Creación de empresas por los desempleados.

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Los desempleados que quieren montar una empresa se encuentran ante dificultades especiales para obtener financiación: menos garantías, ingresos reducidos y escasa confianza. Además, las cantidades requeridas para el capital inicial son demasiado modestas para interesar a los bancos: en Alemania, el 60% de todos los autoempleados comienzan con un capital por debajo de los 26.000 dólares, en Francia, con una media de menos de 22.000 dólares, mientras que las microempresas de Canadá comienzan con menos de 25.000 dólares canadienses. Los bancos estadounidenses alegan que no pueden financiar préstamos por debajo de los 25.000 dólares debido a los altos costes de transacción que ello entraña, a la falta de registros de seguimiento y a otros factores. Las empresas pequeñas, en particular las recientemente creadas en el Reino Unido, también se enfrentan a tipos de interés por lo general más elevados para los créditos que las grandes empresas.

En una encuesta de bancos alemanes, "sólo el 5% de las solicitudes de crédito de los desempleados fundadores de empresas encontró apoyo de los bancos". Entre las personas no empleadas el índice de aprobación fue hasta diez veces mayor. "Sólo las entidades de ahorro aceptan ocasionalmente financiar a los creadores de empresas que proceden del desempleo".

Los programas de autoempleo que se destinan a ayudar a los desempleados a crear sus propias empresas han formado parte de una política activa del mercado de trabajo desde finales de 1970. Los grandes programas financiados por el Gobierno se destinan a los desempleados, como Bridging Allowance en Alemania, SEA (Programa de Ayuda al Autoempleo) en Canadá, ACCRE (Ayuda a los desempleados que crean o retoman una empresa) en Francia, utilizan las ayudas a los ingresos, es decir, las subvenciones por valor equivalente a una serie de meses de prestaciones del seguro de desempleo.

Cada vez reciben más atención las iniciativas privadas para estimular el autoempleo como los servicios bancarios de desarrollo comunitario y otros conceptos similares. Por lo general, los gobiernos financian los programas, pero son gestionados por agentes particulares o mixtos. Los planes de ayuda a los ingresos llegan a miles de personas, mientras que muchos programas pequeños apenas llegan a 500 personas. Algunos programas de autoempleo se destinan exclusivamente a los desempleados, pero no a todos.

Calidad del trabajo y éxito de los negocios

El tamaño, la localización, la forma legal y la calidad de la gestión financiera son tan importantes para la supervivencia y el éxito de la empresa como las características personales. En Alemania, el 70,4% de los receptores de Bridging Allowance sigue en el negocio al cabo de tres años, en comparación con el 64% de los comienzos de empresa "normales". En el Reino Unido, la mitad de las empresas que empezaron dentro del Plan de créditos de empresas cerraron al cabo de tres años, lo que aún tiene una comparación favorable con una duración de supervivencia media de 32 meses para todos los individuos, empleados y desempleados, con asistencia o no, que entraron a formar parte del seguro de desempleo. En otras palabras, pese a sus desventajas, los autoempleados que proceden del desempleo tuvieron tanto éxito como otros autoempleados. Es más, una gran proporción (30 o 40%) de los que abandonan en el curso de los primeros tres años vuelven al empleo asalariado regular. La participación en un programa se asocia a un alto nivel de probabilidades de supervivencia.

Los autoempleados trabajan más horas que los empleados comparables en el empleo asalariado. En los Países Bajos, el 25 % trabaja más de 60 horas a la semana, en Irlanda el 50% trabaja más de 40 horas y en Alemania los autoempleados pasan una media de 54 horas semanales en su empresa.

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(4) Microfinanciación para el autoempleo: creación de empresas por los desempleados. Programa de acción de la OIT, Informe de síntesis, OIT, Sector de Empleo, Unidad de Finanzas Sociales, Ginebra 2000.

(5) Creación de empresas por desempleados. El papel de la microfinanciación en los países industrializados. Bonn, Alemania, 24-26 de mayo de 2000.