La pertinencia y eficacia del modelo iberoamericano de INDH, el defensor del pueblo, en las democracias de la era digital

Autor:María Iráizoz
Páginas:223-256
CAPÍTULO VII. LA PERTINENCIA Y EFICACIA DEL MODELO
IBEROAMERICANO DE INDH, EL DEFENSOR DEL PUEBLO,
EN LAS DEMOCRACIAS DE LA ERA DIGITAL
7.1. LOS DEFENSORES DEL PUEBLO Y SU CICLO HISTÓRICO
El Defensor del Pueblo o Defensoría del Pueblo1051, a la luz de sus características, man-
dato y modo de expansión, tal y como se ha expuesto, es, sin duda, una institución peculiar.
Contemporánea donde las haya, se ha insertado con relativa fluidez en los sistemas constitu-
cionales y administrativos. Presenta algunas debilidades, pero también virtudes innegables.
Llegó a la familia como un menor en acogida y está por ver si realmente se presentan las
condiciones para que se pueda oficializar la adopción y la asimilación a la unidad familiar.
Han transcurrido dos décadas desde su implantación en Iberoamérica y muchos anhelos
se han depositado en ella. Sin embargo, incluso para quienes tienden a pensar en positivo
sobre su desempeño,- y asumiendo que existe gran indiferencia por parte de otros, cuando
no animadversión-, se impone una reflexión crítica, fría y serena, sobre el sentido y el aporte
que tienen en la sociedad actual y en las venideras.
Aún cuando sea prematuro realizar un análisis en profundidad sobre su impacto empírico
en el disfrute de los derechos humanos1052, es preciso determinar si, a la luz de las necesidades
sociopolíticas y económicas actuales, estas instituciones tienen no sólo una voz que hacer oír,
sino también un mensaje que hacer llegar en las sociedad iberoamericanas de hoy.
Como se ha expuesto en los capítulos anteriores, la creación y desarrollo de las Defenso-
rías del Pueblo es un fenómeno significativo del último decenio del siglo XXI en el ámbito
del fortalecimiento del Estado de Derecho a nivel mundial. Desde Ghana o Burkina Faso a
Sudáfrica, pasando por Nepal, Hong Kong o Kazajastán, la inmensa mayoría de los países
1051 Para este capítulo  nal se ha preferido utilizar de manera indistinta los términos de Defensor del Pueblo
o Defensorías del Pueblo, en lugar del de INDH, ya que para la mayor parte de la ciudadanía iberoamericana
poseen un signi cado por sí mismo. Por el contrario, el término “INDH” tiene por su origen y vocación de ser
universal una connotación más abstracta. Se pre ere el término “Defensor del Pueblo” por cuanto permite una
más rápida identi cación con el titular, en ese sentido se hace más cercana a la ciudadanía. De otra parte, el
término Defensoría del Pueblo pareciera estar más difundido en América Latina y, a su vez, elimina cualquier
sesgo de preponderancia masculina que el “Defensor del Pueblo” pudiera suscitar.
1052 LINDSNAES, Birgit and LINDHOLT, Lone. “National”. Op. Cit. p. 48: “ e next decades will show
how much impact national institutions can make on the status protection and promotion of human rights”.
224 MARÍA IRÁIZOZ
de la comunidad internacional han creado una institución con las características aquí ana-
lizadas. La Organización de las Naciones Unidas ha desempeñado un papel decisivo en esta
expansión. La aprobación de los Principios de París por parte de la Comisión de Derechos
Humanos en 1992 y su reconocimiento posterior en la Conferencia Mundial de los Derechos
Humanos de 1993 en Viena han constituido un punto de no retorno en el reconocimiento
internacional de las instituciones nacionales para la promoción y protección de los derechos
humanos. Desde entonces y en lo que ha seguido de siglo XXI, estas instituciones se confi-
guran a nivel internacional como instituciones emblemáticas en la protección doméstica de
los derechos humanos, contando prácticamente todas la regiones y sub-regiones del mundo
con una red de cooperación institucional entre aquellas implantadas en esa región o área de
influencia.
El contexto iberoamericano, en ambas orillas del oceano Atlántico, no ha sido ajeno a
este movimiento. Siguiendo la tendencia marcada por las tres primeras instituciones creadas
constitucionalmente en el ámbito iberoamericano, esto es, el Proveedor de Justicia de Portugal
(1976), el Defensor del Pueblo de España (1978) y el Procurador de los Derechos Humanos
de Guatemala (1985), la mayoría surgieron en el marco de procesos de democratización o
de post-conflicto, tras crisis de violencia y de violación masiva de los derechos humanos. A
partir de los noventa, las Defensorías del Pueblo fueron estableciéndose en América Latina
con la cadencia del efecto dominó.
Las Defensorías del Pueblo en Iberoamérica han jugado un papel relevante en la con-
solidación de muchas de las democracias actuales y han surgido en el marco de algunas
transiciones políticas difíciles y complejas, como han sido los casos de Portugal o España, o
de Guatemala, El Salvador, Argentina, Paraguay, Nicaragua o Bolivia, en América Latina1053.
De alguna manera las Defensorías del Pueblo que se han instaurado han sido depositarias y
catalizadoras de la confianza de la ciudadanía hacia los procesos políticos abiertos en sus países
respectivos. En otras palabras, en muchas ocasiones, segmentos importantes de la población
en Iberoamérica, han creído en el cambio democrático y en la consolidación institucional
democrática porque estaban “acompañados” de las Defensorías del Pueblo1054, que con fre-
cuencia están mejor valoradas por la ciudadanía que el resto de instituciones públicas1055.
La caracterización genérica de las Defensorías del Pueblo de Iberoamérica, y salvando
algunas particularidades entre ellas, proyecta una institución establecida en la década de los
noventa mediante norma de rango constitucional cuyo mandato específico es la promoción y
la protección de todos los derechos humanos de todas las personas de su territorio. Este man-
dato tan explícito en materia de derechos humanos es más propio de los países de América
Latina que de los iberoamericanos de Europa, cuyo mandato está equilibrado con la super-
1053 Ver VALENCIA VILLA, Hernando. “Justicia transicional”. En: Claves de Razón Práctica, nº180, 2008.
pp. 76-82. ALMQVIST, Jessica y EXPÓSITO, Carlos (Coords). Justicia transicional en Iberoamérica. Centro
de Estudios Políticos y Constitucionales, noviembre 2009.
1054 El hecho de que en algunos países la creación de las Defensorías del Pueblo haya respondido a una demanda
interna, mientras que en otros se haya debido a una cierta presión internacional, no es del todo signi cativo
para la re exión que ahora se propone si bien pudiera explicar determinados comportamientos nacionales.
1055 RODRÍGUEZ-RAGA, Juan Carlos; SELIGSO Mitchell A. Cultura política de la democracia en Colom-
bia: 2006. Proyecto de Opinión Pública de América Latina, Vanderbilt University, Bogotá, enero de 2007.
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LA EFICACIA DEL DEFENSOR DEL PUEBLO EN IBEROAMÉRICA
visión de la Administración. Su titular suele ser una persona de reconocido prestigio con una
cuidada imagen de independencia política partidista. Como protección de su independencia
disfruta de las prerrogativas de inviolabilidad e inmunidad equiparables a los legisladores de
su país. La duración media de su mandato es de cinco años renovables, pudiendo ser cesado
por el órgano que lo nombró- el parlamento- en casos determinados (Vid. epígrafe 3.1).
Con todo ello, y recapitulando, puede afirmarse que las Defensorías del Pueblo han
legitimado mediante su misma instauración y existencia el cambio político y de apertura
democrática que se ha producido en muchos de los países iberoamericanos, ya sean europeos
que latinoamericanos, desde finales de los años 70 hasta los 90. Esta premisa es fundamental
por cuanto explicita el reconocimiento del papel fundamental jugado por estas instituciones,
en las coyunturas de transición a la democracia.
Partiendo de este reconocimiento corresponde ahora más allá de todo idealismo o nos-
talgia que la institución pueda despertar, dilucidar, con frialdad y hasta desapego, si al día de
hoy tienen las Defensorías del Pueblo de Iberoamérica un papel de suficiente envergadura
como para justificar su existencia y permanencia en el marco estatal constitucional. En caso
negativo, correspondería valorar si, habiéndose cumplido un ciclo histórico, su labor es ya
puramente residual y por lo tanto estas instituciones son susceptibles de ser reformadas o
reemplazadas por otro tipo de entidad menor.
Con el objeto de poder realizar esta valoración, indagando sobre todos los aspectos y
características reseñados y analizados en los anteriores capítulos, se ha optado por aplicar una
adaptación sencilla de determinadas herramientas utilizadas en la metodología de evaluación
de las políticas públicas1056. De este modo, salvando las diferencias, pero aprovechando las
utilidades prácticas que esta metodología ofrece, en las páginas que siguen se aplican los
principales criterios de evaluación de las políticas públicas como instrumentos de análisis y
valoración.
Los principales criterios a aplicar serán primero los de pertinencia o relevancia, y más
adelante los de eficacia y eficiencia, estos últimos más vinculados a una evaluación de im-
pacto. En definitiva, desde estos criterios se interpelarán las características que conforman la
institucionalidad de las Defensorías del Pueblo en el entorno iberoamericano con el objeto
de valorar el sentido y aporte de las Defensorías en esta era digital o de la información.
7.1.1. La pertinencia de las Defensorías del Pueblo en la era digital
El Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE1057 define la pertinencia o relevancia
como la “medida en que los objetivos de una intervención para el desarrollo son congruentes
con los requisitos de los beneficiarios, las necesidades del país, las prioridades globales y las
1056 Vid. GARDE ROCA, Juan Antonio. La evaluación de políticas y su institucionalización en España.
Separata: Gestión y Análisis de Políticas Públicas, 30/31: Mayo-Diciembre 2004. INAP, Ministerio de Admi-
nistraciones Públicas, Madrid, 2004.
1057 DEVELOPMENT ASSISTANCE COMMITTEE (DAC). Working Party on Aid. OCDE. Glosario
de los principales términos sobre evaluación y gestión basada en resultados. OCDE, 2002, p. 32.

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