TRATADO PARA LA PROSCRIPCION DE LAS ARMAS NUCLEARES EN LA AMERICA LATINA- TLATELOLCO

Tipo de documento:Tratado
Categoría:Multilateral
Tema:Desarme
S/Inf.
541
PAg.
2
TRATAOO
PARA
LA
PROSCRIPCION
DE
LAS
ARMAS
NUCLEARES
EN
LA
AMERICA LATINA Y EL CARIBE,
CON
LAS
EN.MIENDAS
APROBADAS
POR
LA
CONFERENCIA
GENERAL
A LOS ARTICULOS
7,
14,
15,
16, 19,
20
Y
25.
(Tratado
de
Tlatelolco)
Preambulo
En
norobre
de
sus
pueblos
e
interpretando
anhelos
y
aspiraciones,
los
Gobiernos
de
Signataries
del
Tratado
para
la
Proscripci6n
Nucleares
en
la
America
Latina
y
el
Caribe,
fielmente
sus
los
Estados
de
las
Armas
Deseosos
de
contribuir,
en
la
medida
de
sus
posibilidades,
a
poner
fin
a
la
carrera
de
armamentos,
especialmente
los
nucleares,
y a
la
consolidaci6n
de
un
mundo
en
paz,
fundada
en
la
igualdad
soberana
de
los
Estados,
el
respe·to
mutua
y
la
buena
vecindad;
Recordando
que
la
Asamblea
General
de
las
Naciones
Unidas,
en
su
Resoluci6n
808
(IX),
aprob6
unanimamente,
como
uno
de
los
tres
puntas
de
un
programa
coordinado
de
desarme,
"la
prohibici6n
total
del
empleo
y
la
fabricaci6n
de
armas
nucleares
y
de
todos
los
tipos
de
armas
de
destrucci6n
en
masaH;
Recordando
que
las
zonas
militarmente
desnuclearizadas
no
constituyen
un
fin
en
si
mismas,
sino
un
media
para
alcanzar
en
una
etapa
ulterior
el
desarme
general
y
complete;
Recordando
la
Resoluci6n
1911
(XVIII)
de
la
Asamblea
General
de
las
Naciones
Unidas,
per
la
que
se
estableci6
que
las
medidas
que
convenga
acordar
para
la
desnuclearizaci6n
de
la
America
Latina
v
el
Caribe
deben
tomarse
"a
la
luz
de
los
principios
de
la
Carta
de
las
Naciones
Unidas
y
de
los
acuerdos
regionales
11
;
Recordando
la
Resoluci6n
2028
(XX)
de
la
Asamblea
General
de
las
Nac:iones
Unidas
que
establece
el
principia
de
un
equilibria
aceptable
de
responsabilidades
y
obligaciones
mutuas
para
las
potencias
nucleares
y
las
no
nucleares,
y
Reco:rdando
que
la
Carta
de
la
Organizaci6n
de
los
Estados
Jl.mericanos
establece
como
prop6sito
esencial
de
la
Organizaci6n
afianzar
la
paz
y
la
seguridad
del
hemisferio;
Persuadidos
de
que:
S/Inf.
541
Pag.
3
El
incalculable
poder
destructor
de
las
armas
nucleares
ha
heche
imperative
que
la
proscripci6n
juridica
de
la
guerra
sea
estrictamente
observada
en
la
practica,
si
ha
de
asegurarse
la
supervivencia
de
la
civilizaci6n
y
de
la
prepia
humanidad;
Las
armas
nucleares,
cuyos
terribles
efectos
alcanzan
indist.inta
e
ineludiblemente
tanto
a
las
fuerzas
:mili
tares
como
a
la
poblaci6n
civil,
constituyen,
por
la
persistencia
de
la
radiactividad
que
generan,
un
atentado
a
la
integridad
de
la
especie
humana
y afin
pueden
tornar
finalmente
toda
la
Tierra
inhabitable;
El
desarme
general
y
complete
bajo
control
internacional
ef
icaz
es
cuesti6n
vita
1
que
reclaman
por
igual
todos
los
pueblos
del
mundo;
. , La
proliferaci6n
de
las
armas
m2c!
ear.es
r
que
parece
.1nev.1
table
a
menos
qtte
los
.Es·tados,.
en
uso
de
sus
derechos
soberanes;
se
autolimiten
para
impedirla,
dificultarfa
enor.memente
todo
acuerdo
de
desarme
y
aumentaria
el
peligro
de
que
llegue
a
producirse
una
conflagraci6n
nuclear;
El
estableci:miento
de
zonas
militarmente
desnuclearizadas
esta
intimamente
vinculado
al
mantenirniento
de.
la
paz
y
la
seguridad
en
las
respectivas
regiones;
La
desnucle<.>
mili
tar
de
vastas
zonas
geograficas
1
adoptada
por
la
decisi6n
soberana
de
los
Estados
en
ellas
comprendidos,
habra
de
ejercer
ben~fica
influencia
en
favor
de
otras
regiones,
donde
existan
condiciones
analogas;
La
situaci6n
privilegiada
cuycs
territories
se
encuentran
nucleares,
les
impone
el
deber
situaci6n,
tanto
en
beneficia
humanidad;
de
los
Estados
Signataries,
teta
lrnente
1
ibres
de
armas
ineludible
de
preservar
t.al
propio
como
en
bien
de
la
La
existencia
de
armas
nucleares
en
cualquier
pais
de
la
America
Latina
y
el
Caribe
lo
convertir1a
en
blanco
de
eventuales
ataques
nucleares
y
provocaria
fatalrnente
en
toda
la
regi6n
una
ruinosa
carrera
de
armamentos
nucleares,
que
implicaria
la
injustificable
desviaci6n
hacia
fines
bilicos
de
los
limitados
recursos
necesarios
para
el
desarrollo
econ6mico
y
social;
S/Inf.
541
Pag.
4
Las
razones
expuestas
y
la
tradicional
vocaci6n
pacifista
de
la
America
Latina
y
el
Caribe
determinan
la
necesidad
ineludible
de
que
la
energia
nuclear
sea
usada
en
esta
region
exclusivamente
para
fines
pacificos,
y
de
que
los
paises
latinoamericanos
y
del
Caribe
utilicen
su
derecho
al
maximo
y
mas
equitativo
acceso
posible
a
esta
nueva
fuente
de
energia
para
acelerar
el
desarrollo
econ6mico
y
social
de
sus
pueblos;
.Q91:.lY_~.Dcidos,
en
conclusi6n,
de
que:
I..a
desnucleari.::a'::i6n
militar
de
la
America
Latina
y
el
Caribe
-entendiendo
por
tal
el
compromise
internacionalrnente
contraido
en
el
presente
Tratado
de
mantener
sus
territories
libres
para
siempre
de
armas
nucleares-
constituirl
una
medida
que
evite
a
sus
pueblos
el
derroche,
en
arrnamento
nuclear,
de
sus
limit.ados
recursos
y
que
los
proteja
contra
eventuales
ataques
nucleares
a
sus
territories;
una
significativa
contribuci6n
para
impedir
la
proliferaci6n
de
armas
nucleares,
y
un
valioso
elernento
en
favor
del
desarme
general
y
complete,
y
de
que
La
America
Latina
y
el
Caribe,
fiel
a
su
tradici6n
universalista,
no
s6lo
debe
esforzarse
en
proscribir
de
ella
el
flagelo
de
una
guerra
nuclear,
sino
tarnbiin
empeftarse
en
la
lucha
por
el
bienestar
y
progreso
de
sus
pueblos,
cooperando
paralela.mente
a
la
realiz:aci6n
de
los
ideales
de
la
humanidad,
o
sea
a
la
consolidaci6n
de
una
paz
permanente
fundada
en
la
igualdad
de
derechos,
la
equidad
econ6mica
y
la
justicia
social
para
todos,
de
acuerdo
con
los
Principios
y
Prop6sitos
consagrados
en
la
Carta
de
las
Naciones
Unidas,
y
en
la
Carta
de
la
Organizaci6n
de
los
Estados
Americanos,
Articulo
1
1.
Las
Partes
Contratantes
se
comprometen
a
utilizar
exclusivamente
con
fines
pacificos
el
material
y
las
instalaciones
nucleares
sometidos
a
su
J'urisdicci6n
y a
. . ,
proh1b1r
e
irnpedir
en
sus
respectivos
territories:
S/Inf.
541
Pag.
s
a.
El
ensayo,
uso,
fabricaci6n,
producci6n
o
adquisici6n,
par
cualquier
medic,
de
toda
arma
nuclear,
por
si
mismas,
directa
o
indirectamente,
por
mandate
de
terceros
o
en
cualquier
otra
forma,
y
b.
El
recibo,
almacenamiento,
instalaci6n,
emplazamiento
o
cualquier
forma
de
posesi6n
de
toda
arma
nuclear,
directa
o
:i.ndirectamente,
por
si
mismas,
por
mandata
a
terceros
o
de
cualquier
otro
modo.
2.
Las
Partes
Contratantes
se
comprometen,
asimisrno,
a
abstenerse
de
realizar,
fomentar
o
autorizar,
directa
o
tndirectamente,
el
ensayo,
el
usc,
la
fabricaci6n,
la
producci6n,
la
posesi6n
o
el
dominic
de
toda
arma
nuclear
o
de
participar
en
ello
de
cualquier
rnanera.
Definici6n
de
Partes
Contratantes
Articulo
2
Para
los
fines
del
presente
Tratado,
son
Partes
Contratantes
aqu~llas
para
las
cuales
el
Tratado
est~
en
vigor.
Definiai6n
de
territorio
Articulo
3
Para
todos
los
efectos
del
presente
Tratado,
debera
enb~r,derse
que
el
term.:ino
"territorio"
incluye
el
mar
territorial,
el
espacio
aireo
y
cualquier
otro
ambito
sabre
el
cua
1
el
Estado
ej
<:::rza>
soberania
1
de
acuerdo
con
su
propia
J
Z0na
de
aplicaai6n
Articulo
4
1.
La
Zona
de
aplicaci6n
del
presente
Tratado
es
la
suma
de
los
territories
para
los
cuales
el
presente
instrumento
esti
en
vigor
..
S/Inf.
541
Pag.
6
2.
Al
cumplirse
las
condiciones
previstas
en
el
Articulo
28,
parrafo
1,
la
Zona
de
aplicaci6n
del
presente
Tratado
sera,
ademas,
la
situada
en
el
hemisferio
occidental
dentro
de
los
siguientes
limites
(excepto
la
parte
del
territorio
continental
y
aguas
territoriales
de
los
Estados
Unidos
de
America):
comenzando
en
un
punto
situado
a
3512
latitud
norte
y
752
longitud
oeste;
desde
alli
directamente
al
sur
hasta
un
punta
a
302
latitud
norte
y
752
longitud
oeste;
desde
alli
directamente
al
este
hasta
un
punto
a
302
latitud
norte
y
502
longi.tud
oeste;
de~de
alli
por
una
linea
loxodr6mica
hasta
un
punto
a 5Q
latitud
norte
y 2012
Iongitud
oeste,:
desde
alli
directamente
al
sur
hasta
un
punto
a
60Q
latitud
sur
y
20Q
longitud
oeste;
desde
alli
directamente
al
oeste
hasta
un
punto
a
602
l