Transitar por Eurolandia: elecciones europeas, más unión y menos nación.

Autor:Fernández Navarrete, Donato
 
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Los próximos 22 a 25 de este mes de mayo se celebrarán elecciones al Parlamento Europeo (PE) en la Unión de los 28. En muchos Estados las campañas de los partidos políticos se desarrollan en clave nacional como por ejemplo, ocurre en la española lo que supone engañar y desincentivar a los votantes.

A los partidos políticos les corresponde explicar qué programa tienen para Europa ya que tales partidos--según los tratados--constituyen un instrumento fundamental para la formación de la conciencia europea; adicionalmente, los eurodiputados electos han de formar grupos parlamentarios de acuerdo con sus ideologías y con independencia del Estado de procedencia. Algunos de tales partidos, en este caso los claramente antieuropeos aprovechan la situación de crisis económica y de desánimo de la población para desacreditar a la Unión y sembrar la cizaña nacionalista y xenófoba.

La Unión Europea es muy desconocida para el común de los ciudadanos. La mayoría no sabe qué es y de qué se ocupan las instituciones, porque nadie se lo explica con claridad. En este caldo de cultivo, los sondeos vaticinan que la participación será bastante inferior a la ya reducida de anteriores convocatorias y también prevé un fuerte incremento de los partidos antieuropeos, que podrían lograr en torno a 100 de los 751 eurodiputados del nuevo PE, es decir, más del 13%.

No es de extrañar el creciente desencanto de los ciudadanos ante una Unión que, tras más de sesenta años de historia, ha sido incapaz de democratizarse plenamente, y lo que es peor, que lo vaya a ser en los próximos años. Los responsables de esta situación son los Estados que utilizan la Unión a su placer. Son los que, a través de Conferencias Intergubernamentales (CIG), establecen los tratados y los que atribuyen compe tencias; y todo esto lo hacen de arriba abajo, con muy poca participación ciudadana. De manera que la UE del Tratado de Lisboa no es la que propugnaba--en su Art.1--el fenecido Proyecto de Tratado de Constitución Europea que fundamentaba su creación en la >

Con la excepción del Parlamento Europeo, y no sin limitaciones, ninguna de las demás instituciones de la Unión es democrática. Y por si esto fuese poco, a partir de la crisis de 2008, en muchos ámbitos y en particular en el económico, se ha impuesto el antigubernamentalismo sobre la supranacionalidad (el mejor ejemplo lo constituye el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza, que entró en vigor el 1 de enero de 2013). El ciudadano...

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