El régimen jurídico inicial establecido entre las Comunidades Europeas y los países terceros mediterráneos

Autor:Miquel Palomares Amat
Páginas:55-118

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I - La evolución dé los objetivos de la Unión Europea hacia los países terceros mediterráneos
1. - De la creación de las Comunidades Europeas a la primera ampliación

Los vínculos geográficos, económicos, histórico-cultúrales, sociales, ecológicos y políticos122 entre las Comunidades Europeas (CE) y los países tercerosPage 56 mediterráneos (PTM), llevaron a aquéllas, tras la firma del Tratado de la Comunidad Europea, al establecimiento de lazos jurídicos con estos Estados, algunos de los cuales alcanzaron la independencia de manera paralela al proceso de integración europea.

Siguiendo una clasificación del profesor TORRELLI123, los factores determinantes de la elaboración de las relaciones exteriores de las CE pueden revestir un carácter endógeno o bien exógeno. En el primer grupo, se englobarían factores relacionados con la actitud de las instituciones comunitarias. En este sentido, la dialéctica entre las distintas instituciones y en el marco del Consejo, de las distintas concepciones de los Estados miembros de las CE, iría forjando una convergencia que se traduciría en un equilibrio entre las distintas posiciones124. Como factores endógenos se podrían destacar también, las competencias atribuidas por los Tratados constitutivos, el nivel de desarrollo interno de las diferentes políticas, etc. Por lo que respecta a los factores exógenos, habría que tener en cuenta, en la elaboración de las relaciones exteriores de las CE, la presión que puede ejercer la misma dinámica de la Sociedad internacional ya sea desde una perspectiva global125 o bien desde una perspectiva más específica126.

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Las CE no tomaron la inciativa para la creación de un vínculo jurídico con estos países, sino que, por el contrario, aquélla surgió de los propios PTM, fundamentalmente para asegurar el acceso de sus productos al mercado comunitario en términos preferenciales127. Para las CE, una institucionalización y en consecuencia, la estabilización de sus relaciones comerciales, podía reportarle una serie de ventajas económicas128 así como políticas, en la medida en que se producía una mayor vinculación de los socios mediterráneos a la Europa occidental, la creación de unas mejores condiciones para la cooperación con los países del Golfo Pérsico, etc.

Fruto de las anteriores motivaciones, surgieron, a partir de 1962, una serie de acuerdos que no se fundamentan en un modelo de conjunto, previamente establecido y planificado por la Comunidad a la luz de unas directrices generales, sino que responden a una reacción pragmática ante la ideosincrasia y las necesidades de cada país en concreto129. Asimismo, podría argumentarse que la débil concepción de conjunto podría responder a que el proceso de integración económica interna estaba en fase inicial y era el objeto esencial de interés por parte de las CE y de sus Estados Miembros, al tiempo que no existía una política común en el ámbito industrial, tecnológico o de cooperación al desarrollo. En la inexistencia de un modelo común, planificado por la Comunidad, pudo haber tenido una cierta incidencia el hecho de que la Comisión carece, por lo que respecta al proceso de conclusión de acuerdos internacionales dePage 58 "proposition ... au sens du Traite130". Por tanto, la facultad de recomendación131 de la que goza la Comisión, en el proceso de celebración de acuerdos internacionales tiene un carácter más de asistencia, de estudio y de recopilación de la información de la información obtenida en las conversaciones preliminares así como de sugerencia de ideas, que tengan en cuenta los intereses divergentes de los Estados miembros, que de iniciativa. Esta recomendación adquiere la forma, generalmente, de comunicaciones al Consejo y al PE132. Asimismo, el TJCÉ ha admitido que el hecho de que la Comisión disponga de competencias de carácter interno no significa que pueda ejercer estas mismas competencias en el ámbito externo, sino que debe respetar el proceso de celebración previsto en los Tratados constitutivos133. Por todo ello, el poder de inciativa legislativa134, cuyo objetivo es la proposición, desde una óptica del interés comunitario, de las líneas generales para la solución de un problema determinado, aparece reducido.

El primero de los acuerdos concluido con los estos países fue el Acuerdo por el que se crea Una Asociación entre la CEE y Grecia, firmado el 9 de julio de 1961135. Este Acuerdo, que entró en vigor el 1 de diciembre de 1962, fija como objetivo el establecimiento de una unión aduanera, la armonización de las políticas, previstas en el mismo, de ambas Partes contratantes y el desarrollo de la economía helénica mediante la transferencia de recursos por parte de la CE136. Este Acuerdo contiene disposiciones referidas a la libre circulación de personas, servicios, a la competencia, ñscalidad, armonización de legislaciones, política económica, en unos términos muy semejantes a los del TCE.

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A pesar de que Grecia se mantuvo al margen de las negociaciones del TCEC A, sí que mostró su interés cuando las negociaciones se orientaron hacia el TCEE y TCEEA137. De hecho, Grecia compartía las concepciones políticas e ideológicas de los Estados firmantes de los Tratados constitutivos de las CE. No en vano, Grecia era miembro de la OECE y se adhirió al Consejo de Europa en 1949 y a la OTAN en 1952. Desde el punto de vista económico, a pesar de los vínculos comerciales, el nivel de desarrollo griego, en relación al de los Estados miembros de las CE, no hacía aconsejable una adhesión inmediata. Esta diferencia de desarrollo económico justificó la preferencia por un acuerdo de asociación en lugar de la adhesión directa138. Por otro lado, la posición de las instituciones comunitarias y de los Estados miembros era, asimismo, muy favorable al establecimiento de un vínculo con Grecia. La posibilidad de nuevos mercados, la influencia en la Cuenca Mediterránea, el reforzamiento de la presencia de las CE en la Sociedad internacional y la conciencia comunitaria de la clara pertenencia griega a Europa podrían explicar, entre otros factores, dicha posición.

El 12 de setiembre de 1963, se firmó un Acuerdo de Asociación con Turquía139, que entró en vigor el 1 de diciembre de 1964. El Acuerdo tiene como objetivo el establecimiento progresivo de una unión aduanera y se diseña como antesala a una futura adhesión.

Ya en 1923, con las reformas emprendidas con la proclamación de la República Turca, sobre las cenizas del Imperio Otomano, se evidenció la voluntad de asociar a Turquía a los valores de la Europa Occidental. Tras un período de una mayor neutralidad, dirigido por el fundador de la República Turca, Keemal Atatürk, pronto se evidenció la tendencia de Turquía hacia un mayor vínculo con los países de Europa Occidental frente a los planteamientos ideológicos de los países del bloque socialista. La participación, tras la Segunda Guerra Mundial, en Organizaciones internacionales como la OECE, el Consejo de Europa o la OTAN muestra la anterior tendencia140.

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En favor de la "opción occidental" de Turquía, coadyuvaron una serie de factores. En primer lugar, las negociaciones de la CE con Grecia, propiciaron la inmediata demanda oficial de Turquía para el establecimiento de relaciones similares a las de Grecia. Turquía exportaba productos similares a los de Grecia141 y el Acuerdo de asociación con Grecia disponía un régimen de acceso preferencial para los productos griegos142, con lo cual la exportación al mercado comunitario de los productos turcos podría verse...

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