Díez Peralta, Eva: El matrimonio infantil y forzado en el Derecho internacional. Un enfoque de género y de derechos humanos, Tirant lo Blanch, Valencia, 2019, 319 pp.

Autor:Jorge Cardona Llorens
Cargo:Universidad de Valencia
Páginas:557-560
 
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www.reei.org
REEI, núm. 38, diciembre 2019
DOI: 10.17103/reei.38.21
DÍEZ PERALTA, Eva: El matrimonio infantil y forzado en el Derecho internacional.
Un enfoque de género y de derechos humanos, Tirant lo Blanch, Valencia, 2019, 319
pp.
La monografía de la doctora Díez Peralta aborda un tema dramático que,
desgraciadamente, tiene una enorme actualidad.
Estamos ante un fenómeno que afecta especialmente a las niñas. Es cierto que también
hay matrimonios infantiles de niños varones, pero suponen un porcentaje mínimo y,
además, suelen ser matrimonios en los que, además, participan niñas. Y lo calificamos de
dramático pues sólo podemos considerar como un drama el hecho de cada año sean
casadas entre 12 y 15 millones de niñas en el mundo. Varias decenas de miles de ellas
con menos de 11 años.
Las causas del matrimonio infantil son muy diversas: la estructura patriarcal de la familia,
la relegación de la mujer a lo doméstico, las necesidades económicas de la familia de
origen, las normas culturales, los preceptos religiosos, los códigos de conducta, la
exigencia de protección de las hijas, la falta de educación y de oportunidades, son todos
ello factores que subyacen al fenómeno de los matrimonios infantiles.
Una primera consecuencia de este fenómeno es otro drama: se ven notablemente
aumentadas las probabilidades de que a un matrimonio infantil siga un embarazo
temprano. Según las cifras proporcionadas por la OMS, se estima que 21 millones de
mujeres entre 15 y 19 años se quedan embarazadas cada año, y 2 millones con menos de
15 años.
Al mismo tiempo, los propios embarazos, además de ser consecuencia, son también
susceptibles de constituir una causa de los matrimonios/uniones que ven involucradas a
niñas y adolescentes, creándose así un círculo que no hace sino perpetuar situaciones de
vulnerabilidad. Aspectos tales como la falta de educación, en particular sexual, y
dificultades en la accesibilidad a programas de salud sexual y reproductiva, junto con
algunos otros factores, son los que entran en juego cuando es el embarazo el que precede
el matrimonio. A este último respecto, pensemos en el peso que puede llegar a tener la
comunidad y la necesidad de mantener o restablecer la reputación familiar en los
supuestos de haber tenido la hija relaciones sexuales extramatrimoniales, hubiera o no su
consentimiento: el matrimonio, aparte de ser considerado la elección normal y justa,
puede en ocasiones resultar una elección necesaria, no sólo en el interés del futuro bebé
allí donde se reconocen ciertos derechos sólo a hijos/as legítimos de progenitores unidos
en una unión formal, sino en el interés de la familia entera para salvaguardar el “honor”,
incluso a costa de dar los progenitores en matrimonio su propia hija a su violador,
evitándole, a veces en conformidad con la ley, la aplicación de la pena que de otra manera
se le impondría. De esta manera, el embarazo encuentra su legitimación a través del
matrimonio, desencadenando el círculo de la interrupción de la educación de la joven,
falta de oportunidades futuras y reafirmación de los estereotipos de género.

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