Inclusión, Redistribución y Reconocimiento: Algunas paradojas sobre los inmigrantes

AutorOscar Pérez de la Fuente
Cargo del AutorUniversidad Carlos III de Madrid
Páginas239-269

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El objetivo de este trabajo es clarificar el contenido de algunas paradojas que se encuentran en los discursos y las prácticas de las sociedades occidentales sobre la inmigración. Una de las primeras dificultades al hablar de inmigración es hacer compatible el discurso de legitimación de base universalista de las democracias con los diferentes círculos de exclusión. Por este motivo, el binomio universalidad e inmigración tiene un contenido paradójico. Una realidad ambivalente que lleva a reflexionar más profundamente sobre las premisas utilizadas.

Una de las consecuencias que concita mayor preocupación es que la inmigración supone volver a plantearse grandes cuestiones sobre elementos constitutivos de la comunidad política. En ese sentido, encontrar paradojas es un ejercicio de clarificación de las actuales contradicciones para proveer un futuro discurso mejor fundamentado. Algunos podrían objetar que, precisamente, lo característico de las paradojas es que no tienen solución, pero la intuición es que el hecho de mantener esas premisas incoherentes o que llevan al absurdo sólo puede ser contemplado como un ejercicio discutible y revisable por una mejor concepción.

1. Sobre el concepto de paradoja

El concepto de paradoja tiene sus orígenes en la actividad de los filósofos de la Grecia clásica. El significado etimológico sería el dePage 240 "contrario a la opinión común". Por extensión del término se han comprendido los casos de antinomias y aporías. La paradoja presenta una realidad contradictoria, absurda o contraria a la lógica que sorprende y puede suponer dosis de perplejidad en el observador.

Las paradojas comprenden una amplia gama de situaciones que invocan a una reflexión en profundidad, de ahí su uso frecuente en el quehacer filosófico. Cicerón escribió que lo que los griegos llaman paradoja, "lo llamamos nosotros cosas que maravillan". En efecto, la paradoja maravilla, porque propone algo que parece asombroso que pueda ser tal como dice que es1. Este carácter paradójico invita a un replanteamiento de las propias convicciones amparadas en las opiniones comunes o en las asunciones lógicas habituales. Como señala Rafael de Asís, las paradojas han ocupado un importante lugar en el ámbito de la filosofía, sin embargo, su significado preciso no está del todo claro2. Hare, en su estudio sobre Platón, afirma que "enigma (aporía) o paradoja fue un método reconocido de investigación filosófica a partir de Zenón y aún lo es; puede usarse, o bien como en el caso de Zenón para refutar una teoría al demostrar que tiene consecuencias inaceptables, o bien como en el caso más frecuente de Sócrates, y en nuestros días de Lewis Carroll, simplemente para ponernos a pensar sobre un problema mostrando a qué resultados aparentemente absurdos pueden conducir las implicaciones aparentemente lógicas o modos de hablar comúnmente aceptados"3. Las paradojas muestran una nueva vertiente de complejidad a nuestras comprensiones comunes. La forma de explicar las paradojas puede llevar a replantear los términos de la teoría explicativa, plantear sus premisas como un dilema o simplemente constatar su no posible solución.

La delimitación del concepto de paradoja abarca varios sentidos. El Diccionario de la Real Academia considera tres definiciones del término: a) Idea extraña u opuesta a la común opinión y al sentir de la personas; b) Aserción inverosímil o absurda, que se presenta conPage 241 apariencias de verdadera; c) Figura del pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción.

En la primera acepción, próxima a su origen etimológico, se contrapone paradoja a la opinión común. Es una versión débil de paradoja, ya que lo que es considerado sentido común puede variar a lo largo de la Historia. Cualquier proposición filosófica o científica, mientras no forme parte del acervo común, es, en este sentido, paradójica. Ferrater Mora recuerda como "Hegel sostuvo que la filosofía es el mundo al revés; es por tanto, paradójica de modo constante y no sólo como la ciencia, en ciertos momentos de la historia"4.

La segunda acepción de paradoja comprende una amplia gama de situaciones que se aproximan al absurdo o la inverosimilitud. Existen diferentes tipos de paradojas: semánticas, como la conocida paradoja del mentiroso5, lógicas, como la paradoja de Rusell6. También existen las denominadas aporías, que se consideran como proposiciones sin salida lógica, como una dificultad lógica insuperable7, como en el ejemplo clásico de Zenón, sobre Aquiles y la tortuga8.

Un tercer sentido del término paradoja es el de contradicción o antinomia. A partir de unas determinadas premisas se llega a unaPage 242 conclusión que se considera verdadera y, a continuación, desde otras premisas incontrovertibles se llega a una conclusión que contradice la anterior. De esta forma, una paradoja es una oportunidad para profundizar en nuestras ideas y concepciones, ya que hay algo en las premisas que no se ha llegado a entender correctamente. La paradoja, de esta manera, cumpliría una importante función en el progreso de las concepciones teóricas. Presupone un esfuerzo de clarificación de las lógicas en conflicto. También es una invitación a reformular premisas y aumentar las dimensiones de la complejidad de lo que sostiene la opinión común.

La intuición de estas líneas es que, en el tema de la inmigración, la incoherencia, inverosimilitud o absurdidad de algunos de los extremos utilizados supone, finalmente, que existen seres humanos excluidos, que no participan de la redistribución y que no se consideran dignos de reconocimiento. Mientras continúe esta situación, la proclamación de los derechos humanos y el mundo de hoy tendrán una relación paradójica.

2. Las fronteras de la inclusión

Los inmigrantes traspasan fronteras, sin embargo éste sólo es el primer mecanismo de inclusión/exclusión que se encuentran. Las comunidades políticas mantienen diferentes controles sobre la pertenencia social, que tiene uno de sus corolarios en la noción de ciudadanía. La articulación del nosotros se ha basado históricamente en la justificación de niveles de exclusión y en la construcción social estereotipada de la imagen del otro. La inmigración pone en evidencia que comunidad social y comunidad política no coinciden, lo que supone que la ciudadanía se conciba como un privilegio. En este contexto es explicativa la imagen -propuesta por Javier de Lucas- del síndrome de Atenas, donde una sociedad distingue a ciudadanos que gozan de todos los derechos, a metecos a los que parcialmente se reconocen algunos derechos, y a esclavos que no tienen la consideración de sujetos de derechos9. Walzer ha trazado un paralelismo entre los metecos atenienses como precedente de los actualesPage 243 trabajadores huéspedes para concluir que la cuestión "que aparentemente no ofrecía dificultad alguna para los griegos es práctica y teóricamente problemática hoy en día"10.

Las sociedades democráticas basan sus discursos legitimadores en diversas formulaciones universalistas, lo que convive con la realidad inapelable de la diferente consideración de los seres humanos en base a elementos particulares, con especial relevancia para la nacionalidad. El discurso universalista olvida o no se preocupa de las fronteras, pero convive con ellas. La globalización parece ir en la dirección de eliminar las fronteras para mercancías y servicios, sin embargo refuerza el papel del Estado como policía que controla los movimientos de seres humanos. El actual marco de legitimidad es el sistema democrático, que se asienta sobre la base de la homogeneidad de los miembros de la comunidad política, lo que supone institucionalizar grados de exclusión de la toma de decisiones que afectan a la comunidad. La inclusión de los inmigrantes comprende la paradoja de la globalización, la paradoja de la universalidad y la paradoja democrática.

2.1. Paradoja de la globalización

La globalización, que supone una serie de procesos múltiples, simultáneos e interdependientes, viene a considerarse un nuevo paradigma explicativo. Algunas posiciones consideran la globalización como un proceso eminentemente económico. Algo así como un triunfo del libre mercado en el ámbito mundial. La dismi-Page 244nución o eliminación de los aranceles aduaneros, la interdependencia económica y la libre circulación de capitales consolidan un nuevo escenario. Son factores promovidos o facilitados por organismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (en inglés GATT) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)11. Según esta lógica, se define un nuevo marco global identificado por la libre circulación de capitales, consolidándose como objetivo el concepto clave de competitividad. La eliminación de las fronteras económicas que suponían los aranceles e impuestos estatales marca la estrecha vinculación, desde el inicio, entre el proceso de globalización y la redefinición del papel del Estado nación12. Éste es uno de los tópicos más claros sobre la globalización. La paradoja se establece ya que el mercado mundial auspiciado por la globalización neoliberal que busca la eliminación de las fronteras económicas, no se corresponde con la eliminación de las barreras que impiden la libertad de movimientos para los seres humanos. En palabras de Saskia Sassen "la globalización económica desnacionaliza la economía nacional, mientras que la...

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