“Fernando Ortiz e Israel Castellanos en la Genealogía de la Criminología en Cuba”

Autor:Dra. Tania De Armas Fonticoba
Cargo:Profesora Principal de Criminología Facultad de Derecho Universidad de la Habana

La consagración al estudio del pensamiento criminológico en general y particularmente de la Criminología cubana constituye una interesante porfía de criminólogos y otros especialistas interesados en desentrañar la naturaleza de la criminalidad.

Las diferentes posiciones que se asumen en torno a este asunto, han reflejado la pluralidad de intereses y las distintas transformaciones que en el orden teórico, doctrinal y en el propio escenario de la sociedad se han ido verificando, especialmente en la sociedad cubana.

Es por eso que el reto que se asume al abordar un asunto que ofrece distintos enfoques aumenta la motivación para fundamentar nuestra perspectiva.

El interés por conocer, divulgar y verificar la contemporaneidad de los aportes de los más importantes pensadores sociales no significa una estéril búsqueda, que proponga un discurso pretérito sin comprometimientos actuales. Hurgar en el pasado significa también, demostrar que viejas ideas, contradicciones teóricas remotas pueden estar replicando en el presente.

Consideramos que la obra criminológica de Fernando Ortiz y la Israel Castellanos, marcan el nacimiento de esta ciencia en Cuba. Algunos autores solo aceptan esa posibilidad respecto al primero, pero lamentablemente se desconocen los aportes del segundo y las posibilidades de su inclusión en la genealogía de la Criminología en Cuba.

El Positivismo significó para algunos la discriminación, exclusión, la selectividad, el racismo, pero también representó el amor por la ciencia, por el estudio de la sociedad, por el desarrollo de la misma y por una explicación científica de los fenómenos vinculados a ella.

El influjo de las ideas positivistas en la esfera filosófica, jurídica y criminológica, significaron sin dudas un avance científico y revolucionario para aquella época, lo que permitió dirigir la mirada hacia el transgresor de los delitos con una óptica no solo político criminal, sino también personalizada hacia el mismo, con el propósito de encontrar nuevas y eficientes vías para su tratamiento.

En ese entramado histórico desarrollaron sus aportes nuestro sabio Fernando Ortiz e Israel Castellanos, contextualizando los análisis del Positivismo a través de su método, que continúa teniendo un fuerte impacto en algunos de los análisis criminológicos que se realizan en la actualidad.

Revalorizar los aportes de estos autores, destacar el verdadero significado y el lugar que tuvieron para la ciencia criminológica en nuestro país y para el desarrollo de nuestra sociedad fundamentan nuestro interés en precisar y realizar nuevos análisis.

Los estudios realizados por el antropólogo Bronislaw Malinowski donde expone la filiación funcionalista de Ortiz , los de Miguel Barnet y José Matos Arévalos las valoraciones de Diana Iznaga acerca de los negros curros, la interpretación histórica de Jorge Ibarra, los análisis de Ana Cairo, Carlos del Toro, y María Teresa Linares, Rafael Hernández de la Torre, Ramón de la Cruz Ochoa, Margarita Viera, Ruslam Borges, y la perspectiva contemporánea del positivismo de Pablo Guadarrama y Mariano Rodríguez , constituyen la fundamental base teórica que ha actualizado el tema y marcan un hito en la exposición, enfoque y análisis del tema que estudiamos, lo que avala el rigor científico con que se pretende acometer la exploración criminológica.

La tradicional preocupación científica de diferentes instituciones como la Fundación Fernando Ortiz, las Facultades de Derecho, Filosofía e Historia y Sociología fundamentalmente, entre otras, han creado espacios para el debate teórico y el análisis de numerosas investigaciones.

De Fernando Ortiz se ha escrito bastante, nunca sin embargo, lo suficiente para conocer la significación de su obra, pero su contribución a la Criminología, si bien ha sido destacada, no ha sido objeto de profunda reflexión.

Fernando Ortiz nació el 16 de julio de 1881 en la Habana. Su relación con la Criminología es muy marcada y ha sido señalada por numerosos autores.1

Aspectos de su vida que lo confirman son los siguientes: Fue Catedrático de Derecho Público de la Universidad de la Habana. En 1926 Ortiz publicó su Proyecto de Código criminal cubano, proyecto que incluía un prólogo de Enrico Ferri (1856-1929) y se proponía darle forma al "sistema defensivo del Estado contra la delincuencia" (p. ix). En todas esas prácticas, que se dieron en el marco de la nueva República, fue el iniciador de un modo de pensar la nación y las razas, la religiosidad y la política; y por otro lado, de la aplicación de la criminología y la dactiloscopia a la reforma penal y al estudio de la delincuencia.

Entre sus obras de corte criminológico, podemos agregar el Hampa afrocubana. Los negros brujos: apuntes para un estudio de etnología criminal (1906).

La filosofía penal de los espiritistas, que surgió de una Conferencia que Ortiz presentó en la Facultad de Derecho de la Universidad de la Habana en 1912, se publicó primero en la Revista Bimestre Cubana el año 1914. Hay una edición de 1915 de La Habana (el mismo año en que publica Los negros esclavos y La identificación dactiloscópica: estudio de policiología y derecho público).

Estas son expresiones fehacientes de sus inclinaciones criminológicas.

También fueron conocidas en este campo: Rectificación criminológica , en el Diario de la Marina (29 de septiembre de 1902), La teoría criminológica de Max Nordav , en el Diario de La Marina (26 de abril de 1903) y El Presidio de la Habana , en Azul y Rojo (4 de enero de 1902).

Su obra fue reseñada por reconocidos intelectuales de la época,por ejemplo, en 1903 el escritor Miguel de Carrión (1875-1929) afirmaba en la revista Azul y Rojo que el muy joven Ortiz era "el único de nuestros hombres de ciencia dotado de facultad creadora" y un "positivista convencido" y confirmaba la utilidad del "valioso estudio sobre el ñañiguismo en Cuba" que Ortiz luego publicó en Madrid en la Librería Fernando Fe con el título Hampa afrocubana. Los negros brujos. 2 En esta obra hacía gala de todo el arsenal doctrinal de la escuela italiana de criminología y derecho penal positivo.

Su influencia lombrosiana en el campo criminológico se advierte especialmente en la publicación en el Archivio de Psichiatria. Antropología Criminale e Medicina Legale por César Lombroso de algunos estudios. Antes de pensar en los criminales y la Criminología de un estudio sobre la diferencia entre los salvajes y los civilizados, para lo que elaboró un trabajo nombrado Diferencias entre el Hombre Blanco y el Hombre de Color .

Los estudios de Ortiz acerca de los negros, reflejarán esa ascendencia.

Otras publicaciones de corte criminológico desarrolladas por Ortiz lo constituyen:" El presidio de La Habana"3 , " El problema de la identificación Criminológica"4 , "La reforma de Establecimientos Penales"5 ," Las teorías penalistas del Profesor Fernando Ortiz"6, entre otras. Estudió la mala vida habanera , enfatizando en las actividades del ñañiguismo tenidas por antisociales y delictivas.

En Los criminales cubanos destaca cómo a causa de las condiciones privilegiadas de la educación intelectual y del bienestar económico entre los blancos, reducen grandemente la tendencia al delito. En este estudio se aprecia como resultan pequeñas las cifras de los delitos de Estupro y los delitos contra el pudor en comparación a la criminalidad en general, debido a la influencia del clima y de las condiciones de irritabilidad nerviosa propias del país, a diferencia de los países europeos.

En el libro: La Medicina Legal y la Criminología , Ortiz aporta criminológicamente su estudio acerca de los Ñáñigos y los Brujos, haciendo uso de la medicina legal, analizando los cráneos, el Cerebro, Las Vísceras, La Talla, el Tórax, la piel, la frente, las orejas, los ojos, la nariz, el prognatismo, la mandíbula, la longevidad, el...

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