La ocupación militar de Irak ante el derecho internacional

AutorMireya Castillo Daudí
CargoProfesora Titular de Derecho Internacional Público/Universitat de Valéncia
Páginas223-243

    «The morality or immorality of the occupation is irrelevant. When territory is invaded and held, it must have some kind of government or there will be a state of chaos. The law of belligerent occupation is an attempt to substitute for chaos some kind of order, however harsh it may be. That the power of the occupant affords unique opportunities for the abuse of the law is patent». Sir A. D. McNair: Legal Effects of War, 2.a ed., Cambridge, 1944, p. 322.

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I Introducción

El 8 de mayo de 2003 1, los Representantes Permanentes de Estados Unidos de América y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte dirigieron unaPage 224 Carta (S/2003/538) 2 al Presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, comunicándole la creación, por ellos mismos y «los miembros de la Coalición», de la Autoridad Provisional de la Coalición (la «Autoridad»), «para que ejerza poderes de gobierno de forma temporal», en el período posterior al conflicto en Irak, «y según sea necesario, especialmente, para proporcionar seguridad, permitir el suministro de ayuda humanitaria y eliminar las armas de destrucción en masa».

Las fuerzas de la Coalición han pasado a ser, pues, potencias ocupantes que actúan bajo el mando unificado de la «Autoridad». Esta nueva situación es un ejemplo más de ocupación militar del territorio un Estado por otro u otros Estados, tema clásico del Derecho internacional de los conflictos armados.

La ocupación militar es una situación de hecho sobre la que se proyecta el principio de efectividad; de ella se derivan consecuencias jurídicas reguladas por el Derecho internacional. Estas consecuencias afectan a la condición jurídica del ocupante, al territorio ocupado, a la población y a los bienes.

Las líneas que siguen tienen por objeto aportar algunas reflexiones sobre la materia a la luz del Derecho internacional actual.

II La ocupación es una situación de hecho

El territorio de un Estado se considera ocupado cuando se encuentra de hecho colocado bajo la autoridad del ejército enemigo, habiendo pasado de hecho la autoridad del poder legal a manos del ocupante (arts. 42 y 43 de la Convención II de La Haya de 1989, relativa a las leyes y usos de la guerra terrestre y Reglamento Anejo, y arts. 42 y 43 del Convenio IV de La Haya de 18 de octubre de 1907 relativa a las leyes y usos de la guerra terrestre y Reglamento Anejo) 3.

Según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la ocupación es una situación más o menos duradera, pero en esencia temporal, durante la cual un territorio y su población se encuentran bajo una potencia de ocupación.

La simple declaración de la ocupación del territorio de un Estado no basta: la ocupación del territorio enemigo se produce cuando las fuerzas armadas del adversario lo someten a su control inmediato, duradero y efectivo (Tribunal Permanente de Arbitraje: sentencia de 22 de mayo de 1909, asunto de Casablanca 4).

Así pues, la ocupación militar es una situación de hecho que resulta del control efectivo del territorio de un Estado por un ejército extranjero y de la inexistencia de una autoridad nacional que pueda ejercer sus competencias de modo efectivo. La ocupación militar se da cuando la autoridad del Estado ocupado es incapaz de ejercer sus competencias públicamente y éstas son asumidas y ejercidas por la potencia ocupante. La ocupación sólo se extiende a los territorios sometidos al control efectivo de las fuerzas de ocupación (art. 42 de la Convención II de La Haya de 1989, relativa a las leyes y usos de la guerra terrestre y Reglamento Anejo, y del Convenio IV de LaPage 225 Haya de 18 de octubre de 1907 relativa a las leyes y usos de la guerra terrestre y Reglamento Anejo).

La ocupación se distingue de la invasión del territorio, que tiene lugar sólo a efectos del combate, y que hace del territorio invadido un simple campo de batalla, y de las operaciones militares ejecutadas en territorio enemigo.

La práctica prueba que la potencia ocupante suele manifestar publicamente que ha procedido a ocupar el territorio afectado, que ha asumido el control de las instituciones militares y de seguridad del Estado ocupado, y que sus Fuerzas Armadas están en condiciones de mantener la seguridad y el orden. Así lo han hecho saber las potencias ocupantes de Irak, por medio de su Carta de 8 de mayo de 2003.

III Régimen jurídico de la ocupación

En la Carta de 8 de mayo de 2003, los Representantes Permanentes de Estados Unidos y del Reino Unido afirmaban categóricamente que «Los Estados que participan en la Coalición cumplirán estrictamente con sus obligaciones en virtud del Derecho internacional, incluidas las relativas a las necesidades esenciales de índole humanitaria del pueblo de Irak.»

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por su parte, en la exposición de motivos de la Resolución 1483 (2003) de 22 de mayo de 2003, que tomaba conocimiento de tal Carta, reconocía «la autoridad, la responsabilidad y las obligaciones específicas que, en virtud del Derecho internacional aplicable, corresponden a esos Estados en su calidad de potencias ocupantes bajo un mando unificado».

¿Cuál es régimen jurídico de la ocupación de Irak según el Derecho internacional?

1. Según el Derecho internacional humanitario

La ocupación militar ha sido regulada por el Derecho internacional de los conflictos armados desde la adopción de los primeros convenios en la materia, en 1899 y 1907: la Convención II de La Haya de 29 de julio de 1989, relativa a las leyes y usos de la guerra terrestre y el Reglamento Anejo (arts. 42 a 56), sustituida para los Estados partes por el Convenio IV de La Haya de 18 de octubre de 1907 relativa a las leyes y usos de la guerra terrestre y el Reglamento Anejo 5.

Tales convenios incorporan reglas generales de Derecho internacional consuetudinario. En efecto, en 1945, el Tribunal Militar Internacional de Nuremberg consideró que las reglas humanitarias contenidas en el Reglamento Anejo al Convenio IV de La Haya de 1907 «eran aceptadas por todos los Estados civilizados y consideradas por ellos como la expresión codificada de las leyes y costumbres de la guerra» 6.

La Convención II de La Haya de 1899 y el Convenio IV de La Haya de 1907 han sido completados por los Convenios de Ginebra de 12 de agosto 1949; de éstos, resul-Page 226ta especialmente relevante el Convenio IV relativo a la protección de las personas civiles en tiempo de guerra (arts. 2, 6, 27-34 y 47-78) 7.

Los Convenios de Ginebra de 1949 también incorporan reglas generales de Derecho internacional consuetudinario que vinculan a todos los Estados, tal como ha declarado el Tribunal Internacional de Justicia, en su dictamen de 8 de julio de 1996, relativo a la Licitud de la amenaza o del empleo de armas nucleares 8:

... la Convención IV de La Haya y los Convenios de Ginebra han logrado una amplia adhesión por parte de los Estados. Por otra parte, estas reglas fundamentales se imponen a todos los Estados, con independencia de que hayan ratificado o no los instrumentos convencionales que las expresan, ya que aquéllas constituyen principios inviolables de derecho internacional consuetudinario

.

Estados Unidos y el Reino Unido son partes tanto en la Convención II de La Haya de 1899 y en el Convenio IV de La Haya de 1907, como en el Convenio IV de Ginebra de 1949 9. Irak es parte en el Convenio IV de Ginebra de 1949.

Las reglas del Derecho internacional humanitario relativas a la ocupación militar se aplican desde el comienzo de la ocupación armada, y dejan de aplicarse un año después del cese de las operaciones militares; no obstante, la potencia ocupante sigue obligada por determinadas obligaciones mientras dure la ocupación 10, es decir, en tanto que esta potencia ocupante ejerza funciones gubernamentales en el territorio de que se trata (art. 6 del Convenio IV de Ginebra de 1949).

2. Según el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en la Resolución 1483 (2003) insta a la Autoridad a promover el bienestar del pueblo iraquí mediante la administración efectiva del territorio, «de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y otras normas pertinentes del Derecho internacional». Asimismo, «insta a quienes concierna a cumplir cabalmente las obligaciones que les incumben en virtud delPage 227 Derecho internacional, en particular los Convenios de Ginebra de 1949 y el reglamento de La Haya de 1907».

Así pues, según el Consejo de Seguridad, a la ocupación militar resultan aplicables, además de las reglas citadas de Derecho internacional humanitario, la Carta de las Naciones Unidas y otras normas pertinentes del Derecho internacional.

3. Según el Tribunal Europeo de Derechos Humanos

El Reino Unido y otros Estados europeos que son partes en el Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales de 4 de noviembre de 1950, enmendado por el Protocolo XI, y que participan en la Autoridad Provisional de Coalición o participen en el futuro 11, asumen obligaciones específicas en materia de...

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