Energias renovables en Mexico dentro del marco de APEC: estado actual y perspectivas. Formacion de recursos humanos.

Autor:Mendoza Mart

En el presente artículo se hace una descripción de los procesos que en los últimos años han llevado al reconocimiento de las fuentes de energías renovables como una de las alternativas que permitirán el desarrollo sostenido de la región de APEC en el nuevo milenio. México, como economía-miembro de APEC, es uno de los países más ricos en estas fuentes de energía, cuyo uso, pese a larga historia, ha sido minimizado por la presencia de reservas explotables de combustibles fósiles. No obstante, en años recientes el uso de estas fuentes ha recobrado su importancia. Nuestro trabajo menciona algunas medidas que en el futuro pudieran permitir integrar mejor las energías renovables en la vida cotidiana, mediante la formación de recursos humanos especializados y mediante la cooperación dentro del marco del APEC.

INTRODUCCIÓN

Actualmente, se consideran energías renovables (ER) las obtenidas de fuentes naturales capaces de regenerarse que, administradas en forma adecuada, pueden explotarse ilimitadamente, ya que el volumen disponible no disminuye a medida que se aprovechan.

El interés por estas fuentes de energía, alternativas a las convencionales, se ha ido convirtiendo de un asunto de expertos a un tema de interés público y de un tema de orden interno ha pasado a ser de escala mundial. Primero fue la conciencia de la escasez de energías no renovables que quedó de manifiesto durante la crisis del petróleo de 1973 y posteriormente, en los años ochenta, la conciencia del daño ecológico irreversible que provoca el uso indiscriminado de los combustibles fósiles, petróleo, carbón y gas natural. La preocupación por reducir los gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático, llevaron a los países a discusiones que culminaron con la firma del Protocolo de Kyoto en 1997 y a colocar sobre la mesa el tema de la importancia y urgencia de implementar el uso de energías renovables. Luego, a mediados del año 2000 cobró fuerza la noción del tránsito de una sociedad industrial, basada en un alto consumo de energía a otro tipo de sociedad basada en el conocimiento, el capital humano y las tecnologías no masivas, que considera también el límite de las energías fósiles y el recomendable uso de las tecnologías amables con el ambiente.

El reconocimiento de los múltiples beneficios económicos, sociales, ambientales de la seguridad energética explica el tratamiento especial que han dado las economías más desarrolladas a las energías renovables en su política energética. Aparte de un notable presupuesto dedicado a la investigación, desarrollo y a la difusión de estas tecnologías, otras medidas consideradas son la promulgación de leyes favorables para estimular la producción de energía a partir de fuentes renovables, la aplicación de un conjunto de incentivos fiscales y financieros que atraiga a los inversionistas y a los consumidores, y la necesidad dominante de formar recursos humanos para implementar su uso.

Importancia de las energías renovables

Entre las ventajas generales que aportan las energías renovables se pueden mencionar las siguientes: contribuyen a la seguridad en el suministro mundial de energía, reducen la dependencia de los recursos combustibles fósiles y ofrecen oportunidades de mitigación de los gases de efecto invemadero, causantes del calentamiento global del planeta. (1)

Las ventajas específicas del uso de energías renovables son: estabilidad a largo plazo de tarifas competitivas, reducción de la vulnerabilidad ante interrupciones en el abastecimiento de combustible, flexibilidad del suministro de energía a los hogares de las zonas periféricas y rurales, minimización de la emisión de contaminantes que producen el efecto invemadero, reducción de los contaminantes en el plano local, incluyendo contaminantes del agua y del aire, atracción de inversiones destinadas a proyectos de infraestructura local, creación de empleos en el sector de la alta tecnología y posibilidad de expansión en función de la demanda, ya que muchos de los sistemas de generación tienen una estructura modular. (2)

Los combustibles fósíles y la energía nuclear proveen más del 80% de la energía mundial requerida actualmente, y más del 70% de esa energía es consumida por los países desarrollados, que dependen en gran medida de las importaciones de estas fuentes de energía, y en consecuencia se encuentran expuestos a la inestabilidad de los precios del petróleo y a la vulnerabilidad de los sistemas de transporte y almacenamiento de combustibles, ya sea ante un ataque terrorista o ante los cada vez más frecuentes y destructivos fenómenos naturales provocados por el cambio climático. Por otra parte, en los países en desarrollo, la alta dependencia de los combustibles fósiles contribuye también directamente a la contaminación del ambiente y a los crecientes niveles de gases de efectos invernadero en la atmósfera. Si bien estos países consumen solamente de 25 a 30% del total de combustibles fósiles, una creciente cantidad de bosques es talada para producir leña, lo que implica no solo la pérdida de hábitat y biodiversidad silvestres, sino la reducción de las posibilidades de eliminar el dióxido de carbono mediante la fotosíntesis, principal productor del efecto invernadero, con su consiguiente acumulación en la atmósfera. (3)

Aunque los combustibles fósiles fueran totalmente amables con el ambiente, no hay disponibilidad suficiente para satisfacer las crecientes demandas de energía. Por eso, pese a que en el futuro se continúe utilizando combustibles fósiles, es esencial introducir fuentes de energía renovables como alternativa a los actuales modelos de consumo de esa clase de combustibles.

Las energías renovables en el marco del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC)

Como una de las amenazas principales para el desarrollo económico de los países miembros de APEC en el nuevo milenio fueron consideradas la alta dependencia de la región de las importaciones de petróleo, ya que la mayoría de ellos carece de reservas de este recurso natural, y la inestabilidad de los precios de dicha fuente de energía. Para contrarrestarlas, en septiembre del 2001 el APEC Energy Working Group (EWG) (4) propuso la Iniciativa de Seguridad Energética (5) (ESI, por su sigla en inglés) que comprendía una serie de medidas de corto plazo para responder a casos de alteración del suministro de petróleo, y de largo plazo, incluida la creación del entorno para un marco legislativo favorable que permitiera enfrentar las adversidades del suministro energético de la región. Entre estas últimas medidas se determinó la necesidad de facilitar las inversiones, y establecer el mercado y la cooperación tecnológica en el tema de las energías renovables, por el Expert Group on New and Renewable Energy Technologies (EGN-RET), subgrupo del EWG.

Las actividades de este Grupo de Trabajo se relacionaban principalmente con el intercambio de información sobre proyectos exitosos en el área y la evaluación de los recursos energéticos de las economías-miembros, así como la organización de talleres y proyectos. No obstante, la experiencia obtenida de este tipo de eventos demostró sus limitaciones para obtener una amplia y rápida adopción de tecnologías en materia de energías renovables (6), recomendada en la V Reunión de ministros de Energía, celebrada en México D.F. el 2 de julio de 2002. Así, se adoptó la Iniciativa Siglo XXI (21th Century Initiative) que permitía al EGNRET centrar la atención en el potencial de desarrollo de las ER en las economías-miembros, en las aplicaciones tecnológicas, en el desarrollo sustentable y el crecimiento económico y que apuntaba a que en el seno del EGNRET, los miembros de APEC realizaran una serie reesfuerzos comunes del uso de las ERa fin de lograr el desarrollo sustentable. El objetivo de la Iniciativa era promover tecnologías limpias y el uso eficiente de la energía para obtener beneficios tanto para las economías como para el medio ambiente. En el marco de esta Iniciativa el EWG realizó una recopilación de las prácticas legislativas más exitosas para facilitar la transferencia y la adopción de tecnologías limpias y de eficiencia energética, la adopción de las cuales fue recomendada a los países-miembros del APEC. Posteriormente, esta línea de apoyo al fomento del uso de las ER fue respaldada por los ministros de energía en su VI reunión, en la que se señaló la necesidad de facilitar las inversiones en todo el rango de proyectos de energía, incluyendo a las ER, mediante la atracción del sector privado y de las instituciones financieras, y la creación de pólizas para disminuir el riesgo de las inversiones en proyectos de este tipo (7). En la misma reunión se subrayó la importancia de las innovaciones tecnológicas y de las inversiones en el área, sobre todo para el desarrollo de combustibles alternativos para el transporte y de las celdas de combustible, en los que más tarde se hizo énfasis en la elaborada Iniciativa CAIRNS (8) para reforzar la ESI, promoviendo una mayor interacción con el sector empresarial y académico en el área de las energías renovables que son los temas trabajados en la actualidad por el EWG-EGNRET (9). Para esto, este último ha creado varias líneas de aplicación de los esfuerzos comunes, dentro de las cuales los países-miembros proponen proyectos para su financiamiento y realización conforme a las necesidades particulares (10).

Virtualmente todas las economías del APEC tienen experiencia con algunas de las tecnologías de energía renovable, y muchas están explorando las posibilidades y los requisitos para utilizar estas energías en gran escala (11). En el cuadro 1 se muestran algunos proyectos de este tipo, realizados por las economías del APEC. Japón, Australia y Estados Unidos son líderes mundiales en la aplicación integral de la energía fotovoltaica a los edificios. (Ver Cuadro 1).

Actualmente, Corea y Japón son los países que poseen mayor experiencia en la creación de la infraestructura de las energías renovables...

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