Las relaciones jurídicas y sus vicisitudes

Autor:Pietro Perlingieri
Páginas:659-683
RESUMEN

242. Relación jurídica y ordenamiento. 243. La relación como relación entre sujeto y cosa o entre normas jurídicas. 244. La relación como relación entre sujetos: la llamada relación unisubjetiva. 245. La estructura de la relación es la relación entre situaciones subjetivas. 246. La función de la relación es la... (ver resumen completo)

 
ÍNDICE
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242. Relación jurídica y ordenamiento

Las situaciones subjetivas encuentran su propia justificación y su propio punto de confluencia en la relación jurídica1. Ésta debe colocarse en el centro del derecho civil2, a pesar de que la doctrina científica moderna, contrariamente a la menos reciente3, no le atribuya la debida importancia4. Comúnmente ésta centra su atención sobre las situaciones individualmente consideradas, independientemente de su relación, cuando loPage 660 adecuado no es detenerse en el análisis de los derechos y obligaciones individuales sino examinar su correlación5. No basta con profundizar en el poder atribuido a un sujeto si no se toman en consideración, a la vez, los deberes, las obligaciones, los intereses de los demás.

Tal perspectiva, que puede definirse como relacional6, responde a una visión moderna del ordenamiento jurídico vigente, que se confirma en los principios constitucionales7. La concepción individualista hunde sus raíces en ideologías de corte decimonónico que colocaron la voluntad del sujeto en el centro del ordenamiento8. Con el advenimiento de planteamientos realistas y sociales el individuo se concibe en continua relación o contraposición, en todo caso en relación, con otros centros de interés. En una visión conforme a los principios de solidaridad social, el concepto de relación representa superar la tendencia que agota la construcción de las instituciones civiles en términos exclusivos de atribución de derechos. El ordenamiento no es solamente un conjunto de normas, sino también un sistema de relaciones9: el ordenamiento, en su aspecto dinámico, no es otra cosa que nacimiento, realización, modificación, extinción de relaciones jurídicas, es decir el conjunto de sus vicisitudes10.

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243. La relación como relación entre sujeto y cosa o entre normas jurídicas

El análisis de la relación jurídica se centra generalmente en su perfil estructural. La doctrina tradicional se mueve en este terreno cuando, influenciada por la experiencia romanista, propone la noción de correlación como una relación entre sujeto y cosa11.

Prescindiendo de la utilidad y de la corrección de una relación entre términos no homogéneos, el concepto de relación como una relación entre sujeto y cosa es no valido para todas las hipótesis: a lo sumo podría valer para las relaciones patrimoniales en que exista una res que constituya su punto de referencia objetivo, pero no para las relaciones de la personalidad o las de trabajo subordinado12. No obstante, se llega incluso a considerar al sujeto y a su cuerpo como puntos de referencia objetivos: en la relación laboral el bien es la energía de trabajo y, en las relaciones de la personalidad, la integridad psíquico-física del sujeto, es decir su cuerpo. El sujeto es degradado, sustancialmente, al papel de objeto13.

Una concepción teóricamente más fundada, pero deudora de los mencionados límites del formalismo jurídico14, enfoca la relación como una vinculación entre normas jurídicas: es la expresión de la llamada teoría pura del derecho, que excluye del hecho normativo el perfil fáctico y fenomenológico15. EnPage 662 la obligación la relación entre deudor y acreedor sería el supuesto de hecho al que se refiere el ordenamiento para aplicar cierta disciplina: la juridicidad residiría exclusivamente en el ordenamiento considerado como el orden de las normas16.

244. La relación como relación entre sujetos: la llamada relación unisubjetiva

La doctrina tradicional construye la relación jurídica como una relación entre sujetos regulada por la norma, es decir por el ordenamiento17. La opinión presenta varios méritos: establece la relación entre términos homogéneos -sujeto y sujeto-; confiere relevancia jurídica a la vinculación o al conflicto de intereses presentes en la realidad social. Existen sin embargo múltiples hipótesis que carecen de sujetos concretos y determinados, o bien cuentan con ellos desde un punto de vista jurídico-formal. La relación entre sujetos es difícilmente concebible en las llamadas relaciones reales o con estructura absoluta -se ha señalado que la situación de propiedad carece de estructura interna porque no tiene un centro de intereses contrapuestos concretos y determinados18-, de formaPage 663 que en estas hipótesis seria imposible hablar de relación. La observación es exacta, pero no decisiva para negar la existencia de la relación de propiedad. El sujeto titular de la propiedad, no encuentra ante él un sujeto determinado sino la colectividad, sobre la cual pesa el deber de respetar la propiedad, de no inmiscuirse19.

Sin embargo, para excluir la validez absoluta de la concepción examinada, resulta útil individualizar las numerosas hipótesis donde se da una relación entre centros de interés determinados (por lo tanto relaciones y situaciones con estructura interna), pero donde no existe el sujeto titular de una o de ambas situaciones: en tales casos (derecho a la vida del concebido, derecho al honor del difunto, donación al nasciturus o al no concebido y otras), los intereses jurídicamente relevantes aún carecen de titular, o ya no lo tienen. Si la actualidad del sujeto no es esencial a la existencia de la situación20, puede existir una relación jurídicamente relevante entre dos o más centros de interés sin que tenga que traducirse necesariamente en una relación entre sujetos21.

La doctrina, en un fino análisis, ha logrado localizar algunas hipótesis, previstas en el código y en las leyes especiales (arts. 2272, n. 4, 1320, 661 C.c.), en las que existe una relación jurídicamente relevante entre centros de interés pero donde, aunque excepcionalmente, no existen dos sujetos. La dualidad de sujetos no es esencial a la constitución y al desenvolvimiento de la relación: un único sujeto ejerce de titular de ambas situaciones unidas o contrapuestas22. La atención se centra más bien sobre la compatibilidad o no de una correlación o vinculación de situaciones, a pesar de que su titularidad confluya en el mismo sujeto. En este sentido no se debe recurrir a la noción o a la fórmula de "relación unisubjetiva", por cuanto ésta, si es útil, bajo el aspecto empírico, para comprender una serie de fenómenos, no permite poner de relieve ni describir su estructura conceptual. Así, en la aceptación a beneficio de inventario de la herencia (art. 484 ss. C.c.) los dos patrimonios, del de cuius y del aceptante, no se confunden sino que permanecen diferenciados, permitiendo a los acreedores del de cuius satisfacerse sobre el patrimonio hereditario. Puede ocurrir que el mismo heredero a beneficio de inventario ostente un crédito respecto del di-Page 664funto. La obligación no se extingue (art. 1253 C.c.) por el hecho que las dos condiciones de acreedor y deudor se reúnan en un solo sujeto -el heredero- sino que permanece en vida conjuntamente con las dos responsabilidades patrimoniales separadas. Tanto la situación llamada activa como la pasiva siguen existiendo, manteniendo como titular al mismo sujeto. Otra hipótesis, más frecuente en la práctica, la constituyen los títulos de crédito a la orden que retornan, mediante giro, al emisor: el deudor (el emisor) y el acreedor (el endosatario) son el mismo sujeto. La legislación especial sobre los títulos de crédito permite poner de nuevo en circulación un mismo título (art. 15, inciso 3, l. camb.), lo que significa que medio tempore la relación no se ha extinguido23.

Así, la relación se da entre situaciones subjetivas, aunque confluyan en la titularidad de un mismo sujeto; y es técnicamente impropia la fórmula "relación unisubjetiva" porque presupone, para que la relación pueda constituirse y subsistir, que al menos exista un sujeto24.

245. La estructura de la relación es la relación entre situaciones subjetivas

La relación esencial, desde el punto de vista estructural, es la que se da entre centros de interés. El sujeto sólo es un elemento externo a la relación porque es externo a la situación: no es más que el titular, a veces ocasional, de una o de ambas situaciones de las que consta la relación25, así no es indispensable referirse a la noción de sujeto para localizar el núcleo de la relación. En cambio si es esencial la relación entre un interés y otro, entre una situación, determinada o determinable, y otra. Es preferible, pues, definir la relación jurídica como una relación entre situaciones subjetivas26. No cabe rebatir esta conclusión con la posibilidad de situaciones cuyo sujeto sea infungible, esto es, que no puedan que pertenecer o corresponder más que a determinados sujetos (situaciones llamadas intuitu personae)27. En la llamada titularidad necesaria no es posible configurar una sucesión en la relación: cambiando el sujeto se extingue el situación28. El sujeto no es, porPage 665 ello, un elemento de la situación: la extinción no se produce tanto por el cambio del sujeto, cuanto del contenido de la relación, es decir, por la alteración de uno de los elementos que individualizan la situación y, por tanto, la misma relación jurídica 29.

Las situaciones subjetivas no pueden diferenciarse, si no es en términos cuantitativos, en activas y pasivas, ya que las denominadas activas comprenden también deberes y obligaciones y las denominadas pasivas a menudo contienen algunos derechos y poderes30. En la relación, la vinculación no se da entre un...

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