Los Primeros 100 Años

Páginas:7-25
 
CONTENIDO
LOS PRIMEROS | 100 AÑOS
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revista TRABAJO
SPECIAL 2015 ISSUE
sonas
La Comisión de Legislación Internacional del Trabajo se reúne en 1919, durante la Conferencia de Paz de París
100 AÑOS
Los primeros
Al concluir la Primera Guerra Mundial, muchos
países tuvieron que hacer frente a una situación de
inestabilidad cada vez mayor, en un contexto de
degradación de las condiciones laborales. El trabajo
constituía la principal inquietud de la población y
del poder político. La Organización Internacional del
Trabajo se fundó en el marco del Tratado de Versalles,
con objeto de subsanar cuestiones de índole laboral y, al
hacerlo, contribuir a promover la paz fundamentada en
la justicia social.
Si bien la lista de acontecimientos enumerados a
continuación, que marcaron 100 años de historia de la
OIT, no es exhaustiva, ofrece una visión general de la
respuesta que ha dado la Organización a los retos, con
frecuencia complejos, que ha debido afrontar desde su
fundación.
1919: SE SIENTAN LAS BASES DE LAS
FUTURAS CONDICIONES DE TRABAJO
Los primeros años de la OIT se vieron marcados por
la extraordinaria labor de su primer Director, el Sr. Albert
omas, de su Secretaría, que fomentó el diálogo con
ministros de trabajo, y de la Conferencia Internacional del
Trabajo, en la que se desplegó gran actividad.
En octubre de 1919 se celebró la primera Conferencia
Internacional del Trabajo (CIT), en un contexto de
esperanza y expectativas. Sus delegados, reunidos en
Washington D.C., iban a impulsar diversas iniciativas,
establecidas en el Tratado de Versalles, referentes al
mundo del trabajo. Al clausurarse la Conferencia un mes
más tarde, el 29 de noviembre, se habían aprobado seis
Convenios, seis Recomendaciones y 19 Resoluciones.
El primer Convenio de la OIT trataba de la regulación
de las horas de trabajo, una de las inquietudes que
subyacían desde hacía mucho tiempo en materia de
legislación laboral. En virtud del Convenio sobre las horas
de trabajo (industria), 1919 (núm. 1), se estableció la
jornada de ocho horas y la semana de 48 horas en el plano
laboral. La estipulación de la cantidad de horas de trabajo
siguió gurando en el programa de la OIT durante los
decenios de 1920 y 1930.
En la actualidad, las normas de la OIT sobre horario
de trabajo permiten establecer el marco relativo a la
reglamentación de las horas de trabajo, los períodos de
descanso diarios y semanales y las vacaciones anuales.
Esos instrumentos redundaron en la mejora de las
condiciones de trabajo, que su vez contribuyó a aumentar
la productividad económica.
© Archivo OIT
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1926: REFERENTE EN MATERIA DE
JUSTICIA SOCIAL
Las normas internacionales del trabajo de la OIT pronto
constituyeron un referente en materia de justicia social. En
1926 se refrendaron en el marco de un sistema de supervisión
internacional con objeto de ayudar a los países a aplicar los
Convenios raticados. En 1926 se estableció una Comisión
de Expertos Independientes para examinar los informes
de los gobiernos y presentar anualmente a la Conferencia
Internacional del Trabajo (CIT) sus propias conclusiones
sobre la aplicación de las normas internacionales del trabajo.
En la actualidad, la Comisión de Expertos en Aplicación
de Convenios y Recomendaciones está integrada por 20
eminentes juristas que designa el Consejo de Administración
de la OIT por un período de tres años. La función de dicha
Comisión es llevar a cabo una evaluación técnica imparcial
del estado de aplicación de las normas internacionales del
trabajo. Los informes de la Comisión de Expertos y de la
Comisión de Aplicación de Normas de la Conferencia están
disponibles públicamente, también a través de Internet.
La OIT lleva a cabo una amplia labor de asistencia
técnica, a petición de los Estados miembros, con el n de
redactar y revisar legislaciones a escala nacional que se
ajusten a las normas internacionales del trabajo.
1929-1932: PROMOCIÓN DE UN “NUEVO
ACUERDO” EN LA ECONOMÍA MUNDIAL
PARA SUPERAR LA GRAN DEPRESIÓN
A comienzos del decenio de 1930, la Organización
contribuyó a los esfuerzos desplegados para superar la Gran
Depresión, el problema más acuciante de la época. La crisis
económica mundial que comenzó en 1929 provocó en un
breve plazo de tiempo desempleo generalizado en muchos
países, cuyo alcance rebasó ampliamente la capacidad
económica mundial para gestionar la gran cantidad de
personas sin trabajo mediante seguros de desempleo.
La OIT constató la necesidad de ampliar su visión
relativa a la justicia social mediante la inclusión de la
Jules Gautier, en
1933, Presidente de la
Comisión de Expertos en
Aplicación de Convenios y
Recomendaciones
© Archivo OIT
1923 Retrato de Albert Thomas
© Archivo OIT
El Director General
de la OIT, Guy
Ryder, en la sesión
de apertura de la
107ª sesión de
la Conferencia
Internacional del
Trabajo, el 28 de
mayo, 2018
EN RECUERDO DE ALBERT THOMAS
El Sr. Albert Thomas, primer Director de la OIT
(1919-32), “se identicó plenamente con la
labor de la Ocina. La justicia social, objetivo
fundacional de la OIT, orientó su labor y constituyó
la principal motivación de su vida”. Este es el
testimonio del Sr. Edward J. Phelan, que colaboró
estrechamente con el Sr. Albert Thomas desde
1920 y que posteriormente lo sucedería en
calidad de Director General.
El Sr. Albert Thomas desarrolló una destacada
y eminente trayectoria profesional en Francia
como periodista, político, ministro de gobierno y
embajador. Su elección en 1919 para desempeñar
el cargo de Director de la OIT fue inesperada.
Desde el primer día “se dedicó íntegramente a
su nueva obra... En pocos años logró establecer,
mediante un pequeño grupo de funcionarios
alojados en una residencia privada en Londres en
1920, una institución de alcance mundial...”.
De los relatos de las personas que tuvieron
ocasión de conocerle se desprende claramente
que la personalidad del Sr. Thomas desempeñó un
papel primordial en los logros de la OIT a lo largo
de su primer decenio de existencia.
El Sr. Atul Chatterjee, a la sazón Presidente del
Consejo de Administración, señaló: “Fue uno de
los mayores estadistas mundiales de su tiempo...;
su visión y vehemencia no solo abarcaban los
ideales de justicia social... sino la causa más
amplia de la buena voluntad y del entendimiento
entre naciones... Podía realizar el trabajo de varias
personas”. Sus intereses no tenían límite. Fue
un orador ecaz y convincente. Su dinamismo y
agudeza estaban a la par de su gran memoria. Fue
un magníco organizador, y aún más destacado
fue su poder de iniciativa y de liderazgo”.
El Sr. Albert Thomas falleció en 1932. Su sucesor,
el Sr. Harold Butler, armó en su alocución a la
Conferencia Internacional del Trabajo de 1933 que
“la mejora de las condiciones sociales, el respecto
de los derechos humanos a nivel individual y el
fomento de la justicia social constituyeron la base
de la tradición que nos legó...; el mejor homenaje
que podemos rendir a su labor es preservar y
fortalecer esa tradición”.
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promoción de las políticas de empleo en su programa de
acción. Ello contribuyó a impulsar la coordinación de los
esfuerzos necesarios para propiciar la recuperación de la
economía mundial.
En 1932, la CIT aprobó una resolución en virtud de
la cual se abogaba por un programa integral de políticas
monetarias, comerciales y de obras públicas con miras
a superar la Gran Depresión. En el decenio de 1930 se
fomentó la realización de obras públicas, en consonancia
con el progresivo pensamiento de la época a favor de las
políticas económicas y sociales.
En Estados Unidos, las políticas monetarias y scales
convencionales que dieron lugar a la Gran Depresión
se sustituyeron por el “New Deal” (nuevo acuerdo) del
presidente Roosevelt.
1933: ALEMANIA SE RETIRA
En octubre de 1933, Alemania se retiró de la Sociedad
de Naciones y de la OIT cuando la frágil democracia de
dicho país llegó a su n.
En junio de ese año, la delegación de la Alemania
nacionalsocialista había abandonado prematuramente la
Conferencia Internacional del Trabajo. Se había rechazado
el intento de que el representante del frente obrero alemán
de Hitler fuera designado legítimo representante de los
trabajadores, en lugar de los sindicatos libres representados
por el Sr. Wilhelm Leuschner, debido a la oposición del
grupo de los trabajadores de la OIT.
El Sr. Leuschner era una persona audaz que se opuso
al régimen nazi. Fue arrestado al regresar a Alemania
y enviado a un campo de concentración. A raíz de la
intervención del Director de la OIT, fue liberado en 1934.
Sin embargo, nalmente fue asesinado por los nazis en
1944, por haber desempeñado un papel destacado en un
intento de asesinato de Hitler.
1936: PRIMERA CONFERENCIA DEL
TRABAJO DE LOS ESTADOS AMERICANOS
En un contexto de auge del nacionalismo en Europa, tras
la retirada de la Alemania nazi de la OIT, la Organización
prosiguió su mandato en las Américas. Estados Unidos se
adhirió a la OIT en 1934. Dos años más tarde se celebró en
Santiago de Chile la primera Conferencia del Trabajo de los
Estados Americanos. Participaron en la misma 21 Estados
LA CONFERENCIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO
COMO ELEMENTO IMPULSOR DE LA OIT
En la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) se aprueban
las normas internacionales del trabajo y se establecen las
políticas generales de la OIT.
En la actualidad, la CIT se reúne anualmente en junio, en
Ginebra. En este parlamento mundial en el que se debaten
cuestiones de índole laboral, cada Estado miembro de la OIT está
representado por una delegación integrada por dos delegados
gubernamentales, un delegado de los empleadores y un delegado
de los trabajadores, y sus respectivos asesores. Muchos de
los representantes gubernamentales son ministros de gobierno
encargados de asuntos laborales en su propio país. Los
delegados de los empleadores y de los trabajadores se designan
en el marco de un acuerdo con las organizaciones nacionales de
interlocutores sociales más representativas.
Los delegados de los trabajadores y de los empleadores que
participan en la Conferencia se oponen con frecuencia a la
conveniencia política y a la opinión de determinados ministros,
y complementan el punto de vista de los gobiernos con el
de los empleadores y los trabajadores. Cada delegado goza
de los mismos derechos y posee libertad de expresión y de
voto. En ocasiones, los delegados de los trabajadores y de los
empleadores pueden votar en contra de los representantes
de su gobierno, o en contra de otros delegados homólogos.
No obstante, esa diversidad de opiniones no impide que las
decisiones se adopten por consenso.
miembros americanos de la OIT, así como Costa Rica,
representada por observadores.
En la Conferencia regional, que constituyó un rotundo
éxito, se aprobaron varias resoluciones relativas a los
principios fundamentales de seguridad social y a cuestiones
relacionadas con el empleo y el desempleo. Por otro lado, la
OIT llevó a cabo diversos estudios sobre inmigración y las
dicultades que afrontaban los nativos americanos.
1939-1941: DIFICULTADES PARA
GARANTIZAR LA CONTINUIDAD DE LA OIT
DURANTE LA GUERRA
La Segunda Guerra Mundial repercutió de forma muy
adversa en la labor de la OIT. La Sociedad de Naciones, a
la que la OIT había estado vinculada, había dejado de existir.
Poco después del estallido de la guerra en 1939 se puso
claramente de maniesto que la OIT ya no podría llevar
El Sr. Arturo
Alessandri Palma,
presidente de Chile,
en la primera reunión
regional de las
Américas
© Marcel Crozet/OIT
© Archivo OIT
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a cabo su actividad normal en su sede de Ginebra, habida
cuenta de que Suiza estaba rodeada por Alemania y sus
aliados. De ahí que la Ocina se trasladara a Montreal
(Canadá) en mayo de 1940, a n de llevar a cabo su
actividad desde la sede de la Universidad McGill.
Al terminar su mandato en la Organización en 1941,
el Sr. John G. Winant, Director de la OIT, se rerió al reto
que debería afrontar su sucesor, el Sr. Edward Phelan.
Mencionó lo siguiente: “Compete a la OIT preservar y
ampliar los límites de la democracia en el plano social,
puesto que el futuro de la humanidad dependerá del tipo de
civilización que surja tras el nal de esta guerra, y del tipo de
instituciones mundiales que se establezcan ulteriormente.
Los Aliados no sólo deseaban ganar la guerra, para lo
que precisaban el apoyo activo de los trabajadores, sino
que eran conscientes asimismo de la necesidad imperiosa
de preservar la democracia y los avances sociales una
vez que se hubieran silenciado las armas. Para ello, la
credibilidad de la OIT revestía suma importancia.
Además de garantizar la continuidad de su labor, la OIT
tenía que denir su función en una coyuntura mundial de
postguerra. La relación entre desarrollo social y expansión
económica constituyó el eje de los debates celebrados en
relación con la ampliación del mandato de la OIT.
“La paz duradera solo puede establecerse
sobre la base de la justicia social”
En octubre de 1941, la Universidad de Columbia
organizó en el marco de una conferencia celebrada
en Nueva York una sesión “extraordinaria” de la CIT
en la que no se aprobó ningún Convenio, ni ninguna
Recomendación.
La Conferencia se clausuró el 6 de noviembre de 1941
en la Casa Blanca, tras una alocución del Sr. Roosevelt,
Presidente de Estados Unidos. De esa Conferencia surgió
el concepto de una OIT renovada, que haría cada vez más
hincapié en cuestiones de índole económica.
1944: DECLARACIÓN DE FILADELFIA:
GARANTÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS
Y ECONÓMICOS FUNDAMENTALES
La Conferencia Internacional del Trabajo se celebró
en Filadela en abril y mayo de 1944, sólo unas semanas
antes de que los Aliados desembarcaran en Normandía,
con objeto de formular los nes y objetivos de la OIT. Los
delegados tripartitos de 41 Estados miembros, inspirados
en la declaración de la Constitución de la OIT de que “la
paz duradera sólo puede establecerse sobre la base de la
justicia social”, adoptaron una declaración visionaria que
no sólo garantizaría la continuidad de la labor de la OIT
durante la postguerra, sino que también permitiría denir
los parámetros sociales de lo que hoy se conoce como
globalización e interdependencia.
En virtud de la Declaración de Filadela se determinó
que el trabajo no es una mercancía. Que la libertad de
expresión y de asociación es esencial para el progreso
constante. Que la pobreza en cualquier lugar constituye
un peligro para la prosperidad de todos. Y que “todos los
seres humanos, sin distinción de raza, credo o sexo, tienen
derecho a perseguir su bienestar material y su desarrollo
1940 Personal de la OIT partiendo de Ginebra a
Lisboa, en su trayecto hasta Montreal
Sesión plenaria de la CIT en Filadela, en 1944
1948 Libertad sindical: consolidación de los principios
fundamentales de la OIT
© Archivo OIT
© Archivo OIT© Archivo OIT
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NÚMERO ESPECIAL DE 2019
DEL DERECHO A “ASOCIARSE” AL DERECHO A SINDICARSE
El derecho de sindicación constituye un elemento
fundamental de la democracia. Los dirigentes
sindicales lideran con frecuencia las acciones
encaminadas a pedir mayor democracia, y en
muchos casos son asesinados, encarcelados o
exiliados debido a sus convicciones o actividades.
Los trabajadores comenzaron a organizarse en
Europa aproximadamente en 1750. Se aprobaron
legislaciones y normas para restringir esas
actividades. En el Reino Unido, por ejemplo,
las Combination Acts (Leyes de asociación) de
1799 estuvieron vigentes durante 25 años con
el n de regular, o prohibir, las organizaciones de
trabajadores, entre otras iniciativas.
No obstante, el derecho de sindicación de los
trabajadores fue cobrando impulso con el transcurso
del tiempo. En el marco del Tratado de Versalles y de
la primera Constitución de la OIT se reconoció en 1919
“el principio de libertad sindical”.
Sin embargo, la OIT no logró un éxito a corto
plazo con respecto a la aprobación de las normas
necesarias para garantizar tal derecho. La situación
cambió a raíz de la aprobación por la Organización
de sus Convenios fundamentales números 87 y 98
sobre libertad sindical, derecho de sindicación y
negociación colectiva en 1948 y 1949.
Setenta años después, ambos Convenios han sido
raticados, respectivamente, por 155 y 165 de los
187 Estados miembros de la OIT. Asimismo, se
recogen en constituciones y leyes nacionales
Las prácticas de negociación colectiva ecaces,
al conjugarse con una amplia libertad sindical,
permiten a los empleadores y a los trabajadores
manifestar su opinión en pie de igualdad en las
negociaciones, y contribuyen a que el resultado de
las mismas sea justo y ecuánime. La negociación
colectiva permite a ambas partes negociar
una relación de empleo justa y evita costosas
controversias laborales.
En 1951, la OIT incorporó un innovador mecanismo
de gestión de reclamaciones para brindar a las
organizaciones de empleadores y de trabajadores
la posibilidad de formular reclamaciones sobre
presuntos incumplimientos del principio fundamental
de libertad sindical recogido en la Constitución
de la OIT, aun cuando el Estado miembro de que
se tratara no hubiera raticado los Convenios
pertinentes. Por medio del Comité de Libertad
Sindical de la OIT y de otros mecanismos de
supervisión se garantiza el respeto de la libertad
sindical en todo el mundo como derecho humano
fundamental.
Después del golpe de estado que tuvo lugar en
Chile en 1973, la OIT fue la única organización
internacional a la que se autorizó entrar en el
país para investigar una denuncia sobre derechos
humanos. Si bien las principales restricciones de
libertad de asociación se levantaron en 1979, la
restauración de la democracia aún tardaría mucho
tiempo en producirse.
Los Convenios núm. 87 y 98 abarcan los derechos de
los trabajadores y los de los empleadores.
En algunos casos relevantes presentados ante los
órganos de supervisión de la OIT se han defendido
rmemente los derechos de los empleadores, por
ejemplo, a través de la comisión de investigación
constituida recientemente sobre Venezuela.
El principio de libertad sindical constituye uno de
los valores fundamentales de la OIT. Se recoge en la
Constitución (1919), en la Declaración de Filadela
(1944) y en la Declaración de la OIT relativa a los
principios y derechos fundamentales en el trabajo
(1998). También está consagrado en la Declaración
Universal de Derechos Humanos (1948).
espiritual en condiciones de libertad y dignidad, de
seguridad económica y de igualdad de oportunidades”.
El hecho de que la OIT pudiera garantizar su
continuidad y retomar en un breve plazo de tiempo su
intensa actividad obedeció en gran medida a la aprobación
de la Declaración de Filadela. Sus principios siguen
siendo actualmente tan pertinentes como lo eran en 1944.
1948: LIBERTAD SINDICAL:
CONSOLIDACIÓN DE LOS PRINCIPIOS
FUNDAMENTALES DE LA OIT
La Declaración de Filadela también sentó las bases de
nuevas normas de la OIT en materia de libertad sindical y
derecho a la negociación colectiva. En 1948, la CIT aprobó el
Convenio sobre la libertad sindical y la protección del derecho
de sindicación, 1948 (núm. 87). El derecho a constituir y
formar organizaciones de empleadores y de trabajadores es un
requisito previo para garantizar de forma ecaz la negociación
colectiva y el diálogo social entre interlocutores sociales.
Esos derechos se garantizan en virtud del Convenio sobre el
derecho de sindicación y de negociación colectiva, 1949 (núm.
98), aprobado por la Conferencia un año después. 1949 Asistencia técnica a países en desarrollo
© Archivo OIT
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INTENSIFICACIÓN DE LAS ACTIVIDADES DE COOPERACIÓN TÉCNICA
En los decenios que siguieron a la Segunda Guerra
Mundial, la expansión de la OIT en África y el
desarrollo de sus actividades de cooperación técnica
constituyeron sus principales medios de acción para
promover sus valores.
Cuando se constituyó la Organización en 1919, la
mayor parte de sus Estados miembros eran países
europeos industrializados. Sin embargo, en los
decenios de 1940 y 1950, una gran cantidad de
países de África y Asia lograron la independencia
y se adhirieron a la OIT. De ahí que la OIT hiciera
mayor hincapié en la cooperación técnica, con miras
a dar respuesta a las dicultades de desarrollo que
afrontaban sus nuevos Estados miembros.
La Declaración de Filadela de 1944 y su armación
sobre la igualdad de derechos de “todos los seres
humanos” facilitaron asimismo la labor de respuesta
de la OIT ante el contexto internacional postcolonial
surgido después de 1945.
En 1956, alrededor de 40 países habían recibido
asistencia de la OIT, si bien los recursos estaban
restringidos y se destinaban al desarrollo de
sistemas de formación profesional en Europa (en
particular en Europa oriental), Asia, América Latina y
Oriente Medio.
Esos nuevos proyectos requerían mayor presencia
sobre el terreno y una estructura orgánica distinta de
la que se puso en marcha al constituirse la OIT.
El movimiento que dio lugar a la descolonización
africana conllevó una gran transformación. En enero
de 1959, la OIT inauguró su primera ocina en el
continente africano, con sede en Lagos (Nigeria),
un año antes de la independencia de dicho país. La
primera Conferencia Regional Africana se celebró en
Lagos en diciembre de 1960.
La cantidad de miembros de la OIT siguió
aumentando a lo largo del decenio de 1960 a
un ritmo sin precedentes, con la adhesión de 41
países. En ese período se fomentó la sustitución
de un enfoque basado en la normalización y en
el trabajador industrial europeo por un enfoque
multisectorial de alcance más internacional, basado
en la prestación de cooperación técnica sobre el
terreno.
Tras hacer hincapié inicialmente en la formación
profesional, la OIT amplió cada vez más sus
actividades. Las cuestiones de desarrollo pasaron
al primer plano, con el compromiso de promover los
objetivos del Convenio sobre la política del empleo,
1964 (núm. 122), referente a las disposiciones
de la Constitución de la OIT sobre pleno empleo y
un salario mínimo vital adecuado, así como a las
disposiciones pertinentes de la Declaración Universal
de Derechos Humanos.
El Programa Mundial del Empleo (PME), establecido
en 1969, constituyó una medida importante
adoptada a tal efecto, habida cuenta de que las
estrategias de desarrollo que se venían aplicando
hasta entonces, basadas en la industrialización y
en el desarrollo económico, no habían contribuido a
crear empleo, ni propiciaron avances sociales para la
mayoría de la población.
1951: PROMOCIÓN Y MEJORA DEL
EMPLEO PARA LA MUJER EN ARAS DE LA
IGUALDAD DE GÉNERO
A raíz de la incorporación de la mujer, cada vez con
más frecuencia, a la fuerza laboral durante la Segunda
Guerra Mundial, y después de la misma, la OIT comenzó
a reexaminar las “necesidades de la mujer” como una
cuestión de derechos humanos y de demanda de igualdad.
Ello sentó las bases de la aprobación del Convenio
sobre igualdad de remuneración, 1951 (núm. 100). El
alcance de dicho Convenio era mucho más amplio que el
1951 Promoción y mejora del empleo para la mujer en
aras de la igualdad de género
© Archivo OIT
1949: ASISTENCIA TÉCNICA A PAÍSES
EN DESARROLLO
El proceso de descolonización dio lugar a la
independencia de una gran cantidad de países que
suscribieron los valores y los principios de la OIT, y
se adhirieron a la Organización. Los nuevos Estados
miembros solicitaron a la OIT asistencia para elaborar
legislaciones, políticas, programas e instituciones.
En 1949, la OIT adoptó las primeras medidas
encaminadas a la prestación de asistencia a los Estados
miembros, incluidos los de reciente incorporación; ello
condujo a una drástica transformación de la Organización y
de sus actividades. El Programa Andino, el primer programa
de cooperación técnica a gran escala de la Organización,
se puso en marcha en 1952. Varios equipos de especialistas
se trasladaron a Perú, Bolivia y Ecuador, y posteriormente
a Argentina, Chile, Colombia y Venezuela, para colaborar
con las poblaciones indígenas y contribuir a mejorar sus
sistemas agrícolas y sus condiciones de vida.
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NÚMERO ESPECIAL DE 2019
de la disposición de la Declaración Universal de Derechos
Humanos, aprobada tres años antes, sobre “igualdad de
remuneración por un trabajo de igual valor”.
1964: APROBACIÓN DE LA DECLARACIÓN
SOBRE
APARTHEID
La lucha contra el apartheid en Sudáfrica puso a
prueba por primera vez las políticas de la OIT frente a la
discriminación. En 1964, la CIT aprobó por unanimidad la
Declaración sobre la política de apartheid de la República
de Sudáfrica, así como el programa de la OIT para la
supresión del apartheid en el ámbito laboral.
En virtud de dicha Declaración se refrendó el principio
de igualdad de oportunidades y se exigió que Sudáfrica
erradicara el apartheid. A n de evitar que fuera excluida
ocialmente de la OIT, la República de Sudáfrica se
retiró de la Organización el 11 de marzo de 1964. En la
Declaración de 1964 se pidió al Director General que
presentara anualmente un informe especial sobre la
situación en Sudáfrica, con objeto de que fuera examinado
por un comité especial de la CIT.
Durante más de 25 años, esos informes propiciaron
el boicot y el aislamiento de Sudáfrica y facilitaron el
PASADO Y PRESENTE DE LA MUJER EN EL TRABAJO: COMO LA NOCHE Y EL DÍA
La OIT es una de las organizaciones internacionales
que está a la vanguardia de la defensa de la igualdad
de género en el trabajo y de los derechos de la
mujer. La igualdad de género en el mundo del trabajo
está consagrada en la Constitución de la OIT y se
recoge en varias normas internacionales del trabajo
aprobadas posteriormente.
No obstante, al constituirse la OIT se aprobaron
medidas que restringían en gran medida la realización
de determinadas formas de trabajo por la mujer,
en particular el Convenio sobre el trabajo nocturno
(mujeres), 1919 (núm. 4). La prohibición de que las
mujeres realizaran trabajos nocturnos, así como la
promulgación de diversas legislaciones en virtud
de las cuales se impedía a la mujer llevar a cabo
determinados trabajos, por ejemplo, en fábricas y en
minas, se ajustaba al contexto de la época.
Sin embargo, los tiempos cambian, y los mandantes
de la OIT han tratado de adaptar en consecuencia los
instrumentos laborales internacionales pertinentes.
El trabajo nocturno es un buen ejemplo. A medida que
cambiaba la opinión al respecto se modicaron las
restricciones del Convenio de 1919, y posteriormente
se suprimieron, inicialmente en el Convenio (revisado)
sobre el trabajo nocturno (mujeres), 1948 (núm. 89), y
más adelante en el Protocolo de 1990 relativo a dicho
Convenio. Se buscó un nuevo equilibrio que ofreciera la
mejor protección posible para las trabajadoras, a tenor de
los avances sociales y del pensamiento contemporáneo.
La OIT ha abogado siempre por erradicar la disparidad de
género en materia de empleo y remuneración.
Cuatro Convenios fundamentales de la OIT han
repercutido especialmente en la vida de las trabajadoras,
a saber, el Convenio sobre igualdad de remuneración,
1951 (núm. 100); el Convenio sobre la discriminación
(empleo y ocupación), 1958 (núm. 111); el Convenio
sobre los trabajadores con responsabilidades familiares,
1981 (núm. 156); y el Convenio sobre la protección de la
maternidad, 2000 (núm. 183).
Por otro lado, la OIT participa ampliamente en la
Coalición Internacional en favor de la Igualdad de
Remuneración (EPIC), cuyo objetivo es lograr la plena
igualdad de remuneración entre hombres y mujeres por
realizar un trabajo de igual valor. Dicha Coalición reúne
a partes de índole diversa a escalas mundial, regional y
nacional, incluidas la OIT, la Organización de Cooperación
y Desarrollo Económicos (OCDE) y ONU Mujeres.
“El principio de igual remuneración por un trabajo
de igual valor está consagrado en la Constitución de
la OIT de 1919. Cien años es un período de tiempo
demasiado largo para esperar a aplicar ese principio,
de ahí que todos debamos colaborar para facilitar dicha
igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor”,
señalo el Sr. Guy Ryder, Director General de la OIT, en la
presentación de la EPIC en septiembre de 2017.
Las mujeres siguen afrontando dicultades en el
ámbito laboral, en particular la desigualdad de
remuneración y el hecho de que siga recayendo en la
mujer de forma desproporcionada una gran parte de
las responsabilidades familiares, con los consiguientes
obstáculos que ello conlleva para conciliar las tareas
laborales y las familiares, así como la falta de acceso
a servicios de prestación de cuidados asequibles y el
hecho de ser tratadas de forma injusta.
1964 Adopción de la declaración referente
a la política de apartheid
© Archivo OIT
apoyo a movimientos de liberación nacional y a sindicatos
opuestos al apartheid.
Sudáfrica se reincorporó a la Organización el 26 de
mayo de 1994, tres años después de la derogación ocial
de la legislación sobre apartheid y diez días después de la
elección del Sr. Nelson Mandela para desempeñar el cargo
de presidente de la República.
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1964: CENTRO INTERNACIONAL DE
FORMACIÓN
Las nuevas actividades de creación de capacidad
realizadas por la OIT, destinadas especialmente a los países
en desarrollo que acababan de adherirse a la OIT, dieron
lugar al establecimiento, en 1964, del Centro Internacional
de Formación de la Organización en Turín (Italia). En
octubre de 1965, un primer grupo de 40 alumnos de
Asia, África y América Latina se incorporó al campus.
Desde entonces, miles de personas de más de 190 países
han seguido en dicho Centro programas de formación y
aprendizaje de índole diversa.
El Centro se constituyó inicialmente para impartir
formación profesional, con el n de desarrollar las
competencias de trabajadores e instructores. Posteriormente
pasó a ser un centro de formación y de aprendizaje de
alto nivel para encargados de formular políticas, gestores,
profesionales especializados y formadores de los mandantes
de la OIT, así como de sus organizaciones asociadas.
1969: PREMIO NOBEL DE LA PAZ
Con ocasión de su 50º aniversario, la OIT recibió el
Premio Nobel de la Paz por promover la justicia social y la
paz entre las naciones.
La presidenta del Comité del Premio Nobel, durante la
ceremonia de entrega del mismo, se rerió en su alocución
a la piedra fundacional que se colocó en la primera sede
de la OIT en Ginebra, cincelada con la siguiente frase
en latín: “Si vis pacem, cole justitiam” (si deseamos la
paz, cultivemos la justicia). También señaló que pocas
organizaciones habían logrado aplicar su declaración de
objetivos de forma tan ecaz como lo había hecho la OIT.
Habida cuenta de ello, manifestó que “la principal tarea
de la OIT sería garantizar un futuro en el mundo basado
en la justicia social”.
1973: LUCHA CONTRA EL TRABAJO
INFANTIL
Desde que se constituyó, la OIT ha manifestado su
inquietud por el trabajo infantil. Sin embargo, dicho
problema sigue constituyendo un problema que acarrea
graves consecuencias sociales y económicas en gran parte
del mundo. Pese a que en el último decenio se han registrado
avances para reducir el trabajo infantil, los resultados
logrados a escala internacional han sido muy dispares.
Esa disparidad siempre ha existido. En los
países actualmente desarrollados fue necesario que
transcurrieran varias generaciones hasta que se pudo
abordar el problema del trabajo infantil. En países que
actualmente son economías desarrolladas, millones de
niños trabajaron antaño en minas, molinos, fábricas,
granjas y calles de ciudades, con frecuencia en situaciones
sorprendentemente similares a las que se dan hoy en día
en los países en desarrollo.
En la primera Conferencia Internacional del Trabajo
(CIT), celebrada en 1919, representantes de 39 países
jaron en 14 años la edad mínima de los niños que se
contrataran en el sector industrial. Un año después, dicha
edad mínima se aprobó en el sector marítimo, y en 1921
en el sector agrícola.
La raticación de esos Convenios tuvo lugar a un ritmo
muy lento durante un largo período de tiempo, hasta
1973. En ese año, se aprobó un nuevo Convenio de la
OIT para abarcar todos los sectores económicos, a saber,
el Convenio núm. 138 (1973) sobre la edad mínima de
admisión al empleo.
En el decenio de 1990 se alcanzó un consenso sobre la
necesidad de erradicar, con carácter prioritario, las peores
formas de trabajo infantil.
El Sr. David Morse, Director General de la
OIT, recibe el Premio Nobel de la Paz de la
Sra. Aase Lionaes, presidenta del Comité del
Premio Nobel del Parlamento noruego
1964 Centro Internacional de Formación de la OIT
© Archivo OIT
© CIF-OIT
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revista TRABAJO
NÚMERO ESPECIAL DE 2019
Tras dos años de deliberaciones para convenir en la
redacción más adecuada, la CIT aprobó por unanimidad el
Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil, 1999
(núm. 182). Dicha aprobación unánime no tuvo precedentes
en la historia de la OIT, al igual que su índice de raticación.
Alrededor del 95% de los Estados miembros de la OIT lo
han raticado actualmente, al tiempo que en torno al 85%
han raticado el Convenio núm. 138.
En la actualidad existe un movimiento a escala
mundial para abordar el problema del trabajo infantil.
Arraigado históricamente en los países desarrollados, dicho
movimiento cobró impulso en 1989 mediante la adopción
de la Convención de las Naciones Unidas sobre los
Derechos del Niño, adquirió capacidad institucional en 1992
por medio del establecimiento del Programa Internacional
de la OIT para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC),
y se fortaleció en el marco de las conferencias celebradas en
Ámsterdam y en Oslo en 1997, en las que se promovió la
adopción del Convenio núm. 182.
En 2016 se puso en marcha un programa de referencia
de la OIT con objeto de hacer frente al trabajo infantil y
al trabajo forzoso (IPEC+). En la iniciativa mundial más
reciente que ha tenido lugar al respecto, en noviembre
de 2017, los delegados de alrededor de 100 países se
reunieron en Buenos Aires (Argentina) en el marco de la
IV Conferencia Mundial sobre la Erradicación Sostenida
del Trabajo Infantil, con objeto de comprometerse a tomar
medidas con carácter inmediato que propicien la erradicación
de todas las formas de trabajo infantil para 2025.
1977: PROMOCIÓN DE LAS EMPRESAS
SOCIALMENTE RESPONSABLES EN EL
MARCO DE LA DECLARACIÓN SOBRE
LAS EMPRESAS MULTINACIONALES
(DECLARACIÓN EMN)
En 1977, el Consejo de Administración de la OIT aprobó
la Declaración tripartita de principios sobre las empresas
multinacionales y la política social (Declaración EMN).
Los principios establecidos en virtud de dicha
Declaración proporcionan orientación a empresas
multinacionales (EMN), gobiernos y organizaciones de
empleadores y de trabajadores en las esferas del empleo,
la formación, las condiciones de trabajo y de vida, y las
relaciones laborales. Sus disposiciones se ven reforzadas
mediante los Convenios y las Recomendaciones laborales
pertinentes a escala internacional.
Desde la aprobación de dicha Declaración sobre las
empresas multinacionales han surgido otras iniciativas
de alcance internacional, en particular el Pacto Mundial
de las Naciones Unidas, suscrito en 1999, y los Principios
rectores de las Naciones Unidas sobre empresas y derechos
humanos. La citada Declaración de la OIT de 1977 sigue
teniendo carácter exclusivo, por haberse formulado en el
marco de un proceso de diálogo social tripartito.
La Declaración se ha enmendado en varias ocasiones
con objeto de adaptarla al proceso de globalización de la
economía, cada vez mayor. Ha pasado a constituir una
herramienta muy útil para promover prácticas laborales
responsables en el plano social a escala internacional.
1973 La lucha contra el trabajo infantil: Acelerar la acción
1977 Declaración sobre las empresas multinacionales
© Marcel Crozet/OIT
© Marcel Crozet/OIT
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revista TRABAJO
1981: LECH WALESA REALIZA UNA
ALOCUCIÓN EN LA CONFERENCIA
INTERNACIONAL DEL TRABAJO
En la Conferencia Internacional del Trabajo de 1981,
el Sr. Lech Walesa, delegado de los trabajadores polacos,
realizó una alocución para abogar por la autogestión de los
trabajadores, la justicia social y la independencia sindical.
Su discurso suscitó un enorme interés. Sólo un año antes,
había encabezado una huelga en los astilleros de Gdansk
que contribuyó a que las autoridades polacas se vieran
obligadas a suscribir los acuerdos de Gdansk, en virtud
de los cuales se concedía a los trabajadores el derecho a
asociarse en sindicatos libres e independientes.
Sin embargo, la ley marcial declarada en Polonia en
diciembre de 1981 puso n a la existencia de sindicatos,
incluida la organización Solidaridad del Sr. Walesa, que a
la sazón contaba con 10 millones de miembros. En junio
de 1982, los delegados de los trabajadores de Francia y de
Noruega formularon una reclamación contra Polonia por
incumplimiento de los Convenios de la OIT en materia de
libertad sindical que Polonia había raticado previamente.
Se constituyó una comisión de encuesta sobre el
particular. En el informe que elaboró la misma se determinó
que Polonia había infringido varios convenios de la OIT.
También se abogaba por que el Gobierno de Polonia y
los sindicatos colaboraran para resolver los problemas.
Pese a que Polonia noticó ocialmente su retirada de la
OIT, la medida fue revocada posteriormente. El objetivo
de los trabajadores polacos de contar con un sindicato
independiente se vio nalmente cumplido en 1989, año en el
que Solidaridad recuperó su carácter legal. El Sr. Walesa pasó
a desempeñar el cargo de presidente de Polonia en 1990.
1981: PROMOCIÓN DE LA SEGURIDAD Y
LA SALUD EN EL LUGAR DE TRABAJO
Alrededor del 80% de las muertes y de los accidentes
que se producen en el trabajo podrían evitarse si todos
los Estados miembros de la OIT aplicaran las prácticas
idóneas establecidas para la prevención de accidentes.
Casi la mitad de los 189 Convenios adoptados por la
Conferencia Internacional del Trabajo desde 1919 guardan
relación con cuestiones de salud y seguridad.
Las cuestiones relativas a la seguridad y la salud
comenzaron a suscitar interés en los países en desarrollo
en el decenio de 1960. A raíz de ello, en 1976 se estableció
el Programa internacional para el mejoramiento de las
condiciones y el lugar de trabajo (PIACT), con inclusión
de actividades de investigación y cooperación técnica.
En 1981, la Conferencia aprobó el Convenio sobre
seguridad y salud de los trabajadores, 1981 (núm. 155). Esta
norma fundamental de la OIT en materia de seguridad y
salud en el trabajo (SST) abarca sectores y riesgos genéricos
de índole muy diversa. La prevención, que constituye el
aspecto fundamental de esa normativa, se recoge en el
Convenio sobre el marco promocional para la seguridad
y la salud en el trabajo, 2006 (núm. 187), así como en
su correspondiente Recomendación (núm. 197). Dicha
Recomendación, así como los sistemas de gestión de la
seguridad y la salud en el trabajo, tienen por objeto fomentar
una cultura preventiva en materia de seguridad y salud
basada en políticas, sistemas y programas a escala nacional.
1989: OBSERVANCIA DE LOS DERECHOS
DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y TRIBALES
El debate suscitado actualmente en relación con la
observancia de los derechos de alrededor de 350 millones
de pueblos indígenas en todo el mundo obedece en gran
medida a la labor de la OIT en esa esfera.
La Conferencia Internacional del Trabajo ha aprobado
los dos únicos Convenios internacionales sobre pueblos
indígenas y tribales, a saber, el Convenio sobre poblaciones
indígenas y tribales, 1957 (núm. 107) y el Convenio sobre
pueblos indígenas y tribales, 1989 (núm. 169).
1981 Lech Walesa en la Conferencia
Internacional del Trabajo
1981 La necesidad de seguridad y salud en el lugar de trabajo
© Archivo OIT
© Marcel Crozet/OIT
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revista TRABAJO
NÚMERO ESPECIAL DE 2019
En virtud del Convenio núm. 169, que constituye una
revisión del Convenio núm. 107, se prevé la consulta y la
participación de pueblos indígenas y tribales con respecto
a políticas y programas que puedan afectarles. También se
vela por que gocen de derechos fundamentales. En virtud del
Convenio núm. 169 se establecen diversas políticas generales
en materia de costumbres y tradiciones, derechos sobre la
tierra, utilización de recursos naturales de tierras tradicionales,
formación profesional para fomentar el empleo, artesanía
e industrias rurales, seguridad social y salud, enseñanza y
contactos y comunicaciones de carácter transfronterizo.
A lo largo de los años, muchos países han aprobado o
enmendado legislaciones con miras a aplicar el Convenio
núm. 169.
1990: EL SR. MANDELA ABOGA POR EL
DIÁLOGO Y EL TRABAJO SOCIAL
El 8 de junio de 1990, el Sr. Mandela realizó
una alocución en la 77ª Reunión de la Conferencia
Internacional del Trabajo, en una de sus primeras visitas
a una organización internacional después de su puesta en
libertad. Al hacerlo, elogió la labor de la OIT por su “gran
contribución” en aras de la democracia y de los principios
democráticos en Sudáfrica.
Al concluir su alocución recibió una atronadora ovación
de los delegados de la conferencia, tras armar: “Recorramos
la última milla juntos. Trabajemos de consuno para lograr
la gloriosa visión de una Sudáfrica libre de racismo. Libre
de antagonismos raciales entre nuestro pueblo. Que ya no
constituya una amenaza para la paz. Ni un lugar repudiado
por el mundo. Nuestra victoria conjunta es segura”.
Los principios de la OIT fueron ecaces en la lucha
contra el apartheid en Sudáfrica. Al abogar por el
cumplimiento de las normas internacionales del trabajo,
la OIT apoyó asimismo los movimientos a favor de la
libertad y de la democracia en Grecia en el decenio de 1960
y durante el gobierno de Augusto Pinochet en Chile en el
decenio de 1970, así como del sindicato polaco Solidaridad
en el decenio de 1980 y, posteriormente, en Myanmar.
1998: ESTABLECIMIENTO DE UN NIVEL
MÍNIMO DE PROTECCIÓN SOCIAL EN LA
ECONOMÍA MUNDIAL: DECLARACIÓN
DE LA OIT RELATIVA A LOS PRINCIPIOS
Y DERECHOS FUNDAMENTALES EN EL
TRABAJO
El 18 de junio de 1998, la CIT aprobó la primera
declaración explícita y exhaustiva de la Organización
sobre su compromiso con los derechos humanos desde
la Declaración de Filadela en 1944. En la actualidad, la
Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos
fundamentales en el trabajo goza de apoyo universal, si
bien en 1998 no estuvo exenta de controversia.
Dicha Declaración abarca la libertad de asociación y
la negociación colectiva, así como la protección frente a
casos de trabajo infantil, trabajo forzoso y discriminación
de índole laboral. La característica fundamental de este
1989 Pueblos indígenas y tribales: Poniendo
en práctica los derechos
1990 Nelson Mandela en la Conferencia
Internacional del Trabajo
1998 Declaración de la OIT relativa a los principios y
derechos fundamentales en el trabajo
© Ripper J
© Archivo OIT
© Marcel Crozet/OIT
18
revista TRABAJO
instrumento es su carácter universal, es decir, que todos
los Miembros se comprometieron a respetar los principios
y derechos recogidos en la Declaración por pertenecer a
la OIT, con independencia de que hubieran raticado los
Convenios abarcados.
La Declaración se consideró una medida clave para el
establecimiento de un nivel mínimo de protección social
en la economía mundial, proceso que se había iniciado en
la Cumbre mundial sobre desarrollo social en Copenhague
en 1995. El Sr. Michel Hansenne, Director General, señaló:
“Se ha establecido un nivel mínimo social a escala mundial
para dar respuesta a las necesidades de la globalización y
actualmente se puede abordar el nuevo siglo con renovado
optimismo”. Ello permitió asimismo prestar asistencia a
los países para aplicar esos principios y elaborar informes
sobre los avances logrados. Los principios y derechos
pertinentes se recogen en gran cantidad de acuerdos y
tratados. Y los ocho Convenios fundamentales del trabajo
conexos se han raticado a un ritmo muy rápido.
1999: PRESENTACIÓN DEL PROGRAMA
DE TRABAJO DECENTE DE LA OIT
En 1999, la OIT adoptó la decisión de jar un objetivo
claro común que sintetizara el mandato histórico de la
OIT en un contexto contemporáneo. La misión de su
mandato social se recoge en el concepto de trabajo decente
y posteriormente se ha generalizado. La denición del
objetivo de la organización se basó en la promoción del
trabajo decente y productivo, en un contexto de libertad,
ecuanimidad, seguridad y dignidad humana. El Programa
de trabajo decente al que ello dio lugar abarcó cuatro
objetivos estratégicos relacionados mutuamente, a saber,
los principios y derechos fundamentales en el trabajo,
el empleo, la protección social y el diálogo social, así
como la igualdad de género como cuestión transversal.
La OIT hizo hincapié en que el Programa abarcara todos
los trabajadores, incluidos los que no desarrollaran su
actividad en el mercado laboral formal.
En su informe a la 87ª Reunión de la Conferencia
Internacional del Trabajo, el Sr. Juan Somavia, a la
sazón Director General, señaló: “Es necesario concebir
sistemas sociales y económicos que permitan garantizar
la seguridad básica y el empleo, así como su adaptación a
la rápida evolución de las circunstancias de un mercado
mundial altamente competitivo.
2001: AMPLIACIÓN DE LA COBERTURA
DE LA SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS
Únicamente el 27% de la población mundial posee una
cobertura adecuada en materia de seguridad social, y más
de la mitad carece de cobertura alguna. La OIT fomenta
políticas ecaces y presta asistencia a los países con objeto
de proporcionar un nivel de protección social adecuado
a toda la sociedad. La seguridad social brinda acceso a la
asistencia sanitaria y garantiza ingresos, en particular a las
personas de mayor edad, o en situaciones de desempleo,
enfermedad, discapacidad, accidente laboral, maternidad
o pérdida de la persona generadora de los ingresos
principales.
Los programas de seguridad social se implantaron en
Alemania a nales del siglo XIX con el n de fomentar
la economía y la estabilidad social. Posteriormente, los
programas se implantaron en el resto de Europa, y en
Estados Unidos la Ley de seguridad social se promulgó
como legislación en 1935.
Después de la Primera Guerra Mundial se implantaron
rápidamente en varias regiones sistemas de seguridad
social que posteriormente se incluyeron en los programas
de trabajo de algunas organizaciones internacionales de
reciente creación.
La cuestión relativa a la seguridad social guraba
en la Declaración de Filadela, en virtud de la cual se
preconizaba la ampliación de las actividades de seguridad
social, la promoción de la cooperación directa sistemática
a escalas internacional y regional entre instituciones
de seguridad social, y el intercambio periódico de
información y estudios sobre problemas conjuntos
relativos a la administración de la seguridad social.
Juan Somavia, Director General de la OIT en el período
1999-2012
© Marcel Crozet/OIT
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revista TRABAJO
NÚMERO ESPECIAL DE 2019
Un año después, la Asamblea General de la ONU
aprobó la Declaración Universal de Derechos Humanos,
cuyo Artículo 22 reconocía que “toda persona, como
miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad
social”. En 1952, la OIT aprobó el Convenio sobre la
seguridad social (norma mínima), 1952 (núm. 102), y
en 2001 inició una campaña mundial para promover la
seguridad y cobertura sociales para todos, seguida de
la aprobación de la Recomendación sobre los pisos de
protección social, 2012 (núm. 202).
La OIT puso en marcha en 2001 la “Campaña mundial
sobre seguridad social y cobertura para todos”. El
programa de referencia mundial Establecimiento de pisos
de protección social para todos, puesto en marcha en 2016,
está implantado actualmente en 21 países con objeto de
promover pisos de protección social a escala nacional.
Ello permite ofrecer asistencia sanitaria básica a toda
la población, pensiones para las personas de más edad,
protección infantil y apoyo a todas las personas en edad de
trabajar en casos de desempleo, maternidad, discapacidad
o accidente laboral.
2004: COMISIÓN MUNDIAL SOBRE
LA DIMENSIÓN SOCIAL DE LA
GLOBALIZACIÓN
La Comisión mundial sobre la dimensión social de
la globalización se estableció en febrero de 2002, en un
contexto de rechazo cada vez mayor de la globalización. La
Comisión puso de maniesto los “arraigados y constantes
desequilibrios del funcionamiento de la economía
mundial, éticamente inaceptables y políticamente
insostenibles”. C opresidida por el Presidente de Finlandia
y el Presidente de la República Unida de Tanzanía, la
Comisión trató de que dejara de hacerse hincapié en
el ámbito especíco de los mercados con objeto de
focalizarse más en las personas. Su objetivo era contribuir
a que la globalización redundara en benecio de todos
los pueblos y países. Puso de relieve el carácter social de
la globalización con respecto al empleo, la sanidad y la
enseñanza, así como los aspectos de dicha globalización
que repercuten en la vida y el trabajo cotidiano de la gente.
La Comisión tuvo en cuenta opiniones y pareceres
sobre la globalización recabados en todo el mundo,
incluido el punto de vista de empresas, mercados laborales
y la sociedad. Formuló un conjunto de recomendaciones
de gran alcance con objeto de mejorar la gobernanza
a escalas nacional y mundial, optimizar las políticas
internacionales encaminadas a elaborar normas más justas
y fomentar instituciones que rindieran más cuentas.
2006: CARTA DE DERECHOS PARA LA
GENTE DE MAR
Desde que se constituyó la OIT, sus Estados miembros
constataron que la gente de mar y los armadores
pertenecían a una categoría laboral especíca, diferente de la
de las actividades profesionales realizadas en tierra. No sólo
contribuían (también hace 90 años) a una inmensa cuota
del comercio mundial, sino que constituían la mano de obra
más exible y de mayor alcance a escala internacional.
En 1920, la OIT celebró su segunda Conferencia
Internacional del Trabajo en Génova (Italia), dedicada a la
gente de mar. En diez reuniones de temática marítima de
la Conferencia Internacional del Trabajo se han aprobado,
en total, 68 Convenios y Recomendaciones sobre el trabajo
en el sector marítimo, que abarcan todos los aspectos de
las condiciones de trabajo en el mar.
2001 Ampliación de la cobertura de la seguridad social
para todos
2004 Comisión mundial sobre la dimensión social de la
globalización
© Marcel Crozet/OIT
© Marcel Crozet/OIT
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revista TRABAJO
No obstante, los tiempos cambian, al igual que el nivel
de comercio marítimo. Posteriormente la gente de mar
que trabajaba en “superpetroleros” y otros buques requirió
un “superconvenio” que se ajustara a sus necesidades, así
como a las de los armadores y los gobiernos con objeto de
promover la competencia leal.
En la 94ª Conferencia Internacional del Trabajo se
aprobó el Convenio sobre el trabajo marítimo, 2006, en
virtud del cual se establece una norma laboral global.
Dicha norma histórica constituyó una contribución sin
precedentes en aras de una globalización justa.
2007: CONCLUSIONES SOBRE LA
PROMOCIÓN DE EMPRESAS SOSTENIBLES
En junio de 2007, la Conferencia Internacional del
Trabajo aprobó un conjunto de Conclusiones sobre
la promoción de empresas sostenibles, a tenor de la
función del sector privado para fomentar el desarrollo
económico, el empleo pleno y productivo y la reducción
de la pobreza. Dichas Conclusiones pusieron de maniesto
que en un entorno propicio para la creación, el desarrollo
o la transformación de empresas de forma sostenible ha de
conjugarse el legítimo objetivo de la búsqueda de benecios
con la necesidad de fomentar un desarrollo que respete la
dignidad humana, la sostenibilidad del medio ambiente
y el trabajo decente. También permitieron establecer
condiciones fundamentales clave, mutuamente relacionadas
y reforzadas, para facilitar ese entorno propicio.
2008: PROMOCIÓN DE LA JUSTICIA SOCIAL
EN UNA ÉPOCA DE INCERTIDUMBRE
La crisis económica y nanciera de 2008 hizo que
volviera a plantearse y armarse el mandato de la OIT en
un contexto de globalización.
En una coyuntura de incertidumbre laboral generalizada
a raíz de las dicultades nancieras y la recesión
económica, y como consecuencia del aumento del
desempleo, la informalidad y el nivel insuciente de
protección social, en la 97ª Reunión de la CIT se aprobó
la Declaración de la OIT sobre la justicia social para una
globalización equitativa. Mediante dicha Declaración se
estableció la función del Programa de trabajo decente y
sus cuatro objetivos conexos, relacionados y reforzados
mutuamente, en el marco de los esfuerzos desplegados
2006 Carta de derechos para la gente de mar
© Marcel Crozet/OIT
© Marcel Crozet/OIT
revista TRABAJO
NÚMERO ESPECIAL DE 2019
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2009 Primera cumbre del G20 con participación de la OIT
por la OIT para cumplir su mandato constitucional y dar
una respuesta ecaz a los retos, cada vez mayores, de la
globalización.
A través de la citada Declaración de la OIT, gobiernos,
empleadores y trabajadores de todos los Estados
miembros abogaron por una nueva estrategia que
preconizara economías y sociedades abiertas, sobre la
base de un empleo pleno y productivo, para fomentar la
protección social, el diálogo social y el tripartismo, con
arreglo a los principios y derechos fundamentales en el
trabajo, como punto de partida para promover la justicia
social y lograr resultados más justos para todos.
Dicha Declaración siguió basándose en la Declaración de
la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales
en el trabajo, aprobada en 1998.
2009: PRIMERA CUMBRE DEL G20 CON
PARTICIPACIÓN DE LA OIT
La OIT brinda apoyo desde 2009 a sus Estados
miembros en el marco del G20, el principal foro para la
cooperación económica internacional. A petición del G20,
la OIT proporciona datos, análisis y recomendaciones
políticas sobre cuestiones de índole laboral, económica
y social con objeto de contribuir al desarrollo de la
economía mundial. El Director de la OIT es invitado
periódicamente a participar en las cumbres del G20.
2009: FORMULACIÓN DE UNA ESTRATEGIA
PARA PONER FIN A LA CRISIS MUNDIAL:
EL PACTO MUNDIAL PARA EL EMPLEO
Con objeto de hacer frente a una coyuntura futura de
desempleo, pobreza y desigualdad a largo plazo, así como
al constante cierre de empresas, en la 98ª Reunión de la
CIT, celebrada en 2009, se aprobó un Pacto mundial para
el empleo. Dicho Pacto permitió proporcionar orientación
sobre políticas nacionales e internacionales que propiciaran
la recuperación económica, la creación de empleo y la
protección de los trabajadores y de sus familias.
Dicho pacto preconizó la adopción de medidas que
facilitaran la retención de los empleados, el sostenimiento
de las empresas y la creación de puestos de trabajo.
También sirvió para fomentar los sistemas de protección
social, en particular para los más vulnerables, habida
© G20
Personas desempleadas esperando frente a
una agencia de empleo en Lilongwe (Malawi)
22
revista TRABAJO
cuenta de las cuestiones de género. Por otro lado,
facilitó el establecimiento de un “marco de supervisión
y reglamentación del sector nanciero más ecaz y
coherente a escala mundial, para que redundara en
benecio de la economía real, promoviera la sostenibilidad
de las empresas y el trabajo decente y protegiera mejor los
ahorros y la pensión de las personas”.
2011: LA OIT APRUEBA EL CONVENIO
SOBRE LOS TRABAJADORES
DOMÉSTICOS
En la 100ª Reunión de la CIT se aprobó un conjunto
histórico de normas internacionales destinadas a mejorar
las condiciones de trabajo de millones de trabajadoras y
trabajadores del hogar en todo el mundo. Por primera vez
se aplicaron los instrumentos internacionales en un sector
de la fuerza laboral, en su mayor parte informal, a escala
mundial, habida cuenta de que el trabajo doméstico es uno
de los sectores que cuenta con mayor índice de empleo
informal.
De conformidad con las nuevas normas aprobadas,
a saber, un Convenio y una Recomendación, las
trabajadoras y los trabajadores domésticos de todo el
mundo encargados de la prestación de cuidados en
familias u hogares gozarían de los mismos derechos
laborales fundamentales que los demás trabajadores,
en particular realizar un número razonable de horas
de trabajo, beneciarse de un descanso semanal de al
menos 24 horas consecutivas, percibir una remuneración
limitada en especie y disponer de información clara sobre
sus condiciones de trabajo, así como recibir las garantías
necesarias en materia de observancia de principios y
derechos fundamentales en el trabajo, así como sobre
libertad de asociación y derecho a la negociación colectiva.
2013: EVITAR CATÁSTROFES
INDUSTRIALES EN EL FUTURO
A raíz del derrumbe de la fábrica Rana Plaza en 2013,
suceso en el que fallecieron alrededor de 1100 trabajadores,
se produjo un clamor mundial para identicar a los
responsables y garantizar que hechos así no volvieran a darse.
En el plazo de un mes, la OIT negoció un acuerdo tripartito
en Bangladesh que conllevaba modicaciones legislativas,
la realización de inspecciones de seguridad estructural en
fábricas, el fortalecimiento de los servicios de inspección
laboral a nivel nacional y la formación de trabajadores.
Por otro lado, la OIT presidió de forma neutral
la iniciativa “Accord” (acuerdo) de las Federaciones
sindicales internacionales UNI e Indust ryAl l y alrededor de
150 minoristas del sector de la confección que se abastecen
en Bangladesh, con objeto de velar por la seguridad
y los derechos de los trabajadores. La OIT colaboró
con un Fondo Fiduciario destinado a administrar las
indemnizaciones para los supervivientes del derrumbe del
Rana Plaza y las familias de las víctimas. También extendió
a Bangladesh su programa Better Work, iniciativa conjunta
de la OIT y la IFC llevada a cabo en varios países con
objeto de supervisar el trabajo en las fábricas y presentar
informes al respecto.
2013: PREPARATIVOS DEL CENTENARIO:
PUESTA EN MARCHA DE LAS INICIATIVAS
DEL CENTENARIO DE LA OIT
Con objeto de facilitar a la Organización la superación
de los retos asociados a su mandato en el futuro, en
el marco de las actividades de conmemoración de su
centenario se denieron las siete iniciativas siguientes:
la Iniciativa sobre la gobernanza, cuyo objetivo es
proseguir la reforma de las estructuras de gobernanza de
2011 La OIT aprueba el Convenio sobre los trabajadores domésticos
© Marcel Crozet/OIT
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revista TRABAJO
NÚMERO ESPECIAL DE 2019
2014 Intensicación de los esfuerzos para erradicar
la esclavitud moderna
la OIT y llevar a cabo una evaluación de la repercusión
de la Declaración sobre la justicia social de 2008.
la Iniciativa relativa a las normas, directamente
relacionada con la misión fundacional de la OIT y
cuyo objeto es mejorar la pertinencia de las normas
internacionales del trabajo a través de un mecanismo
de examen de las normas y consolidar el consenso
tripartito en torno a un sistema de control reconocido.
la Iniciativa verde, mediante la cual la OIT adopta un
enfoque práctico global para propiciar una transición
justa hacia la sostenibilidad medioambiental y lograr
que la lucha contra el cambio climático forme parte
de las actividades encaminadas a promover la justicia
social en el mundo, labor a la que el Programa de trabajo
decente contribuye de forma decisiva. El Sr. Guy Ryder,
Director General, ha señalado que dar respuesta a
ese reto constituirá una característica especíca de la
Organización a lo largo de su segundo siglo de existencia.
la Iniciativa relativa a las empresas, cuyo objetivo es
establecer una plataforma de colaboración entre la OIT
y las empresas, habida cuenta de la función clave que
estas desempeñan para crear empleo, en el marco de las
medidas encaminadas a promover un entorno propicio
para la sostenibilidad de las empresas y el logro de los
objetivos de la OIT.
la Iniciativa para poner n a la pobreza, establecida
para constituir el instrumento que permita a la OIT
contribuir a la aplicación de la Agenda 2030 de las
Naciones Unidas para el desarrollo sostenible.
la Iniciativa relativa a las mujeres en el trabajo, en la que
se abordan especícamente los obstáculos estructurales,
profundamente arraigados, que dicultan la igualdad
de género en el mundo del trabajo, pese a los notables
avances registrados. Su objetivo es fomentar la reexión
y las medidas innovadoras al respecto, más allá de los
instrumentos políticos cuya ecacia pudiera haber
resultado insuciente para superar obstáculos persistentes.
la Iniciativa relativa al futuro del trabajo, puesta en
marcha como eje central de las actividades de la
OIT para conmemorar su centenario. Su objetivo
es ofrecer una comprensión cabal de las profundas
transformaciones que se producen en el mundo del
trabajo, a n de dar una respuesta ecaz a los retos en el
plano político. La Comisión mundial sobre el futuro del
trabajo se estableció en el marco de esta iniciativa.
2014: INTENSIFICACIÓN DE LOS
ESFUERZOS PARA ERRADICAR LA
ESCLAVITUD MODERNA
Se estima que 40,3 millones de personas se encontraban
en situación de esclavitud moderna en 2016, incluidos 24,9
millones que realizaban trabajos forzosos y 15,4 millones
que eran obligadas a contraer matrimonio forzoso.
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© Marcel Crozet/OIT
En 2014, los delegados de gobiernos, empleadores
y trabajadores participantes en la CIT aprobaron un
nuevo Protocolo de la OIT, jurídicamente vinculante, en
relación con el trabajo forzoso. Dicho Protocolo tiene por
objeto fomentar las medidas de prevención, protección
e indemnización, así como redoblar los esfuerzos para
erradicar todas las formas actuales de esclavitud. Puesto
que el Protocolo es un suplemento del Convenio sobre
el trabajo forzoso, 1930 (núm. 29), únicamente los
Estados miembros de la OIT que hayan raticado dicho
Convenio pueden raticar también el Protocolo.
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revista TRABAJO
Entrada de un centro de formación profesional en Bukavu (República Democrática del Congo)
2017: TRABAJO DECENTE EN PAÍSES
QUE HAN DEJADO ATRÁS UN CONFLICTO
O UNA CATÁSTROFE
La Recomendación sobre el empleo y el trabajo decente
para la paz y la resiliencia, 2017 (núm. 205), aprobada
por la Conferencia Internacional del Trabajo, constituye
una nueva norma que permite poner al día los textos de
orientación relativos a una Recomendación de la OIT
aprobada en 1944, y dar respuesta a situaciones de crisis
provocadas por conictos o catástrofes. También permite
ampliar el alcance de dicha norma con objeto de abarcar
las labores de reconstrucción y recuperación, incluidas las
actividades de prevención y preparación.
La norma proporciona asimismo un marco exclusivo
sobre medidas relacionadas con el trabajo destinadas
a prevenir los efectos devastadores que provocan
los conictos y las catástrofes en las economías y la
sociedad, y a dar respuesta a los mismos. Hace hincapié
en los grupos de población vulnerables, en particular
los niños, los jóvenes, las mujeres y los desplazados. El
Programa de referencia de la OIT sobre empleo para
la paz y la resiliencia facilita la aplicación de la citada
Recomendación.
2018: ELABORACIÓN DE NUEVAS NORMAS
SOBRE LA VIOLENCIA EN EL TRABAJO
La Conferencia Internacional del Trabajo de 2018
celebró su primer debate sobre la elaboración de nuevas
normas relativas a la violencia y al acoso en el trabajo.
Dicho debate se reanudará en la Conferencia del
centenario de la OIT, que tendrá lugar en junio de 2019,
con miras a la adopción de un Convenio complementado
mediante una Recomendación.
2019: COMISIÓN MUNDIAL SOBRE EL
FUTURO DEL TRABAJO
La Comisión mundial de la OIT sobre el futuro del
trabajo presentó su importante informe en enero de 2019.
Previamente, en 2016, se celebró en todas las regiones
una serie de debates a nivel nacional en los que se hizo
hincapié en cuestiones clave de interés y se realizaron
aportaciones a la labor de la Comisión.
En dicho informe, el órgano de la Comisión, integrado
por 27 miembros y presidido por el Presidente de Sudáfrica
y el Primer Ministro de Suecia, se esbozó la visión de
un programa de trabajo orientado al ser humano y a la
inversión en las capacidades de las personas, así como en las
instituciones laborales y en el trabajo decente y sostenible.
El informe se presentará en junio de 2019 en la reunión
del centenario de la Conferencia Internacional del Trabajo,
cuyos debates sentarán las bases del futuro programa de
trabajo de la OIT.
© Marcel Crozet/OIT
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revista TRABAJO
NÚMERO ESPECIAL DE 2019
Comisión mundial sobre el futuro del trabajo
CIT 2018 - Comisión normativa: violencia y acoso en el mundo del trabajo
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