría, por el Estado argentino–, el proyecto ha
tenido una inmensa repercusión social. El éxito
se debe sin duda a la importancia de su objetivo
y al compromiso de las partes implicadas”,
dice Marcelo Castro Fox, Director de la Ofi cina
Nacional de la OIT para Argentina.
Entre los resultados alcanzados por el proyecto
cabe resaltar los siguientes: formación impartida
a 1.000 profesores en el curso «Explora Trabajo
Decente»; oportunidad para todos los profesores
de ciencias sociales de enseñanza media del
país de participar en el proyecto TrabajArte,
que se aplica en 21 centros de formación del
profesorado; incorporación de los principios y
derechos fundamentales en el trabajo y el concepto
de «trabajo decente» en el plan de estudios de la
enseñanza media a través de una Resolución del
Consejo Federal de Educación; realización de un
taller de intercambio de experiencias en la región,
en el que los impulsores y ejecutores del proyecto
en los países intervinientes –Argentina, Brasil, Chile,
Paraguay y Uruguay– debatieron
sobre la dirección que el programa
había tomado en cada país.
La repercusión del proyecto
“Construir Futuro con Trabajo
Decente” se observa también en
la satisfacción que sintió Matías
al escuchar que el Ministro
de Educación, en su discurso,
empleaba sus propias palabras:
“Los jóvenes desean escuelas
que sirvan para todos. Un
concepto que me ha sorprendido
y que voy a empezar a utilizar
yo mismo es que los centros
escolares no pueden adoptar un
enfoque de «talla única» que sirva para todos los
casos”, afi rmó. “La escuela debe ser un espacio
para todos. En otras palabras: no se trata de una
escuela en la que entremos todos como mejor
podamos, sino la mejor escuela para todos”.
“Los jóvenes valoran mucho tener la oportunidad
de venir aquí y reunirse con las autoridades cara a
cara”, señaló uno de los profesores que acompañaba
a los estudiantes. Al fi n y al cabo, Matías y los
demás alumnos consideraban que habían podido
hablar abiertamente y que se les había escuchado.
La jornada dedicada a refl exionar sobre el trabajo
decente en las escuelas fue mucho más que
un día de charlas y reuniones. Fue un ejemplo
más de hasta qué punto Argentina ha hecho
del trabajo decente una parte integral de su
desarrollo económico y social.
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