Un nuevo informe de la OIT resalta cómo la actuación en el ámbito laboral puede ayudar a reducir las muertes por maternidad

Páginas:42
RESUMEN

En muchos países en desarrollo, la baja por maternidad es un lujo que disfruta sólo una pequeña minoría de mujeres asalariadas cubiertas por la seguridad social, según refiere un reciente informe1 de la OIT presentado en la Conferencia Las Mujeres Dan Vida en Londres del 18 al 20 de octubre de 2007. Líderes mundiales y delegados de 109 países repasaron la evolución y los compromisos con la consecución del Objetivo de Desarrollo del Milenio núm. 5 relativo a la salud materna. -------------------- Safe Maternity and the World of Work (Maternidad segura y el mundo del trabajo), Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra, 2007.http://www.ilo.org/public /english/protection/condt rav/pdf/safemat_07.pdf

 
CONTENIDO

Page 42

Cada minuto, una mujer fallece innecesariamente durante el embarazo o el parto. De acuerdo con un informe de la OIT, con casi un 60 % de las mujeres del mundo en edad de tener hijos integradas en la población activa en 2006, la importancia del trabajo remunerado en las vidas de tantas mujeres convierte la protección de la maternidad en el ámbito laboral en un factor clave para salvaguardar la salud y la seguridad económica de las mujeres y de sus hijos.

A la vista de la desalentadora situación que encaran numerosas mujeres en todo el mundo ajenas a sistemas de protección jurídica y social que, a causa de la pobreza, se ven obligadas a trabajar en condiciones deficientes y a retomar la actividad laboral demasiado pronto después del parto, el ámbito del trabajo constituye un punto de acceso propicio para el refuerzo de las intervenciones encaminadas a mejorar la salud materna y la protección de la maternidad, según se señala en el informe.

En él se propone la adopción de medidas sociales y jurídicas para atenuar la discriminación relacionada con la maternidad, así como los efectos de los riesgos potenciales que afrontan las mujeres durante el embarazo y tras el parto, y se destaca la necesidad de mejorar las disposiciones sobre permisos y condiciones de trabajo: los productos químicos, los plaguicidas, las jornadas laborales prolongadas, el trabajo arduo y la falta de permisos remunerados constituyen amenazas graves para la salud de las mujeres embarazadas y en períodos de lactancia.

El informe realiza asimismo un llamamiento a favor de iniciativas que extiendan la protección social a todos, con el fin de salvaguardar a las mujeres y a sus familias frente a los costes económicos de los servicios de asistencia sanitaria, y de mejorar su acceso a la atención materna y obstétrica. Por último, la escasa calidad de la atención sanitaria en muchas regiones se relaciona con los efectos de unas condiciones de trabajo deficientes, la escasez de personal y, en ciertos ámbitos, con los efectos del VIH/SIDA en los trabajadores sanitarios. La mejora de la calidad de los servicios de salud exigirá una actuación concertada a escala global y nacional con el fin de mejorar la calidad de la labor de los trabajadores sanitarios.

Las normas internacionales del trabajo de la OIT constituyen una guía de orientación para la legislación y la práctica nacionales en todas estas áreas. El Convenio sobre la protección de la maternidad de la OIT, 2000 (núm. 183) establece los requisitos básicos de la protección de la maternidad en el trabajo, incluido el derecho a un período de permiso antes y después del parto, a prestaciones médicas y en efectivo, a la protección de la salud en el trabajo, a descansos para la lactancia, y a la protección del empleo y la no discriminación. Los Convenios internacionales sobre la seguridad social (norma mínima, núm. 102), sobre el personal de enfermería (núm. 149) y otros, proporcionan marcos compartidos universalmente de principios, políticas y acciones en materia de seguridad social y condiciones de trabajo y empleo para los trabajadores sanitarios.

Varios proyectos de cooperación técnica de la OIT se proponen garantizar los derechos de las mujeres a una maternidad segura. En Burkina Faso, se desarrolla una iniciativa de sindicación de los trabajadores de la economía informal contempla la prestación de asistencia a nuevas madres, así como planes para ayudar a éstas a beneficiarse de permisos de maternidad remunerados y atención sanitaria. En Jordania, la OIT colaboró estrechamente con el Gobierno, y las organizaciones de empleadores y de trabajadores para orientar sobre la viabilidad de un sistema de protección de la maternidad justo y asequible en el país. En Camboya, los propietarios de las fábricas de confección colaboran con la OIT y sus interlocutores en la mejora de la protección de la maternidad en el trabajo, y emprenden campañas de formación en los talleres con el fin de promover embarazos más sanos.