Estrategias sociales y de empleo: ¿Qué resulta eficaz?

Autor:Raymond Torres
Cargo:Director del Departamento de Investigación de la OIT
Páginas:27-29
RESUMEN

Si bien está aumentando el consenso sobre el tipo de políticas que pueden contribuir a mejorar el rendimiento de los mercados laborales, tanto en las economías avanzadas como en los países en desarrollo, existen indicios de que una formulación adecuada de esas políticas es fundamental para lograr el éxito.

 
CONTENIDO
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revista TRABAJO
NÚMERO ESPECIAL DE 2014
¿QUÉ RESULTA EFICAZ?
y de empleo
Estrategias sociales
Si bien está aumentando el consenso sobre el tipo de políticas que
pueden contribuir a mejorar el rendimiento de los mercados laborales,
tanto en las economías avanzadas como en los países en desarrollo,
existen indicios de que una formulación adecuada de esas políticas
es fundamental para lograr el éxito.
Por Raymond Torres,
Director del Departamento de Investigación de la OIT
Las políticas bien formuladas requieren, en primer lugar
y ante todo, coherencia entre las estrategias económicas
y las laborales. Ni siquiera las instituciones del mercado
laboral más ecaces lograrán cambios signicativos
en cuanto a empleo si la economía se estanca. Por otro
lado, puede crearse un círculo virtuoso si las políticas
nancieras y scales favorecen el crecimiento y el empleo,
y facilitan a su vez la capacidad de alcanzar los objetivos
macroeconómicos jados.
La respuesta inmediata a la crisis nanciera mundial es
un buen ejemplo. La acción coordinada en 2009 y parte de
2010 permitió contener la recesión y evitar el colapso del
sistema nanciero. Posteriormente, la reforma nanciera
se ralentizó, lo que en parte explica la recuperación lenta y
desigual de la economía mundial.
Evitar las excesivas desigualdades también contribuiría
a lograr una mayor coherencia mundial. El Papa y
los directores del FMI y de la OIT, entre otros, han
reconocido que las excesivas desigualdades en materia
de ingresos privan a la economía mundial de demanda
y oportunidades empresariales muy necesarias. Los
salarios deberían volver a crecer al mismo ritmo que la
productividad en los países que tienen una buena situación
económica. De hecho, comienza a vislumbrarse una
recuperación salarial en China y en Alemania.
LAS POLÍTICAS BIEN FORMULADAS
MARCAN LA DIFERENCIA
Es obvio que no es suciente contar con un marco
macroeconómico bien denido. Las políticas sociales y
laborales también han de formularse minuciosamente.
El apoyo a los demandantes de empleo, por ejemplo, se
considera un objetivo político primordial. Sin embargo,
también es muy importante la forma en que se denen las
medidas a adoptar. Por ejemplo, debería proporcionarse
formación a quienes realmente la necesitan, y la duración
de los cursos para la adquisición de nuevas competencias
debería ser adecuada para que realmente puedan mejorar
las perspectivas laborales.
Como se demostró en Alemania, es muy importante
garantizar que el apoyo a los demandantes de empleo
se canalice mediante servicios públicos de empleo que
cuenten con los recursos necesarios. Cada asesor de dichos
servicios públicos de empleo no debería atender a más de
un número de solicitantes comprendido entre 80 y 120.
DATOS Y CIFRAS IMPORTANTES
ÔEl número de desempleados en el mundo aumentó
en 5millones en 2013 hasta alcanzar casi
202millones, con una tasa de desempleo del
6porciento.
ÔUnos 23millones de trabajadores han abandonado
el mercado laboral.
ÔSe prevé que el número de demandantes de
empleo supere los 13millones en 2018.
ÔUnos 74,5millones de personas de edad
comprendida entre los 15 y 24 años estaban
desempleadas en 2013, con una tasa de
desempleo juvenil del 13,1porciento.
ÔAlrededor de 839millones de trabajadores y sus
familias vivían con menos de 2 dólares diarios
en2013.
ÔUnos 375millones de trabajadores y sus familias
vivían con menos de 1,25 dólares diarios en 2013.
Raymond Torres
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El Sistema Nacional Mahatma Ghandi de Garantías
para el Empleo Rural en la India puesto en marcha en 2005
constituye otro ejemplo. Considerado una de las mayores
iniciativas mundiales en materia de empleo y protección
social, abarca casi 50millones de hogares.
Otro programa implantado en las zonas rurales de
Bangladesh conjugó con éxito varios objetivos sociales,
laborales y de crecimiento.
En Bangladesh los hogares rurales han de afrontar
problemas tradicionales debido a la falta de empleo
estacional antes del período de la cosecha. Desde 2008
el programa ha empleado a 630.000 personas pobres en
promedio cada año en las zonas rurales.
Por otro lado, la legislación relativa a los contratos de
trabajo debe satisfacer la doble necesidad de ofrecer una
protección apropiada a los trabajadores y a la vez facilitar
la contratación. Multiplicar los contratos a corto plazo no
es la solución. Ese enfoque no ha tenido una repercusión
positiva en el empleo agregado, y ha fomentado la
percepción de inseguridad laboral.
En cambio, el diálogo social entre el gobierno y
los interlocutores sociales en países como Austria ha
permitido poner en marcha sistemas jurídicos adecuados
para poder satisfacer esa doble necesidad.
UNA PROTECCIÓN SOCIAL
METICULOSAMENTE PREPARADA
En ocasiones, se arma que la protección social y los salarios
mínimos pueden repercutir en el empleo. También en este
caso todo depende de la forma en que ello se lleve a cabo.
Fotografía: K. Cassidy/ILO
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NÚMERO ESPECIAL DE 2014
Las medidas de protección social, como por ejemplo
las indemnizaciones por desempleo, pueden adoptarse de
forma que fomenten el mercado laboral y los incentivos
para encontrar trabajo. Los salarios mínimos, si se jan
a un nivel adecuado y se actualizan periódicamente
mediante el diálogo social, contribuirán a aumentar los
ingresos de los trabajadores peor pagados, evitar un
empeoramiento de sus condiciones de trabajo y mejorar su
participación en el mercado laboral.
En Ghana se logró reducir la pobreza mediante la
ampliación de la protección social a grupos de personas
especícos. De 2005 a 2007 casi se duplicaron los índices
de cobertura del programa de seguridad sanitaria nacional,
y una cuarta parte de los nuevos cotizantes fueron
trabajadores informales.
En Uruguay, la crisis económica repercutió
mínimamente en el mercado laboral. De hecho, la tasa de
desempleo urbano disminuyó en 3puntos porcentuales de
2007 a 2013.
Este éxito depende, por lo menos, de dos factores. En
primer lugar, un sistema bien concebido de prestaciones de
desempleo que permitió disminuir la pérdida de empleos y
fomentar el crecimiento mediante la generación de ingresos.
El segundo factor fue quizás más importante, basado en
las ecaces reformas llevadas a cabo mediante el diálogo
social entre el gobierno, los empleadores y los trabajadores.
El Diáologo Nacional sobre Seguridad Social posibilitó la
reforma del sistema de cobertura frente al desempleo.
FOMENTAR LAS INVERSIONES
Es necesario realizar más inversiones para crear más empleos
de mayor calidad. Menos inversiones redundan en un menor
nivel de empleo, como se constata en las economías en
desarrollo y en las economías avanzadas en crisis.
Muchas empresas han vuelto a ser rentables. En la
mayoría de los casos, sus ganancias son casi normales,
y en el caso de las empresas grandes, alcanzan máximos
históricos. Pero esas ganancias no dan lugar a nuevos
empleos porque las empresas , en lugar de realizar
inversiones, retienen sus ganancias de capital. Invierten en
el sistema nanciero en vez de invertir en la economía real.
Una manera de incentivar las inversiones productivas
es hacerlas más atractivas. Otra consistiría en facilitar
la nanciación a las pequeñas empresas. Las grandes
empresas tienen acceso directo a los mercados nancieros
y por lo tanto pueden obtener créditos directamente del
sistema nanciero.
Las inversiones en infraestructuras constituyen otro
claro ejemplo. En muchos países en desarrollo, la falta
de infraestructura apropiada diculta enormemente
el crecimiento y la creación de empleo. Países como
Mozambique y Vietnam, al abordar la falta de
infraestructuras y garantizar que sus ingresos scales
limitados se utilicen de forma efectiva para satisfacer
las necesidades reales de las personas, han dado lugar a
importantes oportunidades de crecimiento y empleo.
En resumen, las políticas macroeconómicas y las relativas
al mercado laboral deben complementarse con objeto de
superar los grandes desafíos laborales de hoy día. Ello no
es una tarea fácil. Se ha demostrado que deben formularse
medidas adaptadas a la situación especíca de cada país. Los
enfoques mal concebidos son contraproducentes, a pesar
de sus buenos propósitos. Por lo tanto, es esencial evitar las
generalidades y las soluciones demasiado simplicadas y
extraer las conclusiones adecuadas de las experiencias que
han arrojado resultados positivos.