Globalización de la seguridad y realismo preventivo: los Estados Unidos y el actual sistema internacional

Autor:Gustavo Palomares Lerma
Cargo:Profesor Titular de Relaciones Internacionales/Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)/Catedrático Europeo
Páginas:33-61
RESUMEN

I. Introducción. II. La globalización y sus fases. III. Estados Unidos y la seguridad globalizada. IV. Superioridad militar y nuevo imperialismo. V. Unilateralismo y sistema internacional. VI. El resto de los actores. VII. Realismo preventivo y la nueva estrategia de seguridad. VIII. Realismo preventivo y el NEWCONS. IX. Conclusiones.

 
ÍNDICE
EXTRACTO GRATUITO

    La guerra, desde el 11 de septiembre, se encuentra en los labios de todos los políticos y de todos los comunicadores sociales. ¿Es que acaso no estaba proscrita? ¿Está sin efecto el Tratado Briand-Kellog de renuncia a la guerra, o, aún más, se ha derogado la Carta de Naciones Unidas? ¿O, quizá, la legítima defensa se ha convertido en sinónimo de guerra? ¿Queda, después de las Torres Gemelas, algo de los conceptos nucleares de agresor y de agresión? Todo parece augurar que vienen malos tiempos para el Derecho Internacional. Aún con todo, hoy más que nunca se impone recordar que continúan plenamente vigentes los principios de este Derecho. R. Mesa, «Preguntas después de una hecatombre», Temas para el Debate, núm. 87, 2002, pp. 32-38. In Memoriam

Page 33

I Introducción

El actual sistema internacional se mueve entre la permanencia de los viejos problemas esenciales de la humanidad y la aparición de nuevas dinámicas que envuelven el escenario internacional y afectan a la totalidad de sus actores.Page 34

Los acontecimientos violentos vividos en los últimos tiempos, con el recuerdo imborrable del terrible atentado sufrido en Madrid el 11 de marzo de 2004, pueden ser considerados las manifestaciones evidentes de algunos de los grandes conflictos expresos y tácitos de un sistema internacional que en el momento actual vive inmerso en una tensión permanente y con un grado de complejidad y virulencia difícilmente comparable con momentos históricos anteriores.

Las reflexiones recogidas en estas líneas, en una parte significativa derivadas de diversas aportaciones, proponen al lector una visión crítica de la evolución y del momento presente del proceso de mundialización -globalización si seguimos la raíz sajona y la terminología al uso más en boga- en los ámbitos teóricos y políticos internacionales dominantes. Las consecuencias del 11 de septiembre de 2001, los conflictos en Afganistán e Iraq, enlazan con un predominio de los ámbitos conflictivos en el presente de un sistema que, bajo el liderazgo incontestable y discrecional de los Estados Unidos, viene caracterizado por la búsqueda de una seguridad globalizada.

Las discusiones sobre las expectativas que se abren para el sistema internacional, en este momento más que en ningún otro, siempre se plantean vinculadas a la relación mantenida por los Estados Unidos con el sistema internacional manejando dos hipótesis: una de ellas, abre el interrogante sobre la continuidad de la actual política exterior y de seguridad estadounidense, en función de los cambios internos en ese país; la otra, estudia las bases teóricas y políticas internacionales de la actual estrategia de seguridad, para destacar su permanencia y continuidad. En ambas, se señala el escaso margen existente en la asignación de lo nuevos papeles que deberán jugar el resto de los actores secundarios, entre ellos Naciones Unidas y los divididos Estados europeos, en los distintos escenarios internacionales.

La guerra en Afganistán y la ocupación militar de Iraq -la primera provisionalmente cerrada en la Conferencia de Bonn de diciembre de 2001 y la segunda progresivamente agravada después de la toma de Bagdad por las tropas estadounidenses en abril de 2003-, son los más claros exponentes de la puesta en práctica por parte de los Estados Unidos de una nueva Doctrina de la seguridad globalizada que tiene como principal punto de su «agenda»: la lucha contra el terrorismo internacional. La relación existente entre la visión histórica de la Política Internacional en la defensa del National Interest y la actual Doctrina de Seguridad, exige analizar no sólo sus principales objetivos e instrumentos, sino también las distintas aportaciones teóricas internacionales que han participado en su elaboración y que la van alimentando progresivamente paralelamente con la evolución de los acontecimientos.

Con mucha probabilidad estamos viviendo no sólo un momento destacado del sistema internacional y los primeros pasos -siempre difíciles- de una Doctrina de Seguridad de los Estados Unidos, sino también asistimos a una nueva fase en las Relaciones Internacionales, incluso como ámbito investigador y disciplina académica. La evolución actual del realismo político clásico ha alumbrado un concepto, abundantemente elaborado por teóricos y analistas vinculados a un internacionalismo conservador, denominado Realismo Preventivo, que ha llevado a esta teoría dominante en las Relaciones Internacionales a encontrar nuevas fuentes para seguir manteniendo un dominio casi exclusivo.

Es interesante encontrar esos puntos de unión que vinculan a teoría, conceptos y principales centros de investigación con esta Doctrina destinada a dirigir el sistemaPage 35 internacional. Recorrer su producción intelectual, difusión académica, bibliográfica, periodística, recursos de internet, muchas de ellas recogidas en estás páginas, ha supuesto una labor ardua pero imprescindible para poder establecer sus principales puntos de contacto. En resumen, analizar la relación existente entre este denominado internacionalismo preventivo y el nuevo conservadurismo (Newcons), para encontrar más elementos y más sólidos que permitan valorar, analizar y criticar en qué manos, ideas, poderes y personas se encuentra el presente y el futuro probable del sistema internacional.

II La globalización y sus fases

La discusión sobre las transformaciones actuales de la sociedad internacional y el cambio de las dinámicas e interacciones que en ella se producen, es una de las cuestiones que despierta más interés y polémica en la disciplina de las relaciones internacionales. El fin del período denominado Guerra Fría y el paso a la globalización, como realidad y a la vez tópico, ha dado lugar a un renovado debate sobre este tema que se concentra en la naturaleza del cambio cuantitativo y cualitativo, los escenarios alternativos dentro del sistema internacional y los temas principales dentro de la que se denomina «agenda global» 1 . La mayor parte de las veces esta discusión tiende a desarrollarse en un marco demasiado estrecho, limitándose a especular sobre los rasgos que tendrá el orden emergente, partiendo de la sustitución del orden anterior por otro comúnmente denominado: globalización 2.

Es necesario tener en cuenta que toda reflexión sobre las tendencias globales debería incluir, no sólo los aspectos ligados a los cambios, sino sobre todo un estudio detallado de los elementos de permanencia y continuidad, lo que permitirá saber hasta qué punto existe un cambio real de las dinámicas fundamentales profundas de la sociedad internacional.

La discusión sobre la profundidad de los cambios suela soslayarse o ignorarse, particularmente en los trabajos de los teóricos que asumen las visiones extremas; es cierto que la globalización es uno de los rasgos característicos de la economía internacional de fin de siglo, pero la importancia de este fenómeno se deriva de dos hechos: por un lado, tiene un impacto director sobre el funcionamiento de los mercados y la efectividad de las políticas públicas, pero por otro, produce cambios desiguales en la relación entre Estado y mercado, condicionando la extensión y el papel de las políticas públicas 3.Page 36

Debido a la interdependencia que caracteriza a la globalización, las implicaciones del entorno sobre las economías nacionales y sobre la propia estructura, funciones del Estado tienden a ser automáticas y rápidas, a veces impredecibles y, a menudo, incontrolables. Es por ello, que uno de los temas más analizados y comentados hoy en día, es el de las limitaciones que el entorno internacional impone a la soberanía de los Estados en su concepción tradicional. La dinámica de la economía contemporánea y la revolución tecnológica han hecho las fronteras obsoletas, alterando la naturaleza del tiempo y el espacio en la política global. En este marco, el Estado es menos autónomo y tiene menos control sobre los procesos políticos, económicos y sociales que se producen dentro de su territorio.

La necesidad de abordar con nuevos enfoques el concepto de soberanía en la formulación de las políticas exteriores implica también poner en evidencia el margen de acción -bien sea individual o colectivo- que sigue estando al alcance de los Estados y, por consiguiente, su capacidad de respuesta y de propuesta.

El margen de movimiento que pueden tener los distintos Estados, tiene mucho que ver con el proceso de globalización económica y comercial que actúa como un elemento homogeneizador y, por ende, los Estados deben introducir aquellos cambios que vienen determinados por aquellas exigencias externas relativas a dinámicas, encabezadas en el ámbito económico y monetario por las instituciones económicas internacionales que, ya fuere por las relaciones bilaterales mantenidas con los distintos Estados o por las relaciones multilaterales establecidas, marcan las líneas directrices de cambio y reforma de las distintas realidades nacionales.

Es necesario destacar que uno de los cambios fundamentales producido por el proceso global, es el debilitamiento de la «estructura histórica» del sistema internacional derivado de los dos siglos anteriores.

Como señala el trabajo coordinado por Fernando Porta 4: «La crisis de este orden va mucho más allá de lo económico. Tiene que ver, entre otros factores de peso, con los cambios en los regímenes políticos, con profundos cambios culturales y, como señala Rosenau 5, con la revolución en las «habilidades de la gente».

Si hubiera que definir estas transformaciones, siguiendo esta línea de razonamiento, el cambio tiene importantes implicaciones prácticas, entre otras:

  1. La crisis...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA