Entrevista al catedrático de la Facultad de Derecho de la UNAM Dr. Raúl Carrancá Rivas

AutorDr. Alejandro Carlos Espinosa
CargoDoctor en Política Criminal, profesor por Oposición de Derecho Militar de la Facultad de Derecho de Universidad Nacional Autónoma de México, profesor en la División de Estudios de Posgrado de la propia facultad

Alejandro Carlos Espinosa.- Muy buenas tardes Dr. Raúl Carrancá y Rivas es un honor estar aquí en su oficina en nuestra querida Universidad Nacional Autónoma de México, en donde Usted ha sido, un referente durante 60 años de impartir cátedra y precisamente el motivo que nos tiene con Usted es preguntarle respecto a ¿qué experiencia le ha legado durante esos 60 años de enseñanza del Derecho Penal a los alumnos de la Facultad de Derecho?

Raúl Carranca y Rivas.- Gracias, mí querido Maestro.

RCR.- ¿Qué experiencia les he legado a mis alumnos? Yo creo que sobre todo la experiencia, de que, no puede haber Derecho sin hombre, lo definían los romanos diciendo bonus dicente peritus, hombre bueno docto en el arte de la palabra, que lo recordamos el día de la comida con los profesores el día del maestro, y creo que esto es fundamental, que entiendan que al margen de la abstracción jurídica no se puede desligar está, que no en contra de ella, no se puede desligar del factor humano, y el factor humano implica pensamiento y sentimiento, intuición, sensibilidad, entonces si yo soy abogado o quiero serlo, al margen del conocimiento de la ley, los códigos, etcétera, comenzando por la ley de leyes desde luego.

Debo de introducir en ese mundo del Derecho una serie de componentes humanos que son vitales para poder servir a la justicia para poder invocarla para poder aplicarla. En una palabra diría que es la humanización del Derecho, se habla mucho de esto pero, yo me he dado cuenta de que muchos maestros, y no están tan equivocados, pero tampoco creo que estén tan acertados, se van por el camino del exclusivo análisis-comentario de la ley, de la letra de la ley dejando a un lado factores de carácter vital, esencial, es entonces a mí me parece y al alumno se le debe decir “vas a ser abogado, vas a ser hombre, ser humano vincula eso con la ley, con el derecho, con la dogmática jurídica, con la filosofía del derecho".

ACE.- Muy bien Doctor, ¿si esto fuera posible como pudiera dividir los grandes cambios que ha tenido como enseñanza el Derecho Penal en la vida social?

RCR.- Estimo que primero hubo una indiferencia contra el problema del crimen, un dejarlo pasar, un dejarlo hacer, indiferencia relativa porque el Estado contaba con sus instrumentos adecuados y con sus instituciones, pero como no había crecido tanto, como no era tan fuerte, tan volcánico, bueno pues ahí está, que siga estando, dejémoslo vamos a resolverlo en la superficie el problema del delito de la violencia con un código que a mí me parece fundamental y que ha sido un poco maltratado por reformas que no han sido lo suficientemente consistentes, pero un código muy importante por los lineamientos que trazó.

Entonces ahí está el código y el fenómeno de la delincuencia, pasa el tiempo y empiezan las reformas, pero reformas que no son del todo satisfactorias desde el punto técnico-jurídico porque no están lo suficientemente consolidadas en el terreno de la profundidad dogmática, de la filosofía del derecho.

Luego viene un estallido social, no de revolución sino de narcotráfico, de la violencia que estamos viviendo en nuestros días, yo dividiría en dos grandes periodos, puede haber periodos intermedios pero me parece que fundamentalmente son dos, este que denomino de pasividad, dejar hacer, si ahí está el delito, aquí está el código, el Ministerio Público cumple con su función etcétera, la ley, la Constitución que vayan pasando y de pronto el gran cambio generado por la presencia de la delincuencia organizada que requiere de instrumentos jurídicos y políticos de primera, considero que estos instrumentos no se han dado porque tenemos la reforma del 2008 en materia de justicia penal y seguridad pública, que es una reforma que altera el espíritu de la Constitución. Un tercer momento en el que el Estado o el Gobierno se encuentran profundamente desconcertado porque los instrumentos jurídicos que tiene en sus manos no son lo suficientemente fuertes, perfectos, adecuados y el crimen sigue creciendo y el Gobierno o el Estado está como en un terreno de incertidumbre de sorpresa, vamos a ver que lo que pasa, lo que sucede porque no ha disminuido la ola tremenda de violencia.

Entonces serian tres periodos, creo yo groso modo, el de pasividad, el de dejar hacer, de dejar pasar, de dejar ser y el del estallido de la violencia, la sorpresa del Estado, la aportación de instrumento jurídico, que me parece muy criticable sin la suficiente solidez y consistencia, y ahora la sorpresa de que no remedio nada y esto sigue creciendo, es decir una especie de incógnita en el futuro o hacia el futuro.

ACE.- Para desentrañar la evolución de los bienes jurídicos tutelados y la vigencia de la norma ¿Cómo ha cambiado esta idea?, por ejemplo el hecho de que en importantes entidades el aborto ya no sea delito sino un derecho ¿Cómo lo mira el Dr. Raúl Carrancá?

RCR.- Yo creo que ha habido una evolución en las costumbres, en la moral, una trepidación muy importante, no solo en nuestro país sino en el mundo entero, y claro que esto repercute en el mundo de los valores jurídicos y concretamente en cuanto a su pregunta en el mundo de los bienes tutelados por el Derecho Penal.

Considero que hay mucho de moda de filtración para hacer concesiones a ciertos grupos de la sociedad que reclaman derechos que no tienen muy claros en sus mentes, por ejemplo lo concerniente al aborto, de lo que hablaba Usted, en otro terreno que no es el penal lo concerniente a las parejas de no heterosexuales sino homosexuales, a la filiación, a la adopción, y yo creo que habido modificaciones en la forma de la ley, pero pienso que la estructura sigue siendo la misma, es decir se protege y se seguirá protegiendo grandes valores jurídicos del Derecho que cambian un poco en la apariencia con estas modificaciones un tanto cuanto de moda, pero que en el fondo no cambian porque corresponden a lineamientos fundamentales del mundo en que vivimos, en la cultura occidental, de judío-cristiana dicen algunos...

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