Kesra: agua e higos para salir de la pobreza

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SALIDA DE LA POBREZA | REPORTAJE ESPECIAL
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WORLD of WORK magazine
Otra intervención del Programa de la OIT en apoyo al desarrollo de las zonas desfavorecidas
en Túnez (AZD), con nanciación de la Unión Europea, es un buen ejemplo de posibilidad de
fomento de la actividad económica local basada en las necesidades de la población.
EL PAPEL CLAVE DE LA FORMACIÓN
El programa de la OIT proporcionó equipos para el
procesamiento de higos y facilitó la formación técnica de
veinte mujeres, así como un certicado de competencia.
También hizo posible que varias mujeres asistieran a
varias ferias agrícolas en Túnez con objeto de exponer
sus productos. Para algunas de ellas fue la primera vez
que iban a la capital. El resultado fue un éxito rotundo, y
facturaron 1.000dinares en tan sólo tres días. Este dinero
se reinvirtió en la adquisición de equipos de producción.
para salir de la pobreza
agua e higos
Kesra:
Kesra es una pequeña ciudad de 2.500 habitantes, la
más elevada de Túnez, ubicada en lo alto de una montaña
de la “cordillera” tunecina, a 1.200 metros de altitud. Esta
localidad, perteneciente a la Gobernación de Siliana, a 160
km. de Túnez, reúne todas las características de las zonas
desfavorecidas, especialmente dicultades de acceso y
lejanía de los grandes centros urbanos. De ahí que vivir y
trabajar en este lugar no resulte fácil.
Aunque ello es posible. Un proyecto de irrigación fue el
punto de partida de todo. De hecho, el potencial agrícola de
Kesra, en particular la calidad de sus higos, famosos en todo
el país, disminuía desde hace años debido a la falta de agua y
una administración inadecuada.
Tras contactar con los interlocutores y realizar un estudio
de viabilidad, el programa de la OIT encomendó a Wided
Bougrine, una joven ingeniera hidráulica, la gestión de las
obras de irrigación, incluida la instalación de 1.700metros
de canalizaciones para suministrar agua a una supercie de
20 hectáreas.
“Me contactaron para este proyecto al terminar mi
carrera de ingeniería en Túnez, encontrándome en paro.
Vivo en Kesra, al igual que mi familia, mis dos hermanos y
mis tres hermanas. Así que acepté con entusiasmo realizar
este trabajo por brindarme la experiencia necesaria para
desarrollar otros proyectos. De hecho, actualmente participo
en dos proyectos”.
Tras la nalización de los trabajos, el número de higueras
se ha multiplicado en los campos de las laderas, que ahora
disponen de un suministro de agua mucho más adecuado.
Ello ha generado, además, una nueva fuente de ingresos
para la población local, consistente en el procesamiento
de esta fruta, especialmente delicada y muy susceptible de
echarse a perder al comercializarse fresca.
A raíz de un segundo proceso de consultas con
agricultores locales y mujeres desempleadas, se estableció un
grupo de personas para producir y comercializar mermelada
de higo, o productos derivados del mismo, como zumo,
jarabe, frutos secos y pasta. Las mujeres de la aldea, antaño
totalmente dependientes de sus maridos desde el punto de
vista nanciero, desarrollan actualmente su actividad agrícola
en grupo y disponen de sus propios ingresos.
La joven ingeniera hidráulica Wided Bougrine supervisó
la instalación del sistema de irrigación en su localidad
natal, lo que le permitió tener una primera experiencia
profesional.
Después de cuatro años en el desempleo, Sabrine
Ben Hnia pudo encontrar trabajo en su localidad
promocionando las mermeladas de higos de Kesra.
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revista TRABAJO
SPECIAL 2015 ISSUE
El potencial agrícola de
Kesra– y especialmente la
producción de sus famosos
higos– estaba en declive
desde hacía años debido a
lafalta de agua.
El grupo dispondrá en breve de local propio,
proporcionado por el Estado y rehabilitado por la OIT;
hasta ahora, el procesamiento de los productos tenía lugar
en el hogar de una de esas mujeres.
Tliba Hana, una joven madre de dos hijos, está muy
contenta por formar parte del grupo. Tras nalizar
su educación superior y obtener una Maestría en
Bibliotecología, pasó seis años desempleada hasta que
nalmente su trabajo le permitió tener un salario.
Su colega Ben HNIA Sabrine, de 26 años, comparte su
satisfacción. Tras obtener su diploma técnico (CAP) en
cocción, estuvo desempleada durante cuatro años antes
de adherirse al grupo. Una vez nalizada la formación
que estableció la OIT pudo participar en las actividades
de producción, promoción y venta de mermelada.
Incluso las compaginó con la realización de otras
actividades propias.
Mohamed Ali Belgacem es un joven agricultor de la
aldea. Nos muestra satisfecho el centenar de higueras que
pudo plantar gracias al proyecto de irrigación. Sus cultivos
deberían prosperar paulatinamente, puesto que estos
árboles tardan tres años en ser rentables. Espera contratar a
más trabajadores en años sucesivos.
De momento, en cada temporada (julio-agosto) se
producen ya miles de tarros de mermelada de higo. A n
de mantener el nivel de actividad durante el resto del año se
elaboran asimismo otros productos (membrillos, naranjas o
fresas, según la temporada).
Cada n de semana las mujeres colocan un estand en el
centro de la ciudad para vender sus productos a los clientes,
principalmente tunecinos y argelinos, que recorren el
circuito turístico de la región. Cabe imaginar que los turistas
de todo el mundo que visiten Túnez regresarán a casa con
las famosas mermeladas de higo de Kesra en su equipaje.