Derecho y democracia en el 'iusmaterialismo' personalista

Autor:José María Seco Martínez
Cargo:Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
Páginas:371-389
REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO - I ÉPOCA - VOL. 7 - 2012 - [371-389] - ISSN 1885-589X
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DERECHO Y DEMOCRACIA EN EL
“IUSMATERIALISMO” PERSONALISTA
LAW AND DEMOCRACY IN PERSONALIST
“IUSMATERIALISM”
José María Seco Martínez
Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
[jmsecmar@upo.es]
Palabras clave: Democracia, Modernidad, Capitalismo, Teoría genral, Iusmaterialismo.
Keywords: Democracy, Modernity, Capitalism, General Theory, Iusmaterialism.
Resumen:La losofía personalista, en lo que hace a la democracia y al
derecho, es bastante interesante por dos razones: (i) porque re-descubre
las relaciones entre el ser humano y democracia como una relación nes-
medios. El problema cognoscitivo de la relación determinismo-libertad,
en la práctica, se transforma en un problema de “medios- nes”; y (ii)
porque elucida la conexión entre historia, derecho y democracia, como
una tensión histórica de “mediaciones” o estructuras instituidas e insti-
tuyentes. Digamos que el personalismo retoma, por un lado, la idea de
democracia como proyecto histórico, para que podamos imaginarla de
nuevo como un instrumento “material y contingente”, que no niegue el
desarrollo histórico de la realidad; y, por otra, concibe una nueva forma
de pensar el derecho, re-situando al ser humano como el principio ma-
terial de todo el fenómeno jurídico. Por eso el personalismo se con gura
como una propuesta “iusmaterialista”, porque sitúa la acción humana
como la referencia cognoscitiva básica.
Personalist philosophy, referred to Democracy and Law, becomes really
interesting because of two reasons. First, it rediscovers the relationships
between man and democracy, as a purpose-effort relation. And then, it
considers/explains the connection among history, law and democracy as a
historical tension of “mediations/intercessions”. Thus, personalism takes
up again the idea of democracy in two different ways. On the one hand,
as a historical project, so that we can image it once again, as an instru-
ment that does not deny the historical development of reality. And on
the other hand, it has got a new idea of thinking Law. It rede nes human
being as the material principle of every legal phenomenon. That is the
reason why personalism is considered an “iusmaterialistic” proposal: it
places human action as a basic cognitive reference of Law.
Recibido: junio de 2012
Aceptado: septiembre de 2012
REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO - I ÉPOCA - VOL. 7 - 2012 - [371-389] - ISSN 1885-589X
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1. Prenotando
Quienes se han acercado a la losofía de
Emmanuel Mounier coinciden en a rmar
la importancia que en su sistema losó-
co - 1, adquirió todo lo relacionado con
el estado de la política y la losofía de
la historia. Para alguien como él, espe-
cialmente preocupado por la dimensión
epistemológica de los problemas sociales,
que ya azuzaban con fuerza en los años
en que vivió, la democracia y el derecho
tenían una dimensión emancipadora que
necesitaba ser rastreada, para justi car
y sostener después su su ciencia en la
construcción de su modelo de sociedad
política. No hay que olvidar que los tiem-
pos que vivió podrían catalogarse de crisis
paradigmática. Fueron años muy convul-
sivos. Años considerados de transición,
destrucción y creación de una crisis ge-
neralizada de la modernidad occidental.
El n de la “hegemonía europea sobre el
mundo”2 Ya entre los años 1919 y 1922
Spengler publica su obra más famosa La
decadencia de Occidente, que se situaría
a la cabeza de una larga serie de obras
y ensayos que tenían por objeto el estu-
dio de la crisis. Este es el caso de obras
1 Su losofía es “algo más y algo menos que una
losofía”, como bien ha apuntado P. RICOEUR,
P., “Une philosophie personnaliste”, en Esprit, nº
174, 1950, p. 863. Más que una losofía porque
“introduce una inquietud, la que da lugar a una
búsqueda”. Melchiorre, V., “L`interpretazione di
Cartessio nell penseiro di Mounier”, en Revista
de Filosofía Neo-escolástica, nº 53, 1961, p. 300.
Menos que una losofía, si le exigimos que sea
un sistema y si no obviamos el hecho de que su
re exión acerca de la política y el Estado, que
orece en su haber, no es sistemática.
2 V. Lefebvre, H., “Du culte de l’ Esprit au maté-
rialisme dialectique”, en Nouvelle Revue fran-
çaise, diciembre de 1932.
tan signi cativas como Una nueva Edad
Media de N. Berdiaeff; El n de nuestro
tiempo, de R. Guardini; La crisis de nues-
tra civilización, de H. Belloc, etc…, que
formaban parte de lo que se ha dado en
llamar “literatura de la crisis”3.
En este contexto, Mounier enfrenta algo,
que hasta entonces era inédito en el pa-
norama intelectual de las losofías de la
persona, del irracionalismo y de los exis-
tencialismos: el análisis de la democracia
como “proceso histórico” y cultural de la
modernidad. Para nuestro autor, la tradi-
ción democrática se apuntala como uno
de los pilares esenciales de la cultura oc-
cidental.
Era necesario reinventar el mundo y del
análisis de las razones de la crisis saldrían
las líneas maestras de una nueva visión de
la democracia. Sus re exiones tratan de
retomar la fuerza transformadora (eman-
cipadora) de la democracia en el desarro-
llo histórico de la “acción humana”, con el
objeto de que mediante ésta se expresara
la persona y no el peso de las estructuras
o los determinismos históricos4. Hay que
3 Para una visión más amplia, cfr. con MOSSE,
G.L., La cultura dell`Europa occidentale, Mon-
dadori, Milano, 1986; con Hughes, H.S., Cos-
cienza e societá-Storia delle idee in Europa dal
1890 al 1930, Einaudi, Torino, 1967 –muy inte-
resante desde la óptica estricta de la historia de
la cultura–; y con Bracher, K.D., Il Novecento
secolo delle ideologie, Laterza, Bari, 1984. Para
una visión más especí ca y profunda del clima
espiritual que se respiraba en aquellos años, cfr.,
MARITAIN, J., Carnet des notes,París, Desclée,
1965; con CHENU, M.D., Le Saulchoir - Una
scuola di teologia (1937), tr., Marietti, Torino,
1982; y con GILSON, E., Il losofo e la teologia,
Brescia, Morcelliana, 1966.
4 Dice Gramsci: “La estructura, como fuerza ex-
terior que aplasta al hombre, (…) puede transfor-
marse en un medio de libertad, en un instrumen-
to para crear una nueva forma ético-política, en

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