America Latina y Europa: procesos paralelos de integracion.

AutorNapolitano, Giorgio
CargoDocumentos

Exposición realizada en la sede de la CEPAL el 19 de marzo de 2008.

Es un placer estar aquí hoy, como huésped de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Desde hace mucho tiempo debemos a esta institución prestigiosa, que en 2008 cumple 60 años desde su creación, los estudios más atentos y documentados acerca de la situación económica en esta parte del mundo. Desde su fundación, la CEPAL ha brindado un aporte importante a los debates sobre las estrategias de desarrollo en América Latina y ha sabido actualizar paulatinamente su enfoque en relación con la evolución política y económica de la región.

El reciente Estudio Económico y el Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe confirman una valoración positiva de la fase que está experimentando América Latina, aunque no se descuidan las consecuencias de la volatilidad de los mercados financieros así como la incógnita que hoy en día presentan las perspectivas de la economía mundial.

Observando la situación desde Italia y Europa, nos impacta el crecimiento sostenido registrado en América Latina desde hace ya varios años, con el histórico viraje hacia el superávit de la balanza de pagos debido al aumento de las exportaciones y de las inversiones directas desde el exterior, la marcada mejora de las cuantas públicas y la contención de la inflación.

Al hacer hincapié en estos datos, deseo elogiar el esfuerzo que se ha producido en la región cuyos resultados hasta hace unas décadas parecían impensables o alcanzables con dificultad. Y es este un elogio a las fuerzas sociales y políticas que han sabido expresar un proceso de renacimiento y consolidación de la democracia, contribuyendo de manera positiva a realizar políticas económicas y financieras equilibradas y eficaces.

Conocemos los recursos excepcionales de la región. Y, por lo tanto, es en el interés de todos ustedes, de la economía mundial y de la comunidad internacional en su totalidad, que América Latina y el Caribe consigan disfrutar de sus enormes potencialidades.

Es justo centrar la atención sobre la exigencia de alcanzar una continuidad, una sostenibilidad a lo largo del proceso de desarrollo, liberándose de la ya demasiado reiterada alternancia entre períodos de crecimiento acelerado, pero sin bases sólidas y por lo tanto no duraderos, y períodos de profunda crisis. Si América Latina no quiere malgastar, como desafortunadamente ya sucedió en el pasado, la oportunidad que se le presenta hoy, será preciso realizar las inversiones necesarias para diversificar los sectores productivos y abrir a las exportaciones las economías de los países de la región, manteniendo al mismo tiempo un adecuado rigor presupuestario y garantizando la certeza del derecho. Será sobre todo necesario desarrollar el indispensable capital humano mediante la mejora de las condiciones de...

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