Un futuro sin violencia en el trabajo

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En junio de 2018, la Conferencia Internacional del Trabajo concluyó su primer debate sobre la
posible aprobación de nuevos instrumentos para abordar los casos de violencia y de acoso en
el ámbito laboral. El objetivo del debate nal al respecto que tendrá lugar en junio de 2019, en
el marco de la Conferencia del Centenario de la OIT, será aprobar dichos instrumentos.
Elaboración de normas trascendentales para hacer
frente a la violencia y al acoso en el trabajo
Un Futuro sin violencia
en el trabajo
En la Conferencia del año pasado se adoptó
la rme decisión de promover la adopción
de un Convenio (instrumento vinculante),
complementado mediante una Recomendación
(instrumento no vinculante que proporciona
orientación pormenorizada y práctica) con
objeto de evitar y abordar los casos de violencia y
de acoso en el trabajo.
En ocasiones, las deliberaciones fueron difíciles.
El tema objeto de debate es complejo y abarca
una gran variedad de cuestiones. Por otro lado,
la violencia en el trabajo se ha considerado
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“habida cuenta de la importancia de todo lo
que está en juego. Esta cuestión reviste suma
importancia y no podemos fracasar”.
En el Programa Better Work, iniciativa
conjunta de la OIT y la Corporación Financiera
Internacional, se ha puesto claramente de
maniesto lo que está en juego. En enero de
2018, se formuló en el marco de dicho programa
una estrategia para cinco años sobre cuestiones
de género para fomentar la autonomía de la
mujer, reducir los casos de acoso sexual y
erradicar la disparidad salarial entre hombres
y mujeres en el sector de la confección a escala
mundial. Esa nueva estrategia tiene por objeto
promover el empoderamiento económico de
la mujer mediante iniciativas especícas en
fábricas del sector de la confección, así como
la formulación de políticas y prácticas útiles
a tal efecto en los planos nacional, regional e
internacional.
durante demasiado tiempo un tema tabú, o un
problema inevitable.
Los delegados condenaron unánimemente toda
forma de violencia o de acoso en el trabajo.
También se dejó muy claro que ha llegado el
momento de que la comunidad internacional
ponga n a esa lacra.
La aprobación de un nuevo Convenio
proporcionaría una denición, consensuada
a escala internacional, sobre “la violencia y el
acoso en ámbito laboral”. También contribuiría a
evitar y abordar ese problema.
En su alocución de clausura de la Conferencia,
el Sr. Guy Ryder, Director General de la OIT,
destacó los avances logrados por los gobiernos
y los delegados de los trabajadores y de los
empleadores para negociar nuevas normas que
permitan hacer frente a la violencia y al acoso
en el trabajo. Puso de maniesto su conanza
en que el debate arrojara un resultado favorable,
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Puerto Príncipe, HAITÍ - Cientos de mujeres,
encabezadas por el Comité Intersindical de Mujeres de
Haití, se manifestaron en Puerto Príncipe en abril del año
pasado con ocasión del Día nacional del movimiento de la
mujer para contribuir a aumentar la concienciación sobre
la violencia y el acoso sexual en el lugar de trabajo, en
particular en fábricas locales.
Un mes antes de la marcha, dicho Comité aunó
esfuerzos con el Programa Better Work Haiti (BWH) para
organizar un programa de trabajo, de un día de duración,
con ocasión de la celebración del Día internacional de la
mujer, a n de debatir el problema de las prácticas abusivas
existentes en el ámbito laboral.
El sector de la confección, que da trabajo a millones de
personas en todo el mundo, brinda a los países en desarrollo
una gran oportunidad para fomentar sus exportaciones. No
obstante, según se desprende de los resultados de un estudio
llevado a cabo por la Universidad de Tus, las condiciones
de trabajo en dicho sector en todo el mundo suelen ser
decientes, y se dan situaciones de acoso verbal o sexual.
En el estudio se constató que, en determinados casos,
los trabajadores del sector de la confección en muchos
países consideran el contacto sexual no deseado una norma
profesional no escrita, o un requisito para lograr una
promoción. Además de los efectos perjudiciales en los planos
psicológico y físico que provoca en las víctimas el acoso sexual,
este puede afectar adversamente a la comunicación en el lugar
de trabajo y a la productividad general de la fábrica.
UN TERCIO DE LOS TRABAJADORES DEL
SECTOR DE LA CONFECCIÓN AFECTADOS
En Haití, el sector de la confección proporciona empleo
a alrededor de 50 000 trabajadores. En 2018, los ingresos
obtenidos a través de la exportación de prendas de vestir y
de artículos textiles constituyeron alrededor del 90% de los
ingresos de las exportaciones a nivel nacional, y el 10% del
PIB del país.
Según el estudio de la Universidad de Tus, al ponerse
en marcha el Programa Better Work Haiti, alrededor de
una trabajadora de cada tres denunció problemas de acoso
sexual en plantas de producción haitianas del sector de la
confección. Esa proporción es análoga a la registrada en
dicho sector en Jordania y Nicaragua, y en varios países
asiáticos es aún más elevada.
“Los resultados de los estudios ponen de maniesto que
el acoso sexual está muy generalizado en el sector”, arma
la Sra. Claudine François, Directora del Programa BWH.
“Ese es el motivo por el que decidimos tomar más medidas
para abordar el problema en el marco de la formulación de
nuestra nueva estrategia para cinco años”.
Desde su establecimiento en 2009, el Programa BWH
y sus partes asociadas han refrendado las quejas de los
trabajadores y han colaborado con las fábricas para
formular políticas encaminadas a encontrar una solución.
Desde 2018, alrededor de 1 000 trabajadores, supervisores
y gerentes han recibido capacitación para identicar y dar
respuesta a los casos de acoso sexual en el lugar de trabajo.
Ello brinda a los trabajadores del sector una comprensión
más cabal de las características del acoso sexual, un
problema que para ellos, según admiten, no siempre es fácil
de reconocer.
“Las mujeres constituyen la mayor parte de los
trabajadores de la confección, así como el fundamento de la
economía familiar. Necesitan su salario para poder cuidar
de su familia”, arma la Sra. Marie Louise Lebrun, Secretaria
General Adjunta del Comité Intersindical de Mujeres, que
añade que su grupo y el programa BWH están organizando
varios cursos de capacitación sobre prevención del acoso
sexual destinados a trabajadores, supervisores y gestores.
El acoso puede comenzar en la etapa de contratación y,
una vez que se incorporan a las fábricas, los trabajadores
pueden ser víctimas de otros tipos de comportamiento
no deseado. Las mujeres han acuñado una frase local en
relación con esta práctica oculta: “Sipèvisè ap ba nou check,
Medidas del Programa
Better Work para hacer frente
al acoso sexual en Haití
En Haití, en el marco del Programa Better Work se aborda con sus partes asociadas el
problema del acoso sexual en las plantas de producción, a n de aumentar la concienciación
de la mano de obra y promover su capacitación con respecto a las medidas que cabe
adoptar para evitar dicho problema.
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Bondye pote nou sekou!” (“Los supervisores nos están
examinando… ¡que Dios nos ayude!”).
En su estudio internacional, los investigadores de la
Universidad de Tus llegaron a la conclusión de que los
supervisores directos son los más propensos a cometer actos
de acoso, habida cuenta de su poder sobre las trabajadoras y
los trabajadores.
“El acoso sexual en las fábricas provoca traumas, estigma,
deshonra y acusaciones de colegas”, arma la Sra. Lebrun.
“Las víctimas preeren no hablar de ello por temor a perder
su empleo”.
DESHONRA Y POCA CONCIENCIACIÓN
La deshonra y la insuciente concienciación de las
mujeres en relación con sus derechos pueden contribuir
a que las personas que perpetran abusos no tengan que
rendir cuentas por ello. Por otro lado, muy pocas mujeres
denuncian casos de abuso por temor a perder su empleo,
y las normas sociales establecidas a menudo culpan a
las víctimas. Muchos haitianos asocian el acoso sexual
exclusivamente a agresiones en las que se produce una
relación sexual.
De conformidad con lo establecido por la ONU, toda
“insinuación inaceptable de índole sexual, solicitud de favor
sexual, o conducta verbal o física de características sexistas”
se ajusta a la denición de acoso sexual. Este comprende
asimismo, en particular, miradas o gestos, burlas, bromas
y comentarios de tipo sexual, así como la insistencia para
concertar una cita, los abrazos y los masajes.
“La gran mayoría de las fábricas del sector de la
confección en Haití aplican políticas para hacer frente al
acoso sexual”, señala la Sra. Cynthia Raymond, asesora
empresarial del Programa BWH. “No obstante, no todas
implantan rmes medidas disciplinarias al surgir casos de
acoso”.
Recientemente, el programa BWH abordó el caso de
una trabajadora que acusó a su supervisor directo de
emplear un lenguaje vulgar y de invitarla a salir con él,
acusaciones que sus colegas refrendaron.
Con asesoramiento del Programa Better Work, la fábrica
revisó su política de acoso sexual y comenzó a impartir
programas de capacitación destinados a todas las personas
que se contrataran sobre la política y las prácticas de la
empresa relativas a la identicación de casos de acoso
y las medidas para hacer frente a los mismos. También
organizó varias sesiones de capacitación a lo largo de todo
el año dirigidas a trabajadores, supervisores e inspectores
laborales para aumentar la sensibilización sobre la
prevención de casos de acoso.
Otras fábricas en Haití han comenzado a solicitar
la implantación íntegra del programa de capacitación
del Programa Better Work, destinado a trabajadores,
supervisores y gerentes en ámbitos especícos, con objeto
de prevenir casos de acoso sexual; en dicho programa
se facilitan instrumentos de índole diversa para que las
empresas puedan prevenir los casos de acoso y adoptar las
soluciones pertinentes.
“Queda mucho por hacer, y el compromiso de todos,
de las fábricas, las marcas y el Gobierno, es fundamental.
No obstante, la transformación está en marcha”, arma
la Sra. Raymond. “Las trabajadoras y los trabajadores
suelen mostrarse muy satisfechos al concluir el ciclo de
capacitación de los supervisores. Se acercan a nosotros y
nos dicen: “¿Sabes? Ahora los supervisores son mucho más
respetuosos”.
© Marcel Crozet/OIT