Politicas de unificacion de Corea y alianzas regionales.

AutorP

Resumen

Este artículo, como primer documento resultante del proyecto >, sintetiza el debate académico internacional respecto de las políticas de unificación nacional de Corea del Sur y su relación con el papel de Corea del Norte y los actores regionales (Rusia, China y Japón) y extra regionales (Estados Unidos) en este proceso en el período 1988-2002. Expone un procesamiento muy parcial de la información cualitativa acumulada mediante entrevistas semiestructuradas a expertos coreanos en Corea del Sur, que se desarrollará en otro trabajo. Como hipótesis general, se establece que los intereses estratégicos de Rusia, China, Japón y Estados Unidos respecto de la península coreana plantean la necesidad de su estabilización de acuerdo con sus propias percepciones de la seguridad, que no apuntan a apoyar un proceso de unificación nacional coreano, sino por el contrario a mantener el statu quo, lo que se contradice con los intereses surcoreanos al respecto.

PALABRAS CLAVE: Corea, unificación nacional, equilibrios estratégicos, seguridad regional.

Korean unification policies and regional alliances

Abstract

This first document resulting from the project on > is a synthesis of the international academic debate on national unification policies in South Korea and their relationship with the role played in the process by North Korea and regional (Russia, China and Japan) and extrarregional actors (United States) in 1988-2002. It includes a very partial processing of qualitative information gathered by means of semi-formal interviews to Korean experts, which will be developed in a second document. As an overall hypothesis, it contends that strategic interests of Russia, China, Japan and the United States regarding the Korean peninsula point to the need of its stabilization, according to their own perceptions of security that do not imply supporting a Korean process of national unification but rather maintaining the status quo, which conflicts with South Korea's interests.

KEY WORDS: Korea, national unification, strategic balance, regional security.

INTRODUCCIÓN

Este artículo es la primera parte de la presentación de los resultados de la investigación titulada >, desarrollada en 2006 y 2007, con el financiamiento de la Academia de Estudios Coreanos y que incluyó trabajo de campo en Corea del Sur durante el mes de julio de 2006. Para llevarla a cabo, se utilizaron principalmente entrevistas semi-estructuradas a los principales expertos de Corea del Sur sobre temas de unificación nacional. El grupo incluyó expertos del mundo académico y del gobierno.

En este marco, el documento apunta a establecer el estado del debate académico internacional respecto de las políticas de unificación nacional en el período antes mencionado, orientado principalmente al análisis bibliográfico.

A lo anterior se agrega un procesamiento muy parcial de la información cualitativa acumulada, la que será objeto de un desarrollo más amplio en un segundo artículo. El estudio permitió comprobar que la percepción de los expertos surcoreanos sobre a estos tópicos difiere mucho de la visión comúnmente aceptada por el medio académico internacional, en especial de las fuentes estadounidenses, y que en ella influye también de manera significativa el debate político interno de Corea del Sur.

Como hipótesis general, se postula que los intereses estratégicos de Rusia, China, Japón y Estados Unidos en la península coreana plantean la necesidad de su estabilización de acuerdo con sus propias percepciones de la seguridad, pero no apuntan a apoyar un proceso de unificación nacional coreano, sino a mantener el statu quo, lo que se contradice con los intereses surcoreanos al respecto.

  1. ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Desde que surgió el primer reino de Chosón (del chino >, mañana, y >, fresca o calma), generalmente traducido como >, Corea fue habitada por pueblos bárbaros del este (Dongyi en chino) (1). Si bien la visión mítica de Corea remonta su creación al año 2333 A.C. por Tan'gun (Seth, 2006: 16), como una verdadera entidad política, solamente se tienen referencias al respecto desde el año 109 A.C., cuando fue atacada y conquistada por los chinos.

Durante la dinastía Han, China logró controlar la parte norte de Corea tras atacarla los años 109-108 A.C. y dominó Chosón durante cuatro siglos.

Los chinos establecieron cuatro comandancias militares en la región (2), algunas de las cuales fueron abandonadas gradualmente o fusionadas con otras, pero constituyeron un primer paso hacia un contacto cultural más profundo (Lee, 1984: 19). Las relaciones con China no fueron fáciles y la región llegó a ser un lugar de exilio de disidentes chinos, lo que dio inicio a un proceso de contacto cultural con ellos. Este fue el comienzo de un proceso de sinificación de Corea, que fue muy importante para la posterior identidad coreana.

Koguryo se constituyó como un reino en el norte de la península coreana y Manchuria. Su creación evitó el contacto directo de grupos tribales sureños coreanos con China. Al parecer, la parte meridional de Corea, militar e institucionalmente mas débil, estaba poblada por las tres tribus Han (Samhan) establecidas al sur del río Han (Manhan, Chinhan y Pyonhan) (Nahm, 1993: 21). Al sur de ellos habitaba otro pueblo, probablemente Wa, en la isla de Cheju, al que no podría denominarse estrictamente japonés porque estaba formado por tribus que habitaban distintas zonas de Japón occidental y de ambos lados del estrecho que separa a Japón de Corea (Tsushima) (Seth, 2006: 23). Los coreanos de sur llaman oficialmente a la nación coreana Han'kuk (país de los Han).

Con el gatillante del conflicto entre los emergentes reinos de Koguryo, Paekche y Silla, surgidos de las tribus Han y la búsqueda china de mayor influencia, este último se convierte en reino unificador de casi toda la península coreana. Si bien los reinos conquistados por Silla no constituían originalmente una unidad étnica, esta se fue creando con el tiempo, absorbiendo también la idea china de gobierno, religión, ética, arte, música, familia, estructura y moda, que se combinó con las tradiciones y el desarrollo indígenas (Seth, 2006: 34-39). Por otra parte, con diversos nombres este reino aumentó su población y su riqueza y amplió sus fronteras hasta alcanzar, a mediados del siglo XV, su actual extensión.

Tras la decadencia del reino Silla y la posterior reunificación bajo Koryo, se inician nuevos procesos dinásticos. Desde 935 hasta 1392 el país fue controlado por la dinastía Wang, que estableció la capital en Kaesong y cambió el nombre del país a Koryo (Lee, 1984: 100), autopercibido como sucesor de Koguryo en su lucha con Silla. Koryo imitó en gran medida las estructuras administrativas de la dinastía china Tang (Seth, 2006: 79). Luego, entre 1292 y 1910, Corea fue gobernada por la dinastía Yi, que le devolvió al país el nombre de Chosón y que gobernó desde Seúl (Seth, 2006: 79).

Este largo proceso estuvo cruzado por los procesos de atomización y reunificación chinos, por la invasión mongola, por los primeros ataques organizados de los japoneses y por la invasión de los Jurchen, que dio pie a la última dinastía china de los Qing.

El contacto inicial con los chinos y el aislamiento relativo dieron lugar a que surgiera una identidad coreana propia. Si bien la influencia cultural china se mantuvo mediante el budismo y el confucionismo chinos, la identidad coreana, fortalecida, logró importarles sus particularidades. Por otra parte, esta identidad se acrecentó por la presión militar, primero china y luego japonesa, a partir del siglo XVI, después de que Japón logró su propia unificación durante el shogunato Tokugawa.

Lo anterior explica el contacto inicial con dos poderes regionales cuya influencia sobre la península se mantendría hasta el siglo XIX, cuando se les sumarán Rusia en busca de puertos de aguas cálidas y las potencias occidentales, aunque aún muy concentrados en China. Ya en la primera mitad del siglo XX, una Corea debilitada, junto con una China imperial bajo la abierta decadencia de la dinastía Qing, generan las condiciones para que Corea se transforme en colonia japonesa desde 1910 hasta 1945 (Lee, 1984: 313).

Luego de la segunda guerra mundial, por iniciativa estadounidense ambas Coreas se dividen en el paralelo 38[grados] (Kim, 2006: 237). Con el inicio la guerra de Corea, generada por un fuerte error de cálculo de Kim Il-sung, líder de Corea del Norte, un reticente apoyo soviético y la búsqueda de un rol internacional preponderante por parte de la recién creada República Popular China (Kim, 2006: 50-51), se definió en gran medida el sistema de relaciones regionales hasta fines de la guerra fría.

A partir de la guerra fría las dos superpotencias, la Unión Soviética y los Estados Unidos, concentraron una intensa presión sobre un punto focal: la península de Corea. En 1945 estadounidenses y rusos la dividieron, situación que se hizo permanente a fines de esa década. Después de la guerra de Corea, que dejó al país en ruinas, comenzó a desarrollarse una de las zonas más militarizadas del mundo.

Cabe recordar que en 1949, cuando Corea del Norte planeó invadir Corea del Sur, le planteó a Stalin la necesidad de apoyo, pero este lo rechazó. Al año siguiente, sin embargo, al cambiar el escenario internacional, estuvo dispuesto a darlo. Las razones de ello fueron el desarrollo de la bomba atómica rusa, la retirada estadounidense de Corea del Sur y la exclusión de este último dentro del perímetro defensivo de Estados Unidos (Kim, 2006: 114).

  1. LAS POLÍTICAS DE UNIFICACIÓN NACIONAL EN COREA

    2.1 Las relaciones intercoreanas

    Desde 1945, y más marcadamente tras el armisticio de la guerra de Corea, las relaciones intercoreanas se han caracterizado por una serie de altibajos. Ambas partes se han acusado de poner obstáculos para evitar que las conversaciones fructifiquen (Castillo, 2002: 166).

    Entre estas acusaciones, cabe mencionar las maniobras militares conjuntas de Corea del Sur y Estados...

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