Notas sobre Policía y Sociedad en el siglo XXI: breve referencia a España e Iberoamérica

AutorJordi Ortiz García
Cargo del AutorLicenciado en Derecho y Criminología. Concejal de Tráfico, Seguridad Ciudadana, Transporte y Protección Civil de la ciudad de Don Benito (Badajoz)
Páginas227-228
Notas sobre Policía y Sociedad en el siglo XXI:
breve referencia a España e Iberoamérica
Jordi ORTIZ GARCÍA398
Según la Constitución española de 1978, la Policía tiene como misión velar por el
mantenimiento del orden público, proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades
de los ciudadanos y garantizar la seguridad de la ciudadanía, pero en este último año, la
labor policial está siendo cuanto menos cuestionada y criticada por un supuesto uso
excesivo de la fuerza en algunas de sus actuaciones en países como España (Amnistía
Internacional), fruto sobre todo del aumento de manifestaciones como respuesta a una
situación económica grave, que ha llevado a una mayor confrontación entre los propios
ciudadanos con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y que finalmente ha podido llevar a
una perdida de legitimidad, confianza e imagen de la propia policía, sobre todo entre la
población más joven.
A día de hoy, resulta necesario recuperar la confianza depositada en la policía,
trabajar con la imagen existente en torno a su trabajo diario, y poner de manifiesto su
más que eficaz labor en la evolución del delito en una determinada sociedad o el efecto
que produce su presencia en el grado de inseguridad percibido por la ciudadanía. En
este sentido, uno de los aspectos fundamentales para recuperar esa confianza entre los
más jóvenes podría ser un mayor conocimiento de la organización y funcionamiento de
la policía, acompañada de una mayor atribución de legitimidad a sus actuaciones por
parte de los propios ciudadanos y de las Administraciones.
Por todo ello, tenemos la obligación de continuar trabajando en un nuevo modelo
policial, que no suponga un cambio radical de los sistemas actuales, pero sí un modelo
que se ajuste a su ámbito de actuación propio en función de la comunidad, región o país
donde se encuentra, por ejemplo, existen un gran número de medidas que podríamos
adoptar, y que ayudarían a un nuevo modelo policial, sin desvirtuar su trabajo: Mejorar
la calidad de atención al público, mayor celeridad en la gestión o promover los
exámenes críticos de situación o relación de la comunidad (Herrera & Tudela, 2005)
Para Marina Lemne (2006), cambios de este tipo permitirían que los ciudadanos
sintieran que son tomados en cuenta, percibirían que se respeta su tiempo, dinero e
inteligencia; que obtienen lo que necesitan o que están convencidos que pueden confiar
en la policía. Para los agentes supondría trabajar en un ambiente que le permita crecer;
sentirse parte de la comunidad con un proyecto común en el que pueden colaborar e
influir; que son escuchados, comprendidos y valorados. Para la Administración y la
propia Institución Policial, lograr ciudadanos satisfechos con los servicios prestados;
que tiene al personal motivado que busca mejorar cada día, optimizar los recursos con
los que cuenta; conocer sus metas y su capacidad de lograrlas; lograr un conocimiento
sostenido y aumentar su eficacia y eficiencia en sus funciones (productividad).
Todos estos cambios a los que hago referencia en estos párrafos dependerán si las
Administraciones en España son capaces de seguir trabajando para que los ciudadanos
398 Licenciado en Derecho y Criminología. Concejal de Tráfico, Seguridad Ciudadana, Transporte y
Protección Civil de la ciudad de Don Benito (Badajoz). Miembro del Área de Derecho Penal de la
Universidad de Extremadura (España).

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