De las obligaciones que se contraen por palabras

Autor:Francisco Samper
Páginas:267-285

Page 267

  1. La obligación mediante palabras se hace por pregunta y respuesta, como: “¿Prometes dar?” “Prometo”; “¿Darás?” “Daré”, “¿Prometes?” “Prometo”; “¿Prometes con lealtad?” “Prometo con lealtad”; “¿Avalas lealmente?” “Avalo lealmente”; “¿Lo harás?” “Lo haré”.

  2. La obligación mediante palabras particular de los ciudadanos romanos es: “¿Prometes dar?” “Prometo”. Hay otras de derecho de gentes, que valen para todos los hombres, sean ciudadanos romanos, sean peregrinos. Sirven aunque se hayan expresado en lengua griega, de este modo: “¿Darás?” “Daré”; “¿Prometes?” “Prometo”; “¿Avalas lealmente?” “Avalo lealmente”; “¿Lo harás?” “Lo haré”. Sirven entre ciudadanos romanos sólo si entienden el griego. Y viceversa, si se enuncian en latín, sirven entre peregrinos sólo si entienden el latín. En cambio, la obligación mediante las palabras “dari spondes?” “Spondeo” es tan particular de los ciudadanos romanos que ni siquiera por medio de interpretación puede traducirse al griego, aunque dicen que proviene de una palabra griega.

  3. Según se dice, en un solo caso puede también un peregrino quedar obligado por esta palabra, y es cuando un general nuestro pregunta acerca de la paz al que gobierna algún pueblo peregrino: “Pacem futuram spondes ?”, es decir ¿Prometes solemnemente que habrá paz? o que él mismo sea el interrogado. Pero decir esto no es más que una sutileza, porque si se viola el armisticio, no se litiga por la estipulación, sino que se ejercita la venganza por derecho de guerra.

    Page 269

  4. Hay duda sobre si queda rectamente obligada la persona a quien se le pregunta: “Dari spondes?”, y responde “Prometo” o “Daré”. O si a quien le preguntan: “Prometes?”, responde: OptoX,or)

    95a. Hay otras obligaciones que se contraen sin que preceda ninguna interrogación, como cuando una mujer promete la dote a su esposo o al que ya es su marido. Esto se puede hacer tanto respecto de muebles como para fundos. En tales obligaciones no sólo queda obligada la mujer, sino también su padre, e incluso el deudor de ella, si éste promete como dote al esposo de la acreedora la suma que a ella debía. Sólo estas tres personas pueden quedar civilmente obligadas con una promesa de dote no precedida de pregunta. Si en cambio, otras personas prometen al marido constituir la dote de la mujer, han de obligarse conforme al derecho común, esto es, han de responder a una pregunta, prometiendo lo que se les pregunta. Así pues, el deudor de la mujer se obliga si con su permiso y la autorización del tutor, promete al marido en dote lo que a ella debe; otra persona, en cambio, no puede obligarse de esta manera, y si quiere prometer la dote de la mujer, habrá de hacerlo por el modo ordinario, esto es, prometiendo lo que el marido estipula.

    Page 271

  5. Hay otro caso de obligación por las palabras sin previa interrogación, y se da cuando un liberto jura hacer un regalo o una aportación a su patrono, o prestar unos servicios, ya que queda vinculado no tanto por la solemnidad de las palabras cuanto por la obligación de cumplir el juramento, aunque este sea el único caso en el que se contrae obligación mediante juramento. Evidentemente, en ningún otro caso quedan los hombres obligados por juramento, en lo que se refiere al derecho de los romanos, pues si consideramos los derechos particulares de cada una de las ciudades entre los peregrinos, sin duda encontraremos diferencias.

  6. Si aquello que estipulamos se nos dé es de tal naturaleza que no pueda darse, es inútil la estipulación; como si por caso alguien estipulara que le sea dado un hombre libre al que se creyera esclavo, o un muerto al que se creyera vivo, o un lugar sagrado o religioso, al que se creía de derecho humano.

    97a. E igualmente es inútil la estipulación si alguien estipulara una cosa que no existe en la naturaleza, por ejemplo, un...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba