Los servicios sociales en la España actual

AutorMaría Dolores de Azpiazu Canivell
Cargo del AutorPresidenta de la Sociedad 'El Sitio' de Bilbao
Páginas21-43

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Introducción

Buenos Días es para mí un placer, un orgullo y una responsabilidad compartir espacio y tiempo con todos ustedes.

En primer lugar agradecer al profesor Dr. D. José Manuel Azcona la deferencia que ha tenido con su invitación y a la Universidad Rey Juan Carlos por su acogimiento.

Esta exposición es fruto de los más de 20 años de trabajo como psicóloga en servicios sociales y también de la revisión de bibliografía sobre la materia.

En fin, lo que pretendo es dar una visión objetiva sobre esta temática no sin antes decir que nadie es neutral pues todo somos producto del tiempo que nos ha tocado vivir, de la propia experiencia e incluso de la ideología personal.

Lo que me interesa es precisar tres realidades:

  1. Que en España tenemos unos buenos servicios sociales.

  2. Que la evolución ha sido la siguiente: se descubre la necesidad, se genera la demanda y que posteriormente se crea el servicio correspondiente.

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  3. Que por la alternancia democrática de partidos en el Gobierno, pudiera atribuírsele a un partido concreto la promulgación de una ley, el reconocimiento de unos derechos, la creación de unos servicios, cuestiones que ya estaban iniciadas en el gobierno anterior de otro signo político. Ante este hecho habitual se precisa una visión generosa y global del bienestar general independientemente de quien se la atribuya y de quien sea el iniciador, pues lo que ha generado es un avance para la ciudadanía y eso es lo que hay que valorar.

    Y antes de empezar, vaya desde aquí mi reconocimiento a todos los que trabajan en los servicios sociales tanto los funcionarios, los trabajadores en el amplio sentido de la palabra como los políticos ya que, no me cabe la menor duda que, la mayoría sea cual sea su ideología lo hacen lo mejor que pueden y saben.

    Indicar también que todos los gobiernos que hemos tenido, independientemente de que unos hayan sido más o menos conservadores, más o menos progresistas, todos, desde la Constitución de 1978 han sido demo-cráticos, y han priorizado distintas políticas, unas de creación de empleo, otros han apostado por incremento del gasto social, pero lo cierto es que los servicios sociales han ido avanzando y mejorando considerablemente adaptándose a la realidad actual.

    Cuando comencé a preparar esta charla me plantee que si bien era necesario hablar de el Estado de Bienestar y de cómo están hoy día los servicios sociales y especialmente aquí en la Comunidad de Madrid, lo primero que busqué fue el marco normativo y competencial en el que nos movíamos y me encontré con la Constitución, con el Estatuto de Autonomía, con la Ley de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid, con la Ley de Bases Régimen Local (7/85 ) y con la Guía de servicios sociales y en esta última es en la que vienen plasmados todos los recursos y prestaciones a los que se tiene derecho a acceder .Considere entonces que era fundamental describir como hemos llegado hasta aquí, independientemente de que es por todos sabido que si una persona, en la actualidad, tiene una necesidad social puede acudir a una trabajadora social de su Ayuntamiento y ella intentará buscarle el recurso adecuado para cubrirla.

    Sin embargo esto no ha sido así siempre y hay que conocer la evolución para valorar en su justa medida y considerarnos unos privilegiados. Hoy día, nosotros, como dice reiteradamente mi querido amigo el profesor Azcona , vivimos aquí en España en el mejor de los mundo conocidos, con un

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    índice de Desarrollo Humano, considerado elevado , en el undécimo puesto de los países más desarrollados que como sabéis este un índice estadístico compuesto por tres parámetros:

  4. Una vida larga y saludable, medida según la esperanza de vida al nacer.

  5. La educación, medida por la tasa de alfabetización de adultos y la tasa de matriculados en educación primaria, secundaria y terciaria.

  6. Un nivel de vida digno medido por el producto interior bruto per capita.

    Establecidas estas premisas entramos en el tema a tratar.

    ¿Qué son los servicios sociales?

    Los Servicios Sociales consisten en actividades organizadas con objeto de aliviar o satisfacer determinadas necesidades humanas.

    ¿Qué son los recursos sociales?

    Son los medios humanos, materiales, técnicos, institucionales y financieros de que se dota a sí misma una sociedad para satisfacer a las necesidades de sus individuos, grupos o comunidades, en cuanto integrantes de ella.

    Los recursos sociales se formalizan en:

    · servicios

    · prestaciones sociales, entonces vamos viendo que

    Los Servicios Sociales: Son los medios que se ponen a disposición pública de la comunidad para uso y beneficio propiamente colectivo.

    Las prestaciones sociales: Son los medios que se proporcionan a los individuos o familias para su uso privado pero que cumplen una función social (becas, pensiones, subsidios de desempleo, ayudas familiares, créditos para viviendas sociales).

    Históricamente, la protección social que han otorgado los Estados se ha manifestado de diversas formas que reflejan los variados momentos de la evolución de nuestro mundo y también la filosofía y pensamientos sociales dominantes en esas correspondientes épocas.

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    Así, han surgido nuevas formas históricas de protección social , desde la Caridad, más individualista, y la forma más primitiva institucional como era la Beneficencia , pasando por la Asistencia Social; posteriormente los Seguros Sociales y Seguridad Social hasta el moderno Bienestar social o Acción Social.

    Nos encontramos ante un proceso que se puede verificar como objetivamente progresivo y que nos permite desde una perspectiva histórica global, considerar cada una de las formas que ha adoptado dicha protección social, como una etapa, que ciertamente es válida en sí misma, pero que al mismo tiempo, se convierte en germen y preparación de otra etapa posterior más plena y avanzada.

    Nos tenemos que remontar a los orígenes para saber cómo y porqué surgen lo que hoy día denominamos servicios sociales.

    En toda la evolución histórica del tratamiento de las necesidades, y de la pobreza se han considerado, clásicamente, tres épocas: La Moderna, la Ilustrada y la Liberal.

    Y yo incidiré en la que se produce a raíz de la aprobación de la Constitución Española en 1978 y en la que España se configura como un verdadero Estado Social y democrático de Derecho y pasa a ser un Estado de servicios y de prestaciones, típico de los estados democráticos y dirigido a una sociedad cada vez más culta.

    Por tanto nos situamos en primer lugar en la Epoca Moderna: siglos XVI y XVII.

    En el antiguo Régimen, en todas las dimensiones de la Historia, hay una característica clave que es la sacralización, es decir que la interpretación de todos los factores sociales, políticos, personales, económicos y culturales tienen un referente y una finalidad última que es la religiosa.

    En este sentido la riqueza y la pobreza se entienden bajo un concepto sagrado. La palabra clave es la caridad. Que es una virtud cristiana que se convierte en una institución de heteroayuda graciable.

    En unos casos era gente enferma o desvalida sumergida en la pobreza, también estudiantes pobres con permiso del obispo para pedir limosna, eran también los pobres "vergonzantes" socorridos de modo discreto y los peregrinos jacobeos.

    Los agentes de la caridad eran todos: los particulares, dando limosna y las corporaciones civiles y eclesiásticos, fundando hospitales.

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    Hay que decir que el hospital, en esta época medieval no se entendía como algo exclusivamente sanitario sino como un refugio, un albergue que no acoge solo a enfermos sino a peregrinos, transeúntes y mendigos. Eran símbolos de prestigio para sus fundadores.

    Decaen en el siglo XVII como consecuencia de la crisis económica y lo que resulta paradójico y contrario a su fundamento es que se fundan más y más importantes cuando hay más dinero, y menos y menos importantes cuando hay menos riqueza.

    El pobre, en esta época, está dignificado, cualificado y su estado le reporta más beneficios que los que tiene el campesino de baja renta.

    El pobre está ahí puesto por Dios para que el rico le salve haciendo caridad y el pobre se salva por la resignación.

    Todos pues, poseían un beneficio común que es la salvación. El pobre es otro Cristo y la caridad es la respuesta correcta. Los bienes tienen una instrumentalidad que es la limosna.

    Existía entonces un proceso de integración, los pobres estaban perfectamente integrados en la sociedad. No debían de estar aislados, debían vivir junto a los ricos. Solían vivir incluso en la misma casa. En el principal, primero y segundo: los ricos; y en el ático y el sótano, los pobres.

    No se discute entonces sobre la causa de la pobreza, la concepción es que Dios lo quiere, es por eso que el pobre es dignificado y privilegiado y sirve para la salvación del alma de los otros, que de esta manera refuerzan el prestigio social y justifican la propia riqueza al crear los hospitales.

    En el siglo XVII, y sobre todo a mediados, comienza la Ilustración (hasta mediados del s. XVIII) Los reformistas ilustrados, el avance que aportan es un intento de racionalización, del concepto de la pobreza. Las instituciones dejan de ser las anteriores y los ilustrados arremeten contra ellas.

    El pobre ya es un miembro, no es un súbdito fiel del Estado, es un posible agresor del sistema. Se empieza a distanciar la pobreza y a negativizarla.

    El pobre ya no será objeto de limosna, la limosna particular es un elemento de mantenimiento de vagos, hay pues que racionalizarla y controlarla.

    Se piensa que el pobre no trabaja porque no quiere, debe por tanto ser encerrado, reprimido y neutralizado. Así nacen los hospicios, que los crean

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    las diócesis, la iglesia, por incapacidad del Estado. Se entiende la reclusión y el trabajo más como pena o castigo que como rehabilitación.

    Hay una actitud de recelo y amenaza, de...

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