Derecho de los tratados.

AutorM.° Teresa Marcos Martín
Páginas255-259

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2002-1

TRATADOS 1 INTERNACIONALES.-Ámbito de aplicación. Convenio de Bruselas sobre embargo preventivo de buques de 10 de mayo de 1952. Error judicial.

Segundo. La Sala ha de entrar en el examen del fondo de la cuestión planteada por la demandante y que centra en que «el error que se imputa al Auto de la Sala Page 256

Primera del Tribunal Supremo consiste en la aplicación que se hace a la cuestión controvertida del Convenio de Bruselas de 10 de mayo de 1952 (RCL 1954, 23 y NDL 19337) para la unificación de ciertas reglas relativas al embargo preventivo de buques de navegación marítima asegurando que ha sido firmado y ratificado por los Estados Unidos de América, además de por España, cuando lo cierto es que aquel Estado ni ha firmado o se ha adherido ni, por supuesto, ha ratificado el Convenio».

Para acreditar tal afirmación, tanto acompañando la demanda como en el período de prueba, ha aportado como documentación la copia certificada y confrontada con el original del Convenio, firmado en Bruselas el 10 de mayo de 1952, en relación con los países signatarios y adscritos al Convenio, y documento expedido por el Jefe de la Dirección de Tratados del Ministerio de Asuntos Extranjeros, de Comercio Exterior y de Cooperación y Desarrollo de Bélgica, en el que hace constar que los Estados Unidos no figuran en la lista de signatarios ni adscritos al repetido Convenio.

Frente a tal alegación, la Sala Primera del Tribunal Supremo al emitir el informe que dispone el artículo 293.1.d) de la LOPJ señala -y acredita- que en el Boletín Oficial del Estado número 5, de fecha 5 de enero de 1954, se publicó el Instrumento por el que el Estado español ratificó el Convenio de Bruselas de 10 de mayo de 1952 y que en el Preámbulo de dicho Convenio se hace una relación de los países firmantes de dicho Convenio entre los cuales figura Estados Unidos de América; circunstancia que igualmente figura recogida en publicaciones privadas en las que se incluye el repetido Convenio.

Siendo así nos encontramos con una evidente discrepancia acerca del hecho de si los Estados Unidos de América fue signatario o no del Convenio de referencia (...) Pero aun partiendo de que realmente los Estados Unidos de América no hayan sido signatarios del Convenio, ha de determinarse si la resolución puede considerarse «absurda y rompedora de la armonía del sistema jurídico». (...) La resolución acordada en el Auto de 19 de enero de 1995 no se basó exclusivamente en el contenido del Convenio de Bruselas de 1952, sino que tuvo su justificación en el principio de reciprocidad, lo que llevaba inexorablemente a la misma conclusión a la que se llegaba con la aplicación del Convenio. (...) Ello lleva a la ineludible conclusión de que la resolución no se haya adoptado sobre bases ficticias, ilógicas e irracionales (...).

[Auto TS (Sala especial del art. 61 de la LOPJ), de 3 de mayo de 1999. Ponente: Excmo. Sr. D. Carlos García Lozano.]

F.: RAJ, 2001, núm. 414.

Nota: Se plantea la duda de si Estados Unidos se ha adherido al Convenio de Bruselas de 10 de mayo de 1952 para la unificación de ciertas reglas relativas al embargo preventivo de buques. El Tribunal ha de analizar este extremo puesto que tal instrumento internacional se había aplicado en el Auto...

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