Un mundo laboral en transformación

Autor:Raymond Torres
Cargo:Director del Departamento de Investigación de la OIT
Páginas:10-12
 
CONTENIDO
revista TRABAJO
El mundo del trabajo se encuentra en un proceso de transformación con repercusiones importantes
para todas las trabajadoras y los trabajadores del mundo, como muestra el artículo “El camión del
futuro”. Las fronteras del empleo, del trabajo y de la empresa están cambiando, con frecuencia
impulsadas por las nuevas tecnologías, lo que plantea importantes cuestiones políticas.
¿Habrá sucientes empleos?
La economía mundial no puede crear sucientes empleos
decentes para reducir el desempleo y satisfacer las
necesidades de trabajo de más 40 millones de personas que
se incorporan cada año al mercado laboral. El crecimiento
del empleo en el mundo se ha estancado y registra una tasa
de alrededor del 1,4 por ciento anual desde 2011.
Aunque esta cifra es superior a la de los años de la
crisis (2008-10), período en el que el empleo aumentó en
promedio sólo un 0,9 por ciento, sigue estando por debajo
de la tasa del 1,7 por ciento anual alcanzada de 2000 a
2007.
Un mundo laboral
en transformación
Por Raymond Torres, Director del Departamento de Investigación de la OIT
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© Mark Strozier (CC)
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revista TRABAJO
NÚMERO ESPECIAL DE 2015
Determinados analistas sostienen que la ralentización
del crecimiento del empleo podría intensicarse y reejar
los efectos de la ola tecnológica. Hay indicios de que los
robots y los procesos automatizados van a reemplazar
puestos de trabajo a un ritmo cada vez mayor.
Otros creen que las nuevas tecnologías ofrecerán
importantes perspectivas de empleo que compensarán los
efectos negativos sobre el empleo, como sucedió en las
etapas anteriores del capitalismo.
Una cosa está clara: la capacidad de la economía
mundial para crear sucientes empleos depende
fundamentalmente de la respuesta política ante las nuevas
tecnologías y la insuciencia de demanda, así como de
otros factores de peso como las oportunidades relativas a
la ecologización de la economía.
¿Cuáles son los cambios en la manera en que las
personas trabajan y para quién lo hacen?
La proliferación de nuevas formas de trabajo ha dado lugar a
un cambio radical en las relaciones profesionales habituales.
En varias economías avanzadas, se ha reducido el
número de trabajadores que perciben un sueldo o salario
en el marco de un contrato de trabajo a largo plazo. Un
número cada vez mayor de trabajadores que anteriormente
habrían estado empleados en empresas como asalariados,
trabajan hoy día por cuenta propia.
En las economías emergentes y en países en desarrollo
como Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, la incidencia
del empleo asalariado o remunerado ha disminuido
sustancialmente. En las economías emergentes este tipo
de empleo representa el 59 por ciento del empleo total,
cifra que desciende hasta el 28 por ciento en los países en
desarrollo con “bajos ingresos”.
Mientras que las relaciones laborales dependientes son cada
vez menos estables, el empleo temporal ha aumentado en la
mayoría de las economías avanzadas a lo largo de la última
década. Del mismo modo, las personas trabajan con arreglo a
horarios más variados, registrándose una tendencia hacia un
aumento del trabajo a tiempo parcial, el trabajo a distancia,
etc. En las economías emergentes y en los países desarrollo, el
empleo informal no declarado sigue siendo la norma.
La tecnología no sólo ha transformado los modelos de
trabajo y ha hecho que el empleo a tiempo completo durante
toda la vida profesional sea menos prevalente; también ha
modicado el tipo de las tareas realizadas por los empleados.
Las tareas no rutinarias y los trabajos que requieren contacto
personal son cada vez más numerosas, dado que muchas de
ellas pueden ser sustituidas por procesos digitales.
La redenición de nuestra visión tradicional de
las relaciones de trabajo constituye un desafío para
las instituciones del mercado laboral. ¿Cómo pueden
garantizar un nivel apropiado de cobertura y de protección
Raymond Torres
© OIT/Marcel Crozet
© Fiat Chrysler Automobiles (CC)
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revista TRABAJO
para cada forma de trabajo? ¿Qué puede hacerse
políticamente para evitar que esas transformaciones
favorezcan las desigualdades en lugar de mejorar las
oportunidades de participación en el mercado laboral?
Los sistemas de protección social de numerosos países
no abarcan íntegramente a trabajadores cuya forma de
empleo no es la tradicional. Aun cuando la legislación
garantiza seguridad social en los casos de trabajo atípicos,
el grado efectivo de cobertura con frecuencia es inferior al
de los trabajadores con contratos de trabajo habituales.
¿Cómo está evolucionando la empresa?
La intensicación de la globalización ha dado lugar
a nuevos modelos de producción. Cada vez hay más
empresas que compiten tanto a nivel local como
internacional. Debido a esos cambios, un número de países
cada vez mayor está abriendo sus mercados al comercio, a
las inversiones y a los ujos de capital.
Como resultado, la proporción de trabajadores que
contribuyen a la economía mundial es hoy más del doble
que hace dos décadas. La producción se organiza cada vez
más a través de cadenas de valor internacionales en las que
los aspectos nancieros revisten mayor importancia; ello
repercute sustancialmente en las inversiones productivas y
en la distribución de ingresos.
Numerosas economías en desarrollo están tratando de
recuperarse rápidamente de su retraso tecnológico con respecto
a los países industrializados. Sin embargo, varios países pobres
menos avanzados aún no han comenzado ese proceso y tienen
que demostrar que pueden lograr un crecimiento económico
sostenible. La palabra clave en estos casos es “sostenibilidad,
puesto que si cada país no afronta responsablemente
seriamente el cambio climático, seguramente habrá pérdidas
masivas a escala mundial, no sólo en términos de empleo y
producción, sino también de vidas humanas.
Por otro lado, constatamos una tendencia hacia una
disminución del tamaño de las empresas. Esto podría
obedecer a un mayor índice de subcontratación externa,
así como al fraccionamiento de la producción en diferentes
tareas, efectuadas en lugares de trabajo diseminados por
todo el mundo.
El “trabajo colectivo” (“crowdworking”) también está
en auge por poner en contacto de forma ecaz a clientes y
proveedores sin pasar por ninguna empresa estructurada. El
advenimiento de una “economía artesanal”, documentada por
primera vez por Larry Katz, es un buen ejemplo al respecto.
Una economía basada en una fuerza de trabajo
fragmentada podría conllevar una mayor productividad,
contribuir a la creación de riqueza y ofrecer oportunidades
de empleo, aunque no necesariamente para todos.
En determinados países, además de haber una
distribución desigual de la riqueza, no se logran suprimir
la desigualdades de género.
En resumen, el mundo del trabajo ha de afrontar una
gran transformación. Es indispensable que las políticas
tengan en cuenta este cambio a n de mejorar las
oportunidades de trabajo decente. Las actuales tendencias
estructurales permitirán claricar el papel de las normas,
de la protección social y de la formulación política
tripartita, así como de la propia OIT.
© Steve Jurvetson (CC)