Convenio de 18 de marzo de 1970 sobre la Obtención de Pruebas en el Extranjero en Materia Civil o Comercial

Tipo de documento:Convenio
Categoría:Multilateral
Tema:Cooperación judicial internacional
 
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Los Estados signatarios del presente Convenio, Deseando facilitar la remisión y ejecución de cartas rogatorias [1] y promover la concordancia entre los diferentes métodos que los mismos utilizan a estos efectos, Deseando acrecentar la eficacia de la cooperación judicial mutua en materia civil o mercantil, Han resuelto concluir un Convenio a tales efectos y han acordado las disposiciones siguientes: CAPÍTULO I. Cartas rogatorias ARTÍCULO 1. En materia civil o comercial, la autoridad judicial de un Estado contratante podrá, en conformidad a las disposiciones de su legislación, solicitar de la autoridad competente de otro Estado, por carta rogatoria, la obtención de pruebas, así como la realización de otras actuaciones judiciales. No se empleará una carta rogatoria para obtener pruebas que no estén destinadas a utilizarse en un procedimiento ya incoado o futuro. La expresión "otras actuaciones judiciales" no comprenderá ni la notificación de documentos judiciales ni las medidas de conservación o de ejecución. ARTÍCULO 2. Cada Estado contratante designará una Autoridad Central que estará encargada de recibir las cartas rogatorias expedidas por una autoridad judicial de otro Estado contratante y de remitirlas a la autoridad competente para su ejecución. La Autoridad Central estará organizada según las modalidades preceptuadas por el Estado requerido. Las cartas rogatorias se remitirán a la Autoridad Central del Estado requerido sin intervención de otra autoridad de dicho Estado. ARTÍCULO 3. En la carta rogatoria, constarán los datos siguientes: a) la autoridad requirente y, a ser posible, la autoridad requerida; b) identidad y dirección de las partes y, en su caso, de sus representantes; c) la naturaleza y objeto de la demanda, así como una exposición sumaria de los hechos; d) las pruebas que hayan de obtenerse o cualesquiera actuaciones judiciales que hayan de realizarse. Cuando proceda, en la carta rogatoria se consignará también: e) los nombres y dirección de las personas que hayan de ser oídas; f) las preguntas que hayan de formularse a las personas a quienes se deba tomar declaración o los hechos acerca de los cuales se les deba oír; g) los documentos u otros objetos que hayan de examinarse; h) la solicitud de que la declaración se presta bajo juramento o por afirmación solemne sin juramento y, cuando proceda, la indicación de la fórmula que haya de utilizarse; i) las formas especiales cuya aplicación se solicite conforme a lo dispuesto en el artículo 9. Asimismo, en la carta rogatoria se mencionará, si hubiere lugar a ello, la información necesaria para la aplicación del artículo 11. No se podrá exigir legalización alguna ni otra formalidad análoga. ARTÍCULO 4. La carta rogatoria deberá estar redactada en la lengua de la autoridad requerida o ir acompañada de una traducción a dicha lengua. Sin embargo, cada Estado contratante deberá aceptar la carta rogatoria redactada en francés o en inglés, o que vaya acompañada de una traducción a una de estas lenguas, salvo que hubiere formulado la reserva autorizada en el artículo 33. Todo Estado contratante que tenga varias lenguas oficiales y no pudiere, por razones de Derecho interno, aceptar las cartas rogatorias en una de estas lenguas para la totalidad de su territorio, especificará, mediante una declaración, la lengua en que la carta rogatoria deba estar redactada o traducida para su ejecución en las partes especificadas de su territorio. En caso de incumplimiento sin motivo justificado de la obligación derivada de esta declaración, los gastos de traducción a la lengua exigida serán sufragados por el Estado requirente. Todo Estado contratante mediante una declaración, podrá especificar la lengua o lenguas en las que, aparte de las previstas en los párrafos precedentes, puede enviarse la carta rogatoria a su Autoridad Central. La conformidad de toda traducción que acompañe a una carta rogatoria, deberá estar certificada por un funcionario diplomático o consular, o por un traductor jurado [2], o por cualquier otra persona autorizada a tal efecto en uno de los dos Estados. ARTÍCULO 5. Si la Autoridad central estimare que no se han cumplido las disposiciones del presente Convenio, informará inmediatamente de ello a la autoridad del Estado requirente que le haya remitido la carta rogatoria y precisará sus objeciones al respecto. ARTÍCULO 6. Si la autoridad requerida no tuviere competencia para su ejecución, la carta rogatoria se remitirá, de oficio y sin demora, a la autoridad judicial competente del mismo Estado según las normas establecidas por la legislación de éste. ARTÍCULO 7. Si la autoridad requirente lo pidiere, se le informará de la fecha y lugar en que se procederá a la actuación solicitada, a fin de que las partes interesadas y, en su caso, sus representantes puedan asistir a la misma. Esta información se remitirá directamente a dichas partes o a sus representantes, cuando la autoridad requirente así lo pidiere. ARTÍCULO 8. Todo Estado contratante podrá declarar que a la...

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