El gran Oriente Medio y la Primavera Árabe: ¿Oportunidad o desafío?

Autor:Jad el Khannoussi
Cargo:Universidad de Cádiz
Páginas:237-254
Revista inteRnacional de Pensamiento Político - i ÉPoca - vol. 10 - 2015 - [237-254] - issn 1885-589X
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EL GRAN ORIENTE MEDIO Y LA
PRIMAVERA ÁRABE: ¿OPORTUNIDAD O
DESAFÍO?
THE GREAT MIDDLE EAST AND THE ARAB SPRING:
OPPORTUNITY OR CHALLENGE?
Jad el Khannoussi
Universidad de Cádiz
jadyeste@hotmail.com
Recibido: octubre 2015
Aceptado: diciembre 2015
Palabras clave: Saykes y Picot, Gran Oriente Medio, Hertzel, Israel, Primavera Árabe, Petrodólar.
Keywords: Saykes and Picot, Greater Middle East, Hertzel, Israel, Arab Spring, Petrodollar.
Resumen. Su ubicación geoestratégica privilegiada, puente entre tres continen-
tes, centro de las tres religiones, con los canales marítimos más importantes del
mundo como Suez, Hormuz (el 45% de la energía mundial que se consume
a diario navegan por él), y sus abundantes fuentes de energía (el 67% de las
reservas mundiales), han hecho del mundo árabe un ancestral objeto de codi-
cia por parte de las potencias occidentales. Y lo seguirá siendo, a pesar de los
reiterados intentos por ocultarlo cada vez más bajo distintos velos, tales como
el Proyecto del Gran Oriente Medio. Esto ha provocado que la zona irrumpa en
una acusada debacle política, económica, social y cultural, que ha conducido
al ser humano árabe a rebelarse -las revueltas árabes- ante la injusticia de la
situación que padece y en su búsqueda por una vida más digna. Por tanto, es-
tas mareas de revueltas pueden signicar el alba de un ansiado cambio, o ser
tan sólo las primeras manifestaciones de dicho proyecto, que no persigue otro
objetivo que estancar todavía más a la zona en el retraso y la división.
Abstract. Its privileged geostrategic situation, bridge between three continents,
center of the three religions, the most important sea channels of the world such
as Suez, Hormuz (45% of the global energy consumed daily sailing by it), and
its abundant sources of energy (67% of the world reserves) have converted the
Arab world into an ancestral object of desire for the western powers. And it will
continue being it, despite the attempts to hide it under different veils, such as
the Greater Middle East Project. This has provoked that the area is entering into
an accused political, economic, social and cultural debacle which has forced
Arab beings to rebel -Arab revolts- against the injustice of the situation when
they are suffering and seeking for a better life. Therefore, these tides of revolts
can mean the dawn of a long-awaited change, or just be the rst manifesta-
tions of the mentioned project which aim is to make the area sinking deeper
into the under developing and separation of the states.
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1. Introducción
Siempre resulta muy llamativo, para cual-
quier lector o investigador sobre el mundo
árabe, la forma habitual como éste se em-
pecina en contradecir las leyes sociales
universales. Porque a diferencia de lo que
sucede en gran parte de las regiones del
planeta Tierra, que aspiran a unicarse,
política o económicamente (Unión Euro-
pea, Asean), el mundo árabe, por el con-
trario, se presenta cada vez más dividido.
Las causas de este desmembramiento re-
sultan innumerables y remotas, por ser el
territorio árabe un ancestral objeto de co-
dicia por parte de las potencias occiden-
tales. El traumático proceso de reparto ya
comenzó durante la invasión napoleónica,
siendo su punto más álgido el Tratado de
Saykes y Picot (1916). Por medio de este
acuerdo entre los vencedores de la Prime-
ra Guerra Mundial, la zona fue testigo de
una de las grandes conjuraciones de la
historia política moderna, perpetrada por
Francia e Inglaterra, que se repartieron
y, por consiguiente, operaron la división
de los restos del Imperio Otomano. Pre-
cisamente, es a partir de este momento
cuando comienza la masacre del pueblo
palestino, con la implantación del Esta-
do hebreo y la división geográca del te-
rritorio en entidades muy pequeñas, en
su amplia mayoría, enfrentadas entre sí.
Pero por encima de todas, la peor y más
grave consecuencia fue la oscura debacle
política y cultural a la que se vio sometida
dicha zona, cuyas dramáticas secuelas
llegan hasta hoy día.
Ya la división territorial fue una directriz
política de rigurosa aplicación durante la
época colonial, y aún hoy, continúa esta-
blecida como un objetivo primordial de
preocupación e inestabilidad para la re-
gión. Sus marcadas líneas resultan claras
y diáfanas, basadas en tres puntos: pri-
mero, golpear al mundo árabe, para que
no le resulte posible un renacimiento que
rememore sus antiguas épocas de esplen-
dor, es decir, una unicación a semejanza
de la experiencia califal; segundo, apro-
vechar sus inmensas riquezas naturales
y geoestratégicas; y, por ultimo, allanar
el camino para el surgimiento del Gran
Estado de Israel, que por el Oeste-Este
abarcaría desde el Nilo hasta el Eufrates,
y por el Norte-Sur desde los Altos del Go-
lán hasta la Arabia septentrional.
Parece claro que los Estados Unidos e Is-
rael –con el apoyo de la Unión Europea e
Irán– no han abandonado estos tres pará-
metros en su política exterior. Y ello a pe-
sar de la marea revolucionaria que, des-
graciadamente, está siendo cada vez más
orillada, sobre todo por parte de estas dos
grandes potencias (lo que están vivien-
do en Egipto, Túnez y Siria, sería un el
reejo). Las estrategias occidentales son
ejecutadas cada vez bajo distinto velo, y si
antes intervenían para civilizar a los bár-
baros o luchar contra el islamismo radical,
ahora se ocultan bajo el sutil lema de la
democratización y el sentimiento de culpa
por sus anteriores apoyos a tantos gobier-
nos corruptos. Es la nueva política que se
conoce (o mejor dicho, se esconde) bajo
el Proyecto del Gran Oriente Medio, o el
Nuevo Oriente Medio: se asienta sobre
seductores presupuestos (democratizar la
zona, libertad de la mujer, etc.), pero, en
realidad, oculta oscuras intenciones que
persiguen hundir aún más a esta zona en
el subdesarrollo durante varios siglos.
No resulta extraño, por tanto, que muchos
analistas duden de lo que se conoce con
el nombre de Primavera Árabe, es decir,
que este proceso revolucionario sea el
resultado, directa o indirectamente, del
mencionado Proyecto. Porque la mayori-

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