Escuchar a los jóvenes en América Latina

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RESUMEN

El progreso económico y social es insostenible si no se asume el desafío político de generar mejores oportunidades para los jóvenes", señaló Elizabeth Tinoco, Directora Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, ante los participantes en un Foro internacional sobre empleo, juventud y gobernanza democrática, celebrado en Lima (Perú) el pasado mes de diciembre. "Si la sociedad no crea empleo para ellos, los jóvenes tienden a perder confianza en las instituciones democráticas".

 
CONTENIDO
Mayo 2012, N.º 74 |En portada |15
ecológicos. “Hay una necesidad urgente de formación
sobre la totalidad de competencias que se exigen en una
amplia variedad de puestos de trabajo, de modo que las
economías puedan tanto seguir el camino “verde” como
darse cuenta del crecimiento potencial de empleo que
ofrece este proceso”, afirma la OIT en un informe sobre
competencias y empleos verdes de próxima publicación.
En muchos casos es necesario reformar los
planes de estudios para que los programas de
competencias se correspondan con el mundo
actual del trabajo. “A menudo esto podría incluir
un minucioso replanteamiento del modo en que se
imparten las competencias. En lugar de enseñarlas
para memorizar enormes cantidades de detalles
técnicos, los estudiantes deben aprender a pensar
en contextos funcionales y adoptar enfoques
analíticos de los problemas”, explica Axmann.
“En la educación y la formación profesional, llevamos
demasiado tiempo haciendo que los estudiantes
desarrollen un cerebro que actúe como un ordenador, es
decir, que tenga un procesador pequeño y una memoria
enorme. Pero lo que realmente necesitan para abrirse
camino en el mundo actual del trabajo es un cerebro
con un procesador mucho más grande, mientras que
la capacidad de la memoria podría ser mucho más
pequeña”, concluye el experto de la OIT.
Escuchar a los jóvenes
en América Latina
En América Latina es
habitual que los jóvenes
que encuentran un trabajo
tengan que aceptar uno
en la economía informal,
que ocupa a 60 de
cada 100 trabajadores
jóvenes en la región.
La falta de puestos de
trabajo disponibles para
los jóvenes, así como la
mala calidad de éstos, es
motivo de frustración e
ira. Casi 20 millones de
jóvenes en América Latina
pertenecen al colectivo
“NiNi”, es decir, que ni
tienen trabajo ni siguen
ningún tipo de formación.
“Debemos escuchar
lo que nos dicen. El
desempleo y el subempleo
juveniles nos impiden
aprovechar el potencial de la generación mejor
formada y educada que hemos tenido. Hay asimismo
importantes repercusiones políticas, ya que los
jóvenes se han echado a la calle pidiendo respuestas
a las democracias. Quieren oportunidades.
Prestemos atención a lo
que nos dicen y actuemos
en consecuencia”, dijo la
Sra. Tinoco en el Foro.
Llamamiento a
un crecimiento
impulsado por el
empleo
Los problemas de empleo
de los jóvenes son de
carácter estructural
y requieren abordar
políticas específicas,
en opinión de los
participantes en el
Foro. El hecho de que
el desempleo juvenil, el
subempleo y el trabajo
en la economía informal
sigan siendo elevados
incluso en épocas en las que la región mejoró
su registro en relación con otros indicadores del
mercado de trabajo demuestra que el crecimiento
es necesario pero no suficiente, salvo que se
centre en la creación de puestos de trabajo.
“El progreso económico y social
es insostenible si no se asume el
desafío político de generar mejores
oportunidades para los jóvenes”, señaló
Elizabeth Tinoco, Directora Regional de
la OIT para América Latina y el Caribe,
ante los participantes en un Foro
internacional sobre empleo, juventud
y gobernanza democrática, celebrado
en Lima (Perú) el pasado mes de
diciembre. “Si la sociedad no crea
empleo para ellos, los jóvenes tienden
a perder confianza en las instituciones
democráticas”.
© M. Crozet/OIT
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© M. Crozet/OIT
A pesar de la importante expansión económica
de Perú en el último decenio, dos de cada tres
desempleados en 2010 tenían entre 15 y 29 años
de edad. Cuatro de cada cinco trabajadores
jóvenes tenían un empleo precario, y más de la
mitad (56%) de los ocho millones de jóvenes
en Perú se plantearían la emigración si se les
presentara la ocasión.
Como respuesta a estos retos, Perú ha puesto en
marcha una Política Nacional de Empleo Juvenil y
un Plan de Acción de Empleo Juvenil (2009-2012)
para abordar el problema del empleo y el subempleo
entre los jóvenes. Las actividades que contempla el
Plan fomentan la creación de empleo, la iniciativa
empresarial y la empleabilidad. Supervisa su
aplicación un comité nacional tripartito que incluye
representantes jóvenes de las organizaciones de
empleadores y de trabajadores.
De los 370.000 destinatarios, más de
260.000 jóvenes desfavorecidos se han beneficiado
hasta el momento de las medidas del Plan. Sobre
la base de una encuesta nacional que indica que
más del 75% de las microempresas gestionadas por
jóvenes no duraron más de un año, el Gobierno ha
adoptado una serie de reformas institucionales.
Entre ellas se incluyen la reducción de los
trámites administrativos y de los costes
relacionados con las solicitudes de empleo
mediante la introducción del Servicio Público de
Empleo (SPE); la instauración de un certificado
único y gratuito que incluya todos los datos de
los solicitantes de empleo jóvenes (CERTIjoven);
la modernización de los servicios de orientación
profesional; el establecimiento de un programa
de formación para jóvenes emprendedores,
además de un sistema de información que
simplifique los estudios de mercado, y la creación
de un servicio de información y orientación para
migrantes jóvenes que viven en el extranjero y
peruanos jóvenes que tengan previsto migrar
(Infomigra). Algunas de las medidas anteriores se
han incorporado a la Política Nacional de Empleo
recién articulada, lo que incluye el empleo juvenil.
La OIT colaboró estrechamente con el Ministerio
de Trabajo y el Comité Interministerial para el
Empleo en la formulación y la ejecución del Plan
de Acción de Empleo Juvenil y la Política Nacional
de Empleo. Las actividades estaban respaldadas
por el Programa Conjunto de Juventud, Empleo y
Migración, financiado con 3 millones de dólares
de EE.UU. por el Fondo para el Logro de los
Objetivos de Desarrollo del Milenio establecido por
España. Su ejecución corrió a cargo del Ministerio
de Trabajo, el Ministerio de la Mujer y Desarrollo
Social, la Secretaría Nacional de la Juventud y el
Instituto Nacional de Estadística. La asistencia
técnica la proporcionó el equipo de las Naciones
Unidas a escala nacional, con representación de
la OIT, el FNUAP, el PNUD y la OIM.
SERVICIOS DE EMPLEO Y MIGRACIÓN
PARA LOS JÓVENES EN PERÚ
En muchos países de América Latina la
cuestión del empleo juvenil está incluida
ya en el programa de políticas. En el Foro,
los representantes de los gobiernos, las
organizaciones de empleadores y los sindicatos
convinieron en la importancia de no dejar solos a
SI LA SOCIEDAD NO
CREA EMPLEO PARA ELLOS,
LOS JÓVENES TIENDEN
A PERDER CONFIANZA
EN LAS INSTITUCIONES
DEMOCRÁTICAS
los trabajadores jóvenes y en que determinadas
políticas deben tener como finalidad mejorar
sus oportunidades para lograr trabajos decentes
cuando lleguen al mercado laboral.
La OIT ha empezado recientemente a desarrollar
plataformas regionales para la cooperación en
materia de empleo juvenil. Estas iniciativas pueden
ayudar a los países a compartir conocimientos, a
analizar los avances realizados en la aplicación de
políticas y programas, y a reunir conocimientos
especializados, incluidas las evaluaciones por
homólogos y el aprendizaje mutuo.