El Derecho internacional humanitario ante los desafíos que plantean los actores no estatales

Autor:José Luis Rodríguez-Villasante y Prieto
Cargo:Doctor en Derecho. Director del Centro de Estudios de Derecho Internacional Humanitario de la Cruz Roja Española
Páginas:303-312

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1. Introducción
1.1. La desprotección de las personas civiles en los conflictos armados actuales

Las personas civiles desarrollan un rol en los conflictos armados actuales que se incrementa cada vez más en importancia y aumenta su complejidad1.

Ahora bien, su participación tiene dos aspectos que parecen contradictorios: son víctimas pero también victimarios y, paradójicamente, esta incidencia se produce tanto en los enfrentamientos con armas convencionales y escaso uso

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de la tecnología armamentística (típica de los conflictos armados asimétricos, en países desestructurados o Estados fallidos) como en aquellos donde se utiliza la alta tecnología.

Podríamos resumir las causas de este fenómeno bélico destacando, en primer lugar, la disminución de las guerras entre Estados y el aumento de los conflictos armados internos o no internacionales, que alcanzan más del 90 por 100 de los actuales. En segundo lugar, la confusión en la práctica entre combatientes y personas civiles. En tercer lugar, el desconocimiento o no aceptación del principio del monopolio estatal del uso legítimo de la fuerza, dogma incontrovertido en los países occidentales pero no compartido en numerosos Estados donde se considera legítima la resistencia armada de entidades no estatales frente a un Estado que se considera opresor. En cuarto lugar, el aumento exponencial de las víctimas civiles por la utilización de armas o métodos de combate de alta tecnología que no respetan los principios de distinción, precaución y proporcionalidad. En quinto lugar, la violación de las normas más elementales del Derecho internacional humanitario (DIH) en los combates que se desarrollan en los conflictos armados asimétricos, en países desestructurados, donde realmente no existe un Estado capaz de respetarlas. Y, en sexto lugar, la privatización de la guerra, con la intervención masiva de empresas privadas militares y de seguridad.

En el Informe del secretario general de las Naciones Unidas al Consejo de Seguridad de 18 de junio de 2015 sobre la protección de los civiles en los conflictos armados2 se señalan los problemas existentes en la actualidad y las recomendaciones para fortalecer esta protección. Se deja constancia de que se ha triplicado el número de personas necesitadas de asistencia humanitaria internacional, cuya inmensa mayoría son personas civiles afectadas por conflictos armados.

En este informe se advierte que la mayoría de los conflictos armados actuales se caracterizan por niveles estremecedores de brutalidad y se da muerte y se mutila a personas civiles en ataques selectivos o indiscriminados. Asimismo, se denuncia la tortura, la toma de rehenes, el reclutamiento forzoso, el desplazamiento y la separación familiar, la desaparición forzada, la violencia sexual y por razón de género, los ataques deliberados contra escuelas, hospitales y trabajadores humanitarios, la violación de las normas más elementales del DIH y la impunidad de estas graves infracciones.

1.2. Los desafíos de los conflictos armados actuales y los actores no estatales

Los principales desafíos3 que los conflictos armados presentan al DIH podrían concretarse en la determinación del principio y fin de la aplicabilidad

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del DIH y su alcance geográfico, el terrorismo, la asistencia y acceso humanitario, la protección del personal y bienes sanitarios, el estatuto de las fuerzas multinacionales, las limitaciones al uso de la fuerza, la detención de personas en los conflictos armados, las nuevas tecnologías de guerra (cibernética o armas autónomas), el uso de armas explosivas en zonas pobladas, la transferencia de armas, la existencia de armas nucleares y la falta de regulación de las empresas privadas militares y de seguridad. Y, naturalmente, como reto esencial, el establecimiento de un mecanismo eficaz para el cumplimiento del DIH.

Las características de los conflictos armados actuales desbordan la tipología tradicional al proliferar los actores no estatales y traspasar las fronteras en un fenómeno complejo de violencia transnacional4. Ahora bien, con frecuencia participan en las hostilidades numerosos grupos armados organizados no estatales que multiplican los frentes de batalla y constituyen un riesgo evidente para la población civil y para la acción humanitaria. En ocasiones, los conflictos armados no internacionales no conocen de fronteras y se extienden hacia los Estados vecinos. A continuación expondremos un muestrario, necesariamente incompleto, de las situaciones más relevantes que pueden considerarse como los principales desafíos que plantean los actores no estatales al DIH: la participación directa de las personas civiles en las hostilidades, los actos de terror y la asistencia de salud en peligro.

2. La participación directa de las personas civiles en las hostilidades
2.1. Consideraciones generales

La paradoja de los conflictos armados actuales es que, por una parte, las personas civiles combaten ocultando su condición de combatientes y, por la otra, las personas civiles que se abstienen de todo acto hostil son objeto de ataques directos por las partes en el conflicto, que no respetan su inmunidad contra los ataques.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha elaborado una «Guía para interpretar la noción de participación directa en las hostilidades según el Derecho internacional humanitario»5.

Los grupos armados organizados deben pertenecer a una parte en el conflicto (un Estado responsable o un movimiento de liberación nacional en el caso de los conflictos armados internacionales por extensión a que hace referencia el art. 1.4 del Protocolo I de 1977, Adicional a los Convenio de

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Ginebra)6, incluyendo expresamente las milicias irregulares, cuerpos de voluntarios y movimientos de resistencia, además de los miembros combatientes de las fuerzas armadas.

Así, los grupos organizados de violencia armada (delincuencia común, terroristas o piratas) sin relación con ninguna parte en el conflicto armado, no son miembros de las fuerzas armadas ni combatientes.

En cuanto al concepto de personas civiles en los conflictos armados no internacionales, se estima que son todas las que no son miembros de las fuerzas armadas del Estado, ni de grupos armados organizados por una parte en el conflicto. Estos últimos constituyen las fuerzas armadas de la parte no estatal en el conflicto y comprenden únicamente a los individuos cuya función continua consiste en tomar parte directa en las hostilidades (función de combate continua).

2.2. La excepción a la inmunidad de las personas civiles

El principio de inmunidad de la población civil contra los ataques directos en los conflictos armados contiene una excepción que constituye el mayor problema jurídico7 que se presenta en los conflictos actuales. Se trata de la determinación de lo que debe entenderse por participación directa (Protocolos I y II de 1977, Adicionales a los Convenios de Ginebra) o por participación activa (art. 3 común a los Convenios de...

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