Desempleo: una perspectiva de género

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RESUMEN

Consecuencias y medidas en la formulación de políticas

 
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De acuerdo con las previsiones, la crisis económica elevará el número de mujeres desempleadas hasta los 22 millones en 2009, según afirma el informe Tendencias mundiales del empleo de las mujeres (TMEM) publicado por el equipo TRENDS del sector de Empleo de la OIT. La OIT ha señalado asimismo que la crisis económica mundial colocará nuevos obstáculos en el camino hacia un crecimiento sostenible y socialmente equitativo, dificultando cada vez más el trabajo decente para las mujeres, y ha realizado un llamamiento a favor de la adopción de "soluciones creativas" para abordar la brecha de género.

El informe indica que, de los 3.000 millones de empleados en todo el mundo en 2008, 1.200 millones eran mujeres (el 40,4%). Se refiere asimismo que, en 2009, la tasa mundial de desempleo de las mujeres podría alcanzar el 7,4%, frente al 7,0% de los varones.

Se advierte que, previsiblemente, la repercusión de la crisis económica en las tasas de desempleo por razón de género resultará más perjudicial para las mujeres que para los hombres en la mayoría de las regiones del mundo. Se añade que las únicas regiones en las que se espera que dichas tasas sean menos perjudiciales para las mujeres son Asia oriental, las economías desarrolladas, la Europa sudoriental no perteneciente a la UE y la CEI, en las que existían brechas de género más estrechas sobre oportunidades de empleo previas a la crisis económica en curso.

Las predicciones para el mercado de trabajo de cara a 2009 ponen de relieve un deterioro en los mercados de trabajo mundiales, tanto para hombres, como para mujeres. La OIT prevé que la tasa de desempleo mundial puede alcanzar valores que oscilen entre el 6,3 y el 7,1%, y entre el 6,5 y el 7,4% en el caso de las mujeres (frente a la escala del 6,1 al 7,0% en el de los varones). Esta evolución daría lugar a un aumento de entre 24 y 52 millones de desempleados en todo el mundo, de los que de 10 a 22 millones serían mujeres.

Al mismo tiempo, la OIT prevé además que la tasa mundial de empleo vulnerable* oscilará entre el 50,5 y el 54,7% para las mujeres en 2009, y entre el 47,2 y el 51,8% en el caso de los hombres, lo que indica que, aunque la carga de la vulnerabilidad sigue siendo superior para las mujeres, la crisis empuja a un mayor número de varones a la ocupación de empleos vulnerables en comparación con 2007.

Consecuencias y medidas en la formulación de políticas

"Unas menores tasas de empleo de las mujeres, un control más débil de la propiedad y los recursos, la concentración en formas de empleo informales y vulnerables con ingresos inferiores y menos protección social son factores que colocan a las mujeres en una posición de mayor debilidad respecto a los varones para capear la crisis", señaló Jane Hodges, Directora de la Oficina de la OIT para la Igualdad de Género, que añadió que "puede que las mujeres salgan adelante trabajando un mayor número de horas, o asumiendo varios empleos de baja remuneración, pero han de afrontar en cualquier caso compromisos relativos a la prestación de cuidados no remunerados".

Juan Somavía, Director General de la OIT, declaró que la igualdad de género debe constituir un principio esencial en toda respuesta sobre políticas, ya que los efectos de la crisis económica y financiera trascienden el ámbito de las mujeres como trabajadoras, y repercuten en la estabilidad general de la sociedad, considerando los diversos papeles que desempeñan éstas.

En unas declaraciones publicadas con motivo del Día Internacional de la Mujer, el Sr. Somavía afirma que "la desigualdad de género en el ámbito laboral lleva mucho tiempo entre nosotros, pero es probable que se vea exacerbada por la crisis. En tiempos de agitación económica, las mujeres suelen experimentar las consecuencias negativas con mayor rapidez, y las ventajas de la recuperación se demoran en su caso. Además, ya antes de la crisis, la mayoría de las trabajadoras desarrollaba su actividad en la economía informal, con unos ingresos inferiores y menos protección social".

El Sr. Somavía citó varias medidas de políticas que podrían contribuir a reequilibrar la carga que soportan las mujeres y a abordar los efectos de la globalización, como la disposición de empleos sostenibles y de calidad accesibles para hombres y mujeres, una protección social más amplia que incluya prestaciones por desempleo y regímenes de seguro que reconozcan la posición vulnerable de la mujer en el mercado de trabajo, y un diálogo social con la inclusión activa de las mujeres en los procesos de toma de decisiones.

Tasa mundial de empleo vulnerable: proporción de trabajadores familiares no remunerados y trabajadores por cuenta propia respecto al empleo total. La situación laboral de estos trabajadores se caracteriza en la mayoría de los casos por la inseguridad en el empleo, el bajo nivel de sus ingresos y una escasa productividad.