Relaciones sino-chilenas bajo nuevas circunstancias.

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El nuevo Tratado de Libre Comercio con China abre a Chile una serie de oportunidades comerciales con dicho país. No cabe duda que en el acuerdo, China también está tomando en cuenta criterios estratégicos amplios, más allá del impacto menor que una pequeña economía como la chilena pueda tener en su comercio exterior y de las escasas inversiones que ha realizado en nuestro país en el pasado. Entre estos criterios, podemos partir de la base de que el acuerdo sería un paso previo, con un efecto demostrativo importante, para una futura negociación con el Mercosur. Por otra parte, si bien comparado con otros países de la región, Chile es un país altamente estable, lo que facilita el comercio y la inversión, vale la pena avanzar en hacer ver a la contraparte china el rol que puede desempeñar Chile como > real, y no solo discursivo, entre Asia y el resto de América Latina, elemento que se hace valer permanentemente en el discurso de nuestra política exterior. Por otra parte, no hay que olvidar que la competencia estratégica sino-norteamericana es un elemento que no debe tenerse presente al formular nuestra estrategia hacia China y el Pacífico en general. Sin embargo, esa competencia tampoco debe transformarse en un obstáculo para el fortalecimiento de los lazos con China. En este sentido, los beneficios que nos puede dar este vinculo en el plano económico, hacen necesario asumir riesgos calculados en el plano político, recordando que las hegemonías no son permanentes.

INTRODUCCIÓN

Las circunstancias en que se ha reconfigurado la política exterior china con posterioridad a la Guerra Fría y especialmente desde el 11 de Septiembre de 2001, han derivado en la creciente importancia de América Latina no solo como fuente de recursos importantes para el desarrollo económico chino, sino también como apoyo político en el marco de su perspectiva geoestratégica global.

Gran parte de la política exterior china se pude derivar de las consecuencias de la evolución de la relación sino-norteamericana, prioritaria para China. Además de este marco global, las relaciones sino-chilenas encuadran en dos puntos evidentes de este proceso. Por una parte, se basa en la perspectiva estratégica China hacia la Cuenca del Pacífico, dentro de la cual el marco multilateral regional es cada vez más importante para China y en la que foros como APEC, juegan un rol creciente, aunque no fundamental. Por otra parte, en su relación con América Latina, China históricamente ha buscado construir lazos sólidos, que se ven acrecentados luego de la creación de la República Popular en 1949.

Por otra parte, en Chile se visualizan oportunidades económicas crecientes, que derivaron en la búsqueda de un pronto Acuerdo de Libre Comercio con ese país y en general puede observarse una impresión bastante optimista. En este sentido, se da cierta contradicción entre este optimismo y el escepticismo respecto de los compromisos políticos que trae consigo. La mera formalidad de estos, en un contexto latinoamericano más inestable, pero con actores dispuestos a un mayor compromiso político con China, nos plantea nuestras propias limitaciones. Tal vez debamos avanzar en nuestras definiciones de lo que consideramos estratégico en nuestra relación con China, reconocer que estamos más cerca de Estados Unidos de lo que queremos confesar (algo ligeramente pecaminoso en nuestro vecindario) y que en este triángulo no nos podemos permitir evaluaciones superficiales respecto de las consecuencias de nuestros gestos hacia uno u otro. También debemos entender que si queremos ser un puente entre Asia y América Latina, evidentemente podemos ser percibidos como un puente algo ajeno al nuevo mosaico latinoamericano, populista tal vez, pero innegablemente factor consustancial a nuestra propia proyección hacia oriente y especialmente hacia China. Si bien esta es aún confusa para nosotros, también lo está siendo, Latino América, aspecto reforzado por una paciente percepción china respecto de la existencia de no una, sino varias >.

LAS RELACIONES DE CHINA CON AMÉRICA LATINA

Las relaciones de China con América Latina se remontarían > (1). > (2). > (3). Específicamente, este contacto comenzó cuando México inició su intercambio comercial con China en 1575, con la llegada de varios barcos cargados de productos (seda, porcelana y objetos de laca) al puerto de Acapulco (4). Por otra parte, los barcos españoles comenzaron a llevar productos en la dirección contraria. Los latinoamericanos pagaban con plata o mediante el trueque por productos agrícolas. Los productos chinos tenían gran aceptación en América Latina y por otra parte, comenzó a desarrollarse la influencia económica de América Latina, > (5). Este proceso duró hasta el siglo XVIII, en que > (6). Sin embargo, tras las Guerras de Independencia, el vínculo se retomó a través de comerciantes intermediarios de Inglaterra y Estados Unidos (7).

La migración china también desempeñó un rol importante, ya que luego del proceso de independencia latinoamericano y debido a la necesidad de mano de obra barata, en las décadas del 50 y 60 del siglo XIX, > (8).

En el siglo XIX, para resolver el tratamiento que se les daba a los chinos residentes en Cuba, y teniendo en cuenta el creciente aumento del número de obreros y comerciantes chinos que emigraban a América Latina, el Gobierno de la dinastía Qing sostuvo, prolongadas negociaciones con el Gobierno de España, firmando ambos el 'Tratado de Tianjin' y las 'Cláusulas sobre los obreros chinos residentes en Cuba'. Sobre esta base, el Gobierno de China abrió por primera vez, en octubre de 1878, una legación que ejercía funciones simultáneamente en los Estados Unidos, España y Perú. Más tarde, estableció relaciones diplomáticas sucesivamente con Brasil, Cuba (después de la independencia, en 1902), México, Panamá, Argentina y Chile>> (9).

Luego del fin de la Guerra Civil, China, como República Popular de China, estableció relaciones diplomáticas con Cuba en 1960, y a partir de 1970 se vinculó diplomáticamente con otros trece países. Desde fines de la década de 1970, con el inicio de reforma en China, comenzaron a aumentar los lazos económicos, pasando a ser un factor fundamental a partir de la década siguiente y hasta el presente.

LAS RELACIONES DE CHINA Y AMÉRICA LATINA EN LA POSGUERRA FRÍA

A partir de la década de 1990 se produce una etapa de amplio desarrollo a nivel gubernamental y no gubernamental, al establecerse relaciones diplomáticas con 20 países de la región. Por otra parte, 14 países latinoamericanos mantienen embajadas en China. Además China mantiene relaciones políticas con partidos de 29 países de la región, incluyendo 20 partidos políticos de 13 países con los cuales no mantiene relaciones...

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