Tendencias mundiales del empleo 2008

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RESUMEN

El informe anual Tendencias Mundiales del Empleo (TME) publicado en enero1 afirma que las turbulencias económicas, debidas en gran medida a la crisis de los mer-cados de crédito y el aumento de los precios del petróleo, podrían dar lugar en 2008 a un incremento del desempleo en el mundo cifrado en unas 5 millones de personas. Esta nueva predicción contrasta de manera acusada con la situación de 2007, período en el que los mercados de traba-jo y las tasas de desempleo mundiales se estabilizaron. ----------------- Tendencias Mundiales del Empleo 2008. Ginebra, OIT.

 
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Las turbulencias económicas mundiales podrían dejar sin empleo a 5 millones de personas más en 2008

GINEBRA - La situación del mercado de trabajo en el mundo ha cambiado drásticamente a lo largo del pasado ejercicio. Después de 2007, cuando un sólido crecimiento del PIB mundial superior al 5% dio lugar a una "estabilización" de dichos mercados, con más personas empleadas, un aumento neto de 45 millones de puestos de trabajo, y sólo un leve incremento de la cifra de desempleados, hasta alcanzar un total de 189,9 millones en todo el mundo, es posible que 2008 contraste de manera acusada con este estado de cosas.

De manera significativa, en el informe sobre las TME 2008 se señala que la reducción del crecimiento en las economías desarrolladas, atribuido a las perturbaciones del mercado de créditos y al incremento de los precios del petróleo, hasta la fecha, ha sido "compensado en el resto del mundo", sobre todo en Asia, donde el crecimiento económico y del empleo se había mantenido sólido. Sin embargo, también se advierte de que una ralentización prevista del crecimiento durante 2008 podría elevar la tasa de desempleo en el mundo al 6,1%, con un aumento absoluto del que resultaría, al menos, 5 millones de desempleados en todo el planeta.

Otras conclusiones relevantes del informe sobre las TME

El crecimiento de la economía mundial del 5,2% generó una cifra estimada de 45 millones de nuevos puestos de trabajo en 2007, pero no ejerció un efecto significativo sobre el aumento del desempleo. En general, el 61,7% de la población mundial en edad de trabajar (unos 3.000 millones de personas) estaba empleada en 2007. Aunque la tasa de desempleo mundial se mantuvo prácticamente constante en el 6%, esta evolución dio lugar a que el número de desempleados en el mundo pasara de 187 millones en 2006, a 189,9 millones en 2007.

· A pesar del crecimiento de la economía y del empleo, existe un "enorme" déficit de trabajo decente en el mundo, especialmente entre los pobres. La OIT señaló que cinco de cada diez personas en el mundo tienen empleos vulnerables, ya sea como trabajadores familiares auxiliares, o como trabajadores por cuenta propia con un mayor riesgo de quedar desprotegidos. En los países en desarrollo, los miembros de estos dos grupos son los que tienen más probabilidades de trabajar en la economía informal y, por tanto, de ocupar puestos de trabajo que les exponen a la pobreza y a riesgos como bajos ingresos, condiciones de trabajo peligrosas y falta de seguros de enfermedad. La OIT estima que unos 487 millones de trabajadores, es decir, el 16,4% del total, siguen sin percibir lo suficiente para mantenerse a si mismos y a sus familias por encima del umbral de un dólar de Estados Unidos por persona y día, mientras que 1.300 millones de trabajadores (43,5% del total) siguen sobreviviendo por debajo del umbral de los dos dólares por persona y día.

· El sector servicios siguió creciendo en 2007, superando a la agricultura como el principal proveedor de empleo en el mundo. Actualmente, genera el 42,7% de los puestos de trabajo, frente a la agricultura, que concentra el 34,9%. El sector industrial, que había experimentado una ligera tendencia a la baja entre 1997 y 2003, ha seguido una pausada senda de recuperación en los últimos años, Page 39 con un 22,4% del total de empleos en el mundo.

Tendencias regionales

El informe sobre las TME señala que Oriente Medio y África del Norte siguen registrando las tasas de desempleo más elevadas, con un 11,8 y un 10,9%, respectivamente, en 2007, seguidas por América Latina y el Caribe, Europa central y sudoriental (no UE) y la Comunidad de Estados Independientes (CEI), con un 8,5%. La situación en las economías desarrolladas y la Unión Europea (UE) parece estancada, según el informe, con un crecimiento del empleo en su nivel más bajo de los últimos cinco años, y un incremento del desempleo de 600.000 personas desde 2006.

El informe afirma además que, al parecer, y con arreglo a la información disponible, la repercusión inicial de la crisis crediticia en el crecimiento de las economías desarrolladas y la UE dará lugar a una reducción de 240.000 en el número de empleos creados en la región. No obstante, el análisis de la OIT señala igualmente que, desde una perspectiva mundial, esta tendencia a la baja en las economías desarrolladas se verá "compensada por el resto del mundo", en gran medida a causa del fuerte crecimiento de la economía y el empleo en Asia.

Señala asimismo que Asia meridional lideró el crecimiento del empleo en 2007, al contribuir con un 28% de los casi 45 millones de puestos de trabajo creados durante el ejercicio en todo el mundo. Al mismo tiempo, la región registra el mayor porcentaje de empleo vulnerable, lo que refleja mayoritariamente la deficiente calidad de los puestos de trabajo creados. Más de siete de cada diez personas son trabajadores por cuenta propia, o trabajadores familiares auxiliares, lo que conlleva un mayor riesgo de quedar desprotegidas, sin seguridad social ni representación en el trabajo.

En cuanto al empleo vulnerable como porcentaje del empleo total, a Asia meridional, con una tasa del 77,2%, le siguieron el África subsahariana con un 72,9%; Asia sudoriental y el Pacífico, con un 59,4%; Asia oriental, con un 55,7%; América Latina y el Caribe, con un 33,2%; Oriente Medio, con un 32,2%, y África del norte, con un 30,7%.

El informe pone de manifiesto que Asia oriental parece encontrarse en vías de convertirse en una región de renta media, dado que el crecimiento sostenido de la productividad ha dado lugar a un incremento de los ingresos y ha ayudado a millones de personas a salir de la pobreza. La OIT señala que el porcentaje estimado de trabajadores de Asia oriental que viven con sus familias por debajo del umbral de dos dólares de Estados Unidos por día cayó al 35,6%, frente al 59,1% de hace 10 años, mientras que el porcentaje de los que viven con menos de un dólar al día se ha reducido al 8,7%, desde el 18,8%, en el mismo período.

El África subsahariana registró con mucho el mayor porcentaje de trabajadores pobres, es decir, que tienen empleo, pero no ganan lo suficiente para salir de la pobreza, y la brecha con otras regiones siguió ampliándose. Más de la mitad de los empleados siguen sin percibir los ingresos necesarios para situarse, a si mismos y a sus familias, por encima del umbral de pobreza de un dólar de Estados Unidos por día, según la OIT, que añade que más de ocho de cada diez trabajadores subsisten con menos de dos dólares al día.

El informe señala también que, aunque en Oriente Medio se asistió a un incremento considerable del ratio empleo-población, el porcentaje de personas en edad de trabajar empleadas aumentó del 46% en 1997, al 50,1% en 2007. Al mismo tiempo, fue la única región en la que la productividad de la mano de obra decreció durante ese mismo período.

En África del norte, donde los niveles de productividad han aumentado más de un 16% en los diez últimos años, la pobreza extrema entre los que trabajan se encuentra casi erradicada en la actualidad, con un 1,6% de la población empleada.

El estudio apunta la existencia de una evolución positiva de la mayoría de indicadores del mercado de trabajo en Europa central y sud- oriental y la CEI, donde, en los últimos años, se ha reducido el empleo vulnerable. Un ligero aumento de la ratio empleo-población indica asimismo un mejor uso del potencial productivo de la población en edad de trabajar.

El informe sobre las TME señala además que América Latina y el Caribe ha sido la única región en la que el empleo vulnerable ha aumentado: del 31,4 al 33,2% del total en los últimos diez años, con un incremento de la creación de empleo en el sector servicios. Esta conclusión es coherente con los indicios de un aumento de la dimensión de la economía informal en dicha región.