La Microempresa En Perú Como Medio De Formalización Laboral

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La microempresa en Perú como
medio de formalización laboral
En un enorme mercado de la capital de Perú se ha implantado una nueva práctica para
hacer frente a la informalidad laboral. La iniciativa, destinada a microempresas locales, se
apoya en la metodología del programa SCORE de la OIT.
Por Alejandro Iturrizaga
Emily Rojas adentro de su negocio
El inmenso mercado de Gamarra en Lima, en el que
se venden prendas y artículos textiles, es uno de los más
grandes de América Latina y uno de los lugares en los que
el Gobierno de Perú despliega mayores esfuerzos para
luchar contra la informalidad.
El bullicioso mercado da trabajo a más de 80 000
personas, muchas de las cuales poseen un empleo
informal, sin protección social, derechos laborales ni
condiciones de trabajo decentes; además, las empresas
tienen dicultades para acceder a servicios de nanciación.
Las hermanas Emily y Jenny Rojas Vera son rmes
partidarias de los benecios que brinda la transición de la
economía informal a la formal. Poseen una microempresa
de prendas de vestir en Gamarra, que heredaron de sus
padres. Cuentan con sus propias marcas de ropa masculina
“Jhon Houston” y “Gino Giordano”.
Pese a que este año sus benecios han disminuido,
se muestran optimistas con respecto al futuro. La
formalización de su empresa y de la situación de sus
trabajadores es uno de los retos que aún deben afrontar.
“En la empresa trabajan once personas, aunque sólo
seis están en nómina como trabajadores formales. Nuestro
objetivo es formalizar la situación de todas ellas, pero aún
no hemos podido hacerlo por no haber alcanzado el
nivel de producción previsto; además, la gente no está
sucientemente concienciada en relación con las ventajas
que brinda la formalidad”, señala la Sra. Emily Rojas.
“La formalización es muy importante para nosotros,
debido a las prestaciones que permite ofrecer a los
trabajadores, por ejemplo, el derecho a bajas, seguro
médico y pensión de jubilación. Como empresa, la
formalidad también nos brinda ventajas, en particular,
en materia de nanciación”, añade la Sra. Jenny Rojas.
Las hermanas Rojas recibieron una invitación para
participar en un programa de capacitación impartido
por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo
de Perú a través del Centro integrado “Formaliza Perú”.
Esta organización se puso en marcha en julio de 2018
con objeto de prestar servicios de orientación y apoyo a
empleadores y empresarios en el marco del proceso de
formalización laboral.
En el programa se organizan diversos seminarios y
se brinda asistencia técnica a gerentes y trabajadores de
microempresas, y se promueve la formalización de la
mano de obra en lugares como el mercado de Gamarra.
Las actividades de capacitación se basan en las
© Gianfranco Fiorini/OIT
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revista TRABAJO
NÚMERO ESPECIAL DE 2019
herramientas del programa SCORE de la OIT “Promoción
de empresas competitivas, responsables y sostenibles”.
El programa SCORE tiene como objetivo prestar apoyo
a esas empresas para la mejora de las condiciones de trabajo
y el aumento de la productividad mediante la implantación
de sistemas de gestión empresarial sostenibles basados en la
cooperación en el lugar de trabajo.
“El aumento de la productividad ofrece a las
microempresas, así como a las pequeñas empresas,
mayor capacidad para soportar los costos que conlleva
la formalización laboral”, señala Hernán Zeballos,
Coordinador del Programa SCORE de la OIT en Perú.
“Más de diez microempresas se han beneciado hasta
ahora de dicha capacitación, basada en el módulo SCORE
de la OIT, que ha tenido asimismo una gran aceptación.
Todos los participantes han elaborado un Plan de mejora
empresarial, en el que se tiene en cuenta el objetivo de la
formalización laboral de los trabajadores”.
UNA PRIORIDAD PARA LA REGIÓN ANDINA
Según el Sr. Philippe Vanhuynegem, Director de la
Ocina de la OIT para los Países Andinos, la transición
de la economía informal a la formal constituye uno de los
principales ejes de acción de la OIT en la región.
“Las estrategias de formalización laboral exigen una
coyuntura económica y política propicia y estable. La
promoción de políticas que favorezcan la diversicación
productiva con objeto de colmar las lagunas de
productividad entre sectores y empresas de diversos
tamaños reviste suma importancia para abordar el
problema”, señala el Sr. Vanhuynegem.
Por otro lado, recuerda que los gobiernos, empleadores y
trabajadores de los 187 países miembros de la OIT aprobaron
en 2015, en el marco de la Conferencia Internacional del
Trabajo, la Recomendación 204 sobre transición de la
economía informal a la economía formal. “La mejora de
las condiciones de trabajo fomenta la productividad, el
desarrollo económico y el trabajo decente”, añade.
Según datos de la OIT, el índice de informalidad laboral
en América Latina y el Caribe alcanza el 53%, y afecta a casi
140 millones de trabajadores. Por lo general, las condiciones
de trabajo son precarias, no se respetan los derechos
laborales y no existen programas de protección social.
En Perú, el 73% de los trabajadores tiene un empleo
informal, según datos ociales publicados recientemente
por el Instituto Nacional de Estadística e Informática de
Perú (INEI). Esa situación afecta a más de 12 millones de
trabajadores en el país, principalmente a mujeres.
El Sr. Vanhuynegem destaca que la lucha contra la
informalidad laboral constituye un elemento clave en los
esfuerzos desplegados por los gobiernos para reducir la
desigualdad y la exclusión social, y contribuir directamente
al logro del octavo Objetivo de Desarrollo Sostenible sobre
trabajo decente y desarrollo económico de la Agenda 2030
de las Naciones Unidas.
INFORMALIDAD Y MIGRACIÓN EN
GAMARRA
La Sra. Jenny Michelena, de 47 años, es una de las
trabajadoras de la empresa textil de las hermanas Rojas
cuya situación laboral aún no se ha formalizado. Es
de Venezuela, país en el que trabajó como profesora
universitaria y auxiliar administrativa. Llegó a Perú
huyendo de la crisis económica de su país.
“Trabajo en esta empresa desde hace un mes. Aún no
tengo contrato de trabajo, pero pronto lo tendré. Al igual
que yo, muchos compatriotas venezolanos trabajan en
situación informal aquí en Gamarra, pero somos optimistas
y esperamos que las iniciativas de formalización prosigan
para que podamos gozar de los benecios a los que todo
trabajador debería tener derecho”, arma la Sra. Michelena.
Más de tres millones de venezolanos han abandonado
su país, la mayoría desde 2015, según la ONU.
La Sra. Michelena se encarga de atender a los clientes que
llegan a la tienda. Recuerda la calurosa acogida que recibió
al llegar a Perú y elogia el compromiso de sus empleadores
para formalizar la situación de todos los trabajadores.
“Mi sueño es seguir viviendo aquí en Perú y mejorar
aún más mis competencias profesionales en el marco del
programa de capacitación que comenzará en breve; tal vez
en el futuro podré poner en marcha mi propio negocio
de manera formal. Mis padres siguen en Venezuela y me
gustaría prestarles ayuda”, arma la Sra. Michelena.
Según un estudio de la Organización Internacional
para las Migraciones (OIM), el 85% de las personas de
nacionalidad venezolana que trabajan en Perú lo hacen en
condiciones informales, sin contrato laboral. Más del 60%
posee formación universitaria o ha recibido capacitación
técnica avanzada.
Mercado de Gamarra
© Gianfranco Fiorini/OIT