America Latina: los tiempos de la integracion real y no solo verbal.

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* Exposición realizada el 17 de junio de 2008 por el Canciller Alejandro Foxley con motivo de la presentación del libro > en la Universidad Miguel de Cervantes.

Deseo agradecer la invitación de la Universidad Miguel de Cervantes para presentar el libro Los Caminos para la Integración de América Latina, editado por el Instituto Latinoamericano de Relaciones Internacionales. Deseo agradecer, especialmente, al Presidente de su Consejo, don Gutenberg Martínez y a su Rector, querido amigo y ex colega en el Gobierno de don Patricio Aylwin, don Francisco Cumplido.

Cuando miro los rostros en esta sala, veo un reencuentro con personas con las cuales, en distintos momentos en el tiempo, hemos compartido una cierta idea, me atrevería a decir --en forma poco diplomática-- una cierta > por algunos temas que nos parecen extraordinariamente motivadores, y uno de ellos es cómo construimos un futuro de Chile en conjunto con los países de la región.

Acá hay personas que han estado en este esfuerzo por décadas, ya sea desde el gobierno, desde institutos de estudios internacionales, desde organismos internacionales, como la CEPAL. Es decir, toda una comunidad de personas que ha puesto mucho esfuerzo, mucha energía, para abrir un camino en un proceso de trabajo, en conjunto con otros países de la región, para construir un futuro para América Latina integrada.

La publicación de este libro -que puedo decir que es muy bueno pues me lo leí, de principio a fin, aprovechando un vuelo muy largo desde Canadá y California--es muy oportuna, por las razones que menciona Patricio Leiva.

No hace un mes que Chile pasó a ocupar la Presidencia Pro Témpore del primer año de vida de la Unión de Naciones Sudamericana, que se firmó recién, en Brasilia, hace tres semanas. Se le pidió a la Presidenta Bachelet que encabece este proceso el primer año. Por lo tanto, todas las reflexiones al estilo de las que hay en este libro nos van a ser extremadamente útiles para tratar de impregnarle a esta UNASUR un espíritu que nos permita reconocer los avances y, también, superar las deficiencias de procesos de integración anteriores.

A ver si esta vez logramos un avance más significativo respecto de lo que decía recién Patricio Leiva, que es esta idea de una integración de toda la región, no solo América del Sur. También incluye a América del Norte, América Central, en lo que se refiere a México, y el Caribe.

El título del libro ya es bastante sugerente y podemos concluir --como dice Roberto Pizarro en alguno de los artículos-- que la integración es, en realidad, un proceso irrenunciable para la región.

Aunque, siendo realistas, se da con avances, retrocesos, y en un contexto que a veces --a mí por lo menos, que no había estado en este cargo antes ni en este tema directamente-- sorprende con un número de conflictos subyacentes en la región, que hacen que los avances no sean tan significativos como uno quisiera.

Pero, en todo caso, como dice Osvaldo Sunkel en su trabajo, sabemos que la historia, la cultura, la geografía y otros factores apuntan en una dirección favorable para la integración.

La convicción que me he formado en estos años que he estado en el servicio público y, en particular, ahora, en la Cancillería, es que ha llegado un momento en el que tenemos que avanzar decididamente en la integración, corrigiendo con mucha franqueza y muy directamente los enfoques que han producido insuficientes resultados.

Porque, querámoslo o no, estamos viviendo tiempos de globalización. Nos guste o no nos guste, ahí estamos. La globalización no es una proposición de la cual uno pueda decir >. Esto está. Todo el mundo está embarcado en ello, con mayor o menor entusiasmo.

Esos son los tiempos que vivimos. Por lo tanto, para los países de América Latina hay una palabra clave que es la > para afrontar juntos este desafio de la globalización. Lo entendieron hace rato los países del este de Europa. Lo entendieron los países del este del Asia, que están avanzando a través de ASEAN, en sus discusiones con China, con Japón, para hacerlo allá en el Asia.

Los tiempos se nos están agotando en América Latina para dar un salto significativo hacia una integración real. No una integración verbal, de buenas intenciones discursivas, sino una integración con acciones concretas. Ese creo que es el punto principal porque se da la paradoja que todos conocemos de sobra: una región extremadamente rica en recursos naturales --ahora estamos viviendo un >, estamos en un punto superior del ciclo--, y creemos que el futuro es un futuro sin Dímites. Pero hay dos pequeños detalles que nos faltan: uno, que los ciclos son ciclos, así como tiene puntos altos, después tiene puntos bajos; y, segundo, que estamos arrastrando una pesada mochila histórica que es el tema de la pobreza y las desigualdades en América Latina.

Ninguno de nosotros puede sentirse orgulloso de estar viviendo en países en los cuales la distancia entre los ricos y los pobres es tan...

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