IGLESIAS CAVICCHIOLI, M. Aznar y los ?neocons'. El impacto del neoconservadurismo en la política exterior de España, Barcelona, Editorial Huygens, 2017, 136 pp.

Autor:Isaías Barreñada Bajo
Páginas:1-3
 
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www.reei.org
DOI: 10.17103/reei.37.27
IGLESIAS CAVICCHIOLI, M. Aznar y los ‘neocons’. El impacto del
neoconservadurismo en la política exterior de España, Barcelona, Editorial Huygens,
2017, 136 pp.
Entre 2002 y 2004, en lo que sería la última etapa del gobierno presidido por José María
Aznar con Ana Palacio en el Ministerio de Asuntos Exteriores, se vivió una ruptura con
la continuidad y el consenso que había caracterizado la política exterior de España desde
la Transición. Esta reorientación ha sido analizada por varios autores y figura ya como
un hecho incontestable en la historia reciente de la acción exterior española. Manuel
Iglesias C. va algo más lejos porque indaga en las raíces ideológicas y doctrinales
neoconservadoras de este giro, así como en los principales actores y sus discursos,
realizando con ello una contribución muy significativa no sólo a los estudios de política
exterior española sino también a los estudios políticos e históricos del periodo Aznar.
Este pequeño libro es una ampliación de una parte de su tesis doctoral y engarza con otra
obra publicada unos pocos meses antes, titulada La visión neoconservadora de las
relaciones internacionales y la política exterior de los Estados Unidos (Huygens
Editorial, 2016). Muy bien estructurado, breve pero no por ello superficial, original y
rigurosamente elaborado, este libro sin duda merece estar en cualquier bibliografía básica
de Política Exterior española reciente.
Iglesias C. retoma y profundiza varias consideraciones sobre el crucial período 2002-
2004 que ya fueron hechas por autores como Celestino del Arenal, que prologa muy
elogiosamente la obra, José Antonio Sanahuja, Antonio Remiro o Niels Lachmann. Un
momento en que el gobierno de España, aprovechando la mayoría absoluta del Partido
Popular en el Parlamento, influido por el unilateralismo estadounidense post 11 de
septiembre, contrariado por la respuesta europea a la crisis del islote Perejil e imbuido de
un discurso de recuperación del estatus internacional que le corresponde a España, da un
notorio y trascendente giro en la política exterior española. Este cambio de orientación se
caracteriza por el euroescepticismo, un atlantismo seguidista y acrítico, justifica el
unilateralismo de la potencia hegemónica, España se alinea con los socios europeos
menos europeístas del momento (Reino Unido e Italia), renuncia a los márgenes de
autonomía que caracterizaban la política exterior española desde hacía décadas, y actúa
distanciándose del derecho internacional y de otros referentes normativos. Los hechos
más llamativos son bien conocidos: Cumbre de las Azores (16 marzo 2013), participación
española en la intervención ilegal de Iraq que generó una amplia contestación social y
política, etc., aunque todavía falta una detallada recopilación de muchas otras decisiones
y posicionamientos de España en esos años en los que, por si fuera poco, era miembro
del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. A modo de ejemplo, rompiendo con el
posicionamiento de España conforme al derecho internacional en el conflicto israelo-
palestino, el 30 enero de 2004 la ministra Palacio dirige una carta al presidente de la Corte
Internacional de Justicia en el que se indicaba que se consideraba inapropiado (sic) que
la Corte elaborara un dictamen sobre la legalidad del muro que Israel construía en
Cisjordania, es decir apoyando abiertamente la impunidad de Israel. Este giro supuso un
cúmulo de decisiones que conllevaron un estimable coste, dañaron los intereses y
deterioraron la imagen del país, dejando un lastre por varios años.

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