Migración laboral en América Latina y el Caribe

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revista TRABAJO
Al igual que en otras partes del mundo, los ujos de migración laboral en la región de
América Latina y el Caribe se han intensicado a lo largo de los últimos decenios, y
su complejidad es hoy mayor. La revista Trabajo conversó con Gloria Moreno-Fontes,
Especialista Superior de la OIT en cuestiones de migración en la región.
1. ¿Cuáles son los corredores migratorios más
frecuentes en América Latina y el Caribe?
Si bien los Estados Unidos de América siguen siendo
el principal país de destino de los trabajadores migrantes
de América Latina y el Caribe (en 2015, el 51% de los
inmigrantes de Estados Unidos aún procedía de la
región de América Latina y el Caribe), la proporción de
ujos migratorios a otros destinos, en particular a países
limítrofes y a la Unión Europea, es cada vez mayor desde
comienzos del decenio de 1990.
A raíz de ello, ha surgido un complejo sistema de
corredores migratorios laborales interregionales, en
particular los corredores de migración sur-sur que utilizan
los trabajadores de Guatemala, Honduras y Nicaragua al
migrar a Belice, Costa Rica y Panamá; los trabajadores
haitianos que se desplazan a la República Dominicana;
los trabajadores caribeños de diversas nacionalidades
que migran a Trinidad y Tobago y a las Islas Bahamas;
los trabajadores bolivianos, ecuatorianos, paraguayos
y peruanos que desarrollan su labor en Argentina; los
Migración laboral
en América Latina
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NÚMERO ESPECIAL DE 2017
haitianos y paraguayos que migran a Brasil con nes
laborales; y los argentinos y peruanos que migran a Chile.
Por otro lado, cabe destacar la importancia que revisten
los principales corredores migratorios establecidos fuera
de la región, especialmente antes de la crisis nanciera
de 2008, por ejemplo los utilizados por los trabajadores
bolivianos, colombianos, ecuatorianos y peruanos, entre
otros trabajadores de América Latina, que se desplazan
a España, Italia y otros países de Europa Occidental, en
particular Francia y Suiza.
2. ¿Qué características principales reúnen los
trabajadores migrantes de la región de América
Latina y el Caribe?
El aumento del número de mujeres en la mano de obra
migrante a lo largo de los últimos tres decenios es una
de las características más destacadas. Actualmente, en
promedio más de la mitad del número total de migrantes
en América del Norte y del Sur son mujeres.
Otro aspecto que cabe mencionar es el gran número de
trabajadores migrantes en situación irregular en los países
de destino. Este es uno de los factores a los que obedece
el número cada vez mayor de trabajadores migrantes en
la economía informal de los mercados laborales en los
países de destino. Sus condiciones laborales (en particular
la duración del trabajo y los salarios) se consideran a
menudo decientes, y la gran mayoría de los trabajadores
afectados no tiene acceso a la seguridad social.
3. ¿Qué dicultades deben afrontar los gobiernos
de la región de América Latina y el Caribe en
materia de migración laboral?
Si bien la migración laboral no constituye un tema
novedoso en esta región, aún no ha tenido lugar un debate
en profundidad en relación con la respuesta que debe darse
en el plano político a medio y largo plazo, y es necesario
adoptar medidas de gobernanza exhaustivas con objeto de
tener en cuenta todos los factores pertinentes, en particular la
necesidad de reconocer el valor del trabajo y las competencias
de los trabajadores migrantes, así como su contribución al
progreso económico y al desarrollo sostenible.
Entre los principales retos que debe afrontar la región
cabe destacar el especial hincapié en la seguridad nacional
y el control fronterizo de las políticas migratorias de la
mayoría de los países; la escasa atención que se presta
a los derechos laborales en los marcos jurídicos sobre
migración; la falta de diálogo social y de participación
de los actores del ámbito laboral en los procesos de
consulta sobre migración a nivel regional (el Proceso
de Puebla y la Conferencia Sudamericana sobre
Migraciones); la falta de ministros de trabajo en las
comisiones intergubernamentales sobre migración; la
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incoherencia entre las políticas de migración y las
políticas de empleo; las competencias insuficientes de
las instituciones del mercado de trabajo para abordar las
cuestiones de migración laboral; la baja participación de
los trabajadores migrantes en sindicatos y en procesos
de negociación colectiva; y, por último, los deficientes
sistemas de información y estadística, y las lagunas de
conocimiento en relación con la migración laboral.
4. ¿Qué ejemplos de prácticas idóneas existen en
la región de América Latina y el Caribe en materia
demigración laboral?
La región de América Latina y el Caribe (en
particular Sudamérica)
cuenta con una larga
tradición y amplia
experiencia en materia
de diálogo social entre
gobiernos, empleadores
y trabajadores sobre
cuestiones de índole social
y laboral.
El Mercado Común
del Sur (MERCOSUR) es
el proceso de integración
regional que ha permitido
lograr mayores avances con respecto a la formulación
de una política migratoria común fundamentada en el
diálogo social. Su Subgrupo de Trabajo Nº 10 constituye
un órgano tripartito que ha aprobado instrumentos
destacados sobre la base del diálogo social, por ejemplo el
Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social
del MERCOSUR (1997), que entró en vigor en junio de
2005 y se aplica por conducto del programa “Jubilados del
MERCOSUR”.
Entre las prácticas idóneas del MERCOSUR cabe destacar
asimismo el Acuerdo sobre residencia para nacionales de
los Estados Partes y los Estados Asociados del MERCOSUR
(suscrito en 2002 y en vigor desde julio de 2009), cuyo
objetivo es facilitar la condición de residente en los casos en
los que los migrantes puedan acreditar ciudadanía de alguno
de los Estados Partes (con inclusión de todos los países
de Sudamérica, excepto Guyana, Surinam y Venezuela).
En virtud de dicho Acuerdo se conceden inicialmente
dos años de residencia temporal con derecho a trabajar,
y ulteriormente residencia permanente. Los trabajadores
migrantes gozan de trato en pie de igualdad con los
ciudadanos del país de acogida, en particular en materia de
salarios, condiciones laborales y seguridad social. Se otorga
la condición de residente a los miembros de la familia que
no sean ciudadanos de ninguno de los Estados Partes en el
Acuerdo, y por el mismo período de tiempo que el otorgado a
la persona de la que son dependientes.
Por último, un avance reciente ha sido el Plan de 2013
para facilitar la libre circulación de los trabajadores del
MERCOSUR, que también es resultado del diálogo social y
del debate tripartito en los planos nacional y regional.
En el marco social y laboral de la Comunidad Andina, en
particular Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, se aprobó en
2003 el Instrumento andino de migración laboral, en virtud
del cual se dispone el establecimiento de normas sobre libre
circulación y residencia de los ciudadanos de los países
andinos con nes laborales en la subregión. Los otros dos
instrumentos sociolaborales pertinentes son el Instrumento
andino de seguridad social
(Decisión 583) y el Instrumento
andino sobre segurid ad y salud
en el trabajo. No obstante, cabe
señalar que la Comunidad
Andina ha tenido dicultades
relacionadas con los tres
instrumentos mencionados
anteriormente, en particular
para velar por la aplicación
ecaz de las decisiones
adoptadas en la esfera política.
5. ¿Qué papel ha desempeñado la OIT en la
migración laboral en el plano regional?
La OIT promueve en todo el mundo sistemas de
gobernanza de la migración laboral equitativos y basados
en derechos. La situación actual en América Latina y el
Caribe es particularmente propicia para hacer hincapié
en la labor de la OIT en materia de migración laboral, en
consonancia con los mayores esfuerzos que ha desplegado
a tal efecto en los últimos años.
La labor de la OIT en la región de América Latina y
el Caribe en los próximos años incidirá en tres esferas
principales, a saber, la promoción de la protección de los
trabajadores migrantes en situación irregular; el apoyo a
la transición de trabajadores migrantes de la economía
informal a la formal; y la mejora de las condiciones
laborales de todos los trabajadores migrantes.
Con objeto de formular esa estrategia, la OIT tratará de
reforzar las asociaciones en los planos regional y mundial
con otros organismos de las Naciones Unidas, entre ellos la
Organización Internacional para las Migraciones (OIM),
tanto en el marco del Grupo Mundial sobre Migración
(GMM) como en foros de debate sobre migración, en
particular el Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo
(FMMD), así como en otros ámbitos, por ejemplo el
Sistema Interamericano para la Protección de los Derechos
Humanos de los Migrantes y de sus Familiares.
© Marcel Crozet/OIT