La jurisdicción de la auditoría ambiental en cuba. una herramienta de gestión y control en el escenario cubano para la obtención de producciones+limpias en el sector empresarial de la administracion pública

Autor:MSc. Alcides Francisco Antúnez Sánchez
INTRODUCCIÓN

En el actual debate académico y político que sucede en estos días sobre la protección de la tierra, sobre los cambios climáticos, de todas las implicaciones socio económicas que esto conlleva, es pertinente significar que han contribuido a que en el contexto internacional se haya producido todo un proceso negociado multilateral, que algunos de ellos han llegado a tener fuerza de ley al convertirse en tratados internacionales dentro del sistema de Naciones Unidas, y en otros no se ha logrado este consenso, no ajeno a la política, y dentro de esta el auge que ha estado teniendo todas las políticas neoliberales de globalización, con una marcada tendencia a todo un proceso de la economía a escala mundial, el medio ambiente no esta ajeno a ello, y con esto la supervivencia del hombre en el planeta tierra.

Está comprobado por investigadores y científicos que en la comunidad primitiva al comenzar la interacción entre el hombre y la naturaleza y viceversa, al definirse el fuego como el primer logro de supervivencia, esta demostrado que indiscutiblemente fue la primera forma de agresión a la naturaleza, lo que se intensifica a partir de constituir una necesidad la tala de los árboles para mantenerlo vivo, en la medida que la raza humana fue evolucionando, se convirtió sin pretenderlo en un agresor contra el medio ambiente, con la caza, la pesca, la extensión de cultivos, el desvío del curso de las aguas con fines de riego, el desarrollo agrícola, la construcción de caminos, de carreteras, del ferrocarril, los puertos, los aeropuertos, las viviendas, son solo algunos de los ejemplos que demuestran la agresión al medio ambiente. Las relaciones del hombre con su entorno, tanto natural como construido, han estado históricamente en el núcleo definitorio de la cultura. El siglo XXI ya en marcha, la búsqueda de formas de convivencia ecológica capaces de conservar el planeta y de impedir que la modernidad exacerbada clausure, con sus patrones de crecimiento insostenible, la posibilidad mínima de algún desarrollo, ha sobrepasado los laboratorios de la biología molecular y los cónclaves de expertos en planificación macroeconómica, para invadir la vida cotidiana de millones de personas en el mundo.

Las últimas décadas del pasado siglo, el tema ambientalista ocupó un lugar central tanto en el debate teórico como en el proceso de toma de decisiones en muchas partes del planeta, la internacionalización del debate en torno al vínculo del medio ambiente y desarrollo, desde mediados del decenio de los 80, tuvo importantes dimensiones políticas, económicas, tecnológicas, sociales, ambientales y humanas, que hoy en día no tienen la debida respuesta y pueden de continuar, extinguir la raza humana. Problemas asociados al deterioro del medio ambiente son tan antiguos como la propia historia de la humanidad, sin embargo, los estudios referidos a la interacción entre el hombre y la naturaleza no siempre han priorizado el análisis del efecto depredador del hombre sobre el medio en que convivimos como seres humanos racionales que somos. La etapa inicial concurre entre los años 1960 y 1968, con debates ambientalistas y las corrientes ecológicas internacionales, entraron en un período de organización que se extendió hasta 1974, en 1972 se celebró en Estocolmo, Suecia, la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Humano y se fundó el Programa de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (PNUMA), primeros promotores de ecodesarrollo como intento por incorporar objetivos culturales, sociales y ecológicos al concepto de desarrollo. 1

La década de los 80, hizo evidente algunos de los problemas ambientales que más preocupan a la humanidad, tales como: el agotamiento de la capa de ozono, el efecto invernadero, la pérdida de la diversidad biológica, la contaminación urbana, el tráfico transfronterizo de desechos peligrosos, la contaminación de los mares, océanos y zonas costeras y el deterioro ambiental asociado a las condiciones de subdesarrollo y pobreza en que viven las tres cuartas partes de la población mundial. La humanidad se desarrolló a medida que fue explotando los recursos naturales en su afán de satisfacer sus necesidades de vestuario, alimentación, vivienda y relaciones sociales. Esta acumulación histórica y desmedida de los recursos naturales acumulo durante siglos un deterioro paulatino y constante al medio ambiente. La Cumbre de Estocolmo, primer cónclave internacional sobre el Medio Ambiente, fue la pauta inicial para los venideros instrumentos ambientales aprobados en Constituciones y el Derecho Interno de cada país. Con la Cumbre de Río, en 1995, logra el consenso universal sobre la necesidad de explotar los recursos naturales, “sin que causen daño al medio ambiente, reduciendo y eliminando las modalidades de producción y consumo insostenibles, de forma tal que respondan equitativamente a las necesidades de desarrollo y ambientales de las generaciones futuras.”2 El principio 7 de la Declaración de Río: sobre las responsabilidades comunes, señala: “todos tenemos una cuota de responsabilidad en esta tarea y para ello debemos disponer de los medios para sancionar aquellas conductas que lesionen la utilización racional del medio ambiente y la sostenibilidad del desarrollo, este es un tema de los hombres y en el caso particular de los juristas.”3 En Cuba es un tema no nuevo, Fidel Castro en su alegato del Programa del Moncada mencionaba “la necesidad de mejorar las condiciones de vida rural así como el aprovechamiento y uso racional de las tierras, debido a la economía de la colonia y de la república mediatizada nos doto de grandes problemas ambientales, muchos de los cuales hoy aun no están resueltos.” Así como sus posteriores reflexiones y libros en torno a este tema de debate internacional 4

En la dominación por la Metrópoli Española fueron promulgadas las primeras legislaciones sobre la Tierra, protección de los bosques, el agua, salubridad, puertos y en materia de minería, en depósitos en el archivo histórico de Cuba. El período de 1902 a 1959, le precedido en Órdenes Militares, emitidas por autoridades intervencionistas norteamericanas en materia de minería. En la época de la República en el período de 1923 al 1933 se promulgaron Decretos que no funcionaron, fueron Letra Muerta para grandes latifundistas y extranjeros con negocios en Cuba. El período de 1936 hasta 1957 se dictaron Decretos, destacando como nota singular, que fueron períodos ricos en emisión legislativa, pero no eran cumplidos por la clase rica en el poder público estatal en este momento histórico . 5 El período de 1959 a 2004, sus momentos relevantes están en la expresión de la voluntad estatal en pos de la protección del medio ambiente, el otorgamiento del rango constitucional al Medio Ambiente, la Constitución de la República de 1976, artículo 27 y la modificación del mismo en 1992, fortaleciendo la idea de la integración del Medio Ambiente con el desarrollo económico y social sostenible, se establece que: “el Estado protege el Medio Ambiente y los recursos naturales del país. Reconoce su estrecha vinculación con el desarrollo sostenible para hacer más racional la vida humana y asegurar la supervivencia, el bienestar y la seguridad de las generaciones actuales y futuras, correspondiéndole a los órganos competentes aplicar esta política. Se establece también que es deber de los ciudadanos contribuir a la protección de las aguas, la atmósfera, la conservación del suelo, la flora, la fauna y todo el rico potencial de la naturaleza”. 6

Otros momentos significativos fueron, la creación de la Comisión Nacional para la Protección del Medio Ambiente y Conservación de los Recursos Naturales en 1976, la promulgación de la Ley 33 de 1981, "De Protección del Medio Ambiente y del uso Racional de los Recursos Naturales", la promulgación del Decreto Ley 118 de 1990 "Estructura Organización y Funcionamiento del Sistema Nacional de Protección del Medio Ambiente y su Órgano Rector", la aprobación del Programa Nacional del Medio Ambiente y Desarrollo, la adecuación cubana de la Agenda 21 de 1993 7 y como último y más grande momento dentro de la labor medio ambiental del Estado, se creó en 1994 el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, organismo de la Administración Pública encargado de dirigir y controlar las Estrategias y programas de Educación Ambiental, las inspecciones ambientales estatales dirigidas a evaluar de forma exhaustiva el uso de los recursos naturales y la realización de estudios para la Evaluación de Impactos Ambientales, que implican impactos (positivos o negativos) en el estado natural del medio. La voluntad política del Estado ha permitido que se cuente en la actualidad con un amplio número de leyes, decretos leyes, normas y resoluciones que garanticen el adecuado cumplimiento de la denominada "Ecuación Para la Vida". El conocer la legislación vigente en materia ambiental resulta un reto de la sociedad cubana como parte del Programa de Educación y Divulgación Ambiental, el que se realiza a través de las escuelas y de los medios de bien público en el país. 8

La globalización internacional de la economía, asociada a modelos de desarrollo basados en las leyes del capital y en valores éticos que justifican el deterioro de los ecosistemas y la pérdida de la biodiversidad, la injusta distribución de las riquezas y por consiguiente el aumento de la pobreza; están intrínsecamente vinculados a procesos de homogeneización cultural, orientados a exportar los patrones insostenibles de consumo que caracterizan a las sociedades económicamente desarrolladas y que son...

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