La cuestión palestina

AutorAnna Badia Martí
Cargo del AutorCatedrática de Derecho Internacional Público de la Univ. de Barcelona

I. CUESTIONES GENERALES

1. Antecedentes

El territorio de Palestina, situado entre el río Jordán y el mar Mediterráneo, es una zona geoestratégica ya en la época del imperio romano. Junto con su situación geográfica en el límite entre Oriente y Occidente debe de añadirse el hecho que la ciudad de Jerusalén es uno de los lugares de culto de las tres religiones monoteístas más relevantes: la católica, la judía, y la musulmana. Estos elementos, y las circunstancias que de ellos se derivan, hacen que recurrentemente Palestina sea escenario de la historia.

Aparte de los condicionantes culturales, históricos y religiosos que no podemos dejar de lado para comprender a la conocida como «Cuestión Palestina», siguiendo la terminología de Naciones Unidas (NNUU), o bien el conflicto PalestinoIsraelí, núcleo central del conflicto de Oriente Medio, ésta tiene su origen en el desmembramiento del imperio otomano al finalizar la primera guerra mundial.

La previsión de la Sociedad de Naciones para los territorios que constituían el citado imperio era asignarlos a una potencia mandataria que asegurase, en un plazo previsiblemente corto de tiempo, la organización política de los pueblos en ellos establecidos al modelo del «Estado Moderno»; Gran Bretaña fue la potencia a la que se asignó Palestina.

El mandato británico en Palestina(1922), contenía un elemento que impedía cumplir cabalmente las obligaciones jurídicas internacionales asumidas por Gran Bretaña en cuanto potencia administradora. Ésta al mismo tiempo que debía tutelar a la población Palestina para alcanzar el grado desarrollo necesario para lograr la independencia, protege un proceso de inmigración de población judía a Palestina, al mostrarse favorable «... al establecimiento en Palestina de un hogar nacional judío», según los términos de la conocida como Declaración Balfour, de 2 de noviembre de 1917.

El eufemismo del término «hogar nacional judío», responde a la simpatía con que ve el gobierno británico las aspiraciones del movimiento sionista que surge como reacción al movimiento antisemita que se generaliza en Europa a finales del siglo XIX. El movimiento sionista moderno se basa en la reivindicación de la tierra bíblica de Sión, como solución definitiva de todos los males que perseguían, desde hacía siglos, a todos los judíos del mundo. Theodor Herzl, publica en 1896 la obra El Estado judío, y el año siguiente se convoca la conferencia de Basilea donde se adopta un programa con el objetivo de establecerse en Palestina; para ello se crea un fondo con el objetivo de la compra de tierras en el territorio, e iniciar su colonización por la población judía. Esta acción se intensifica al establecerse en 1929 la Agencia Judía, ya durante el Mandato Británico, y tomo mayor auge con el inicio de las persecuciones nazis.

Al finalizar la segunda guerra mundial la inseguridad en el territorio era cada vez mayor, debido a los enfrentamientos violentos entre ambas comunidades y, la potencia administradora era incapaz de cumplir con sus responsabilidades. La situación condujo a que NNUU tratase la cuestión, y adoptase el Plan de Partición para Palestina (A/Res.181(II) de 29 de noviembre de 1947), consistente en el establecimiento de dos Estados, con una unidad económica y la internacionalización de la ciudad de Jerusalén.

A partir de su adopción se radicalizaron los posicionamientos y un día antes de que finalizase el mandato británico, El Consejo Nacional Judío decide proclamar, el 14 de mayo de 1948, el Estado de Israel y una horas más tarde se inicia la primera guerra árabe-israelí.

El resultado de la guerra significa que Israel amplia la parte del territorio asignado por la Asamblea General, el territorio de Cisjordania queda bajo administración jordana y Gaza bajo la administración egipcia. Asimismo, como consecuencia de la guerra nace el problema de los refugiados palestinas, que han tenido de desplazarse del territorio palestino en el que se asienta el nuevo Estado de Israel. El tema de los refugiados palestinos será la única proyección de los derechos de los palestinos en la esfera internacional.

Esta situación cambiará a consecuencia de la guerra de 1967, en la que Israel en un plazo de seis días ocupa militarmente: 1. los Altos del Golan a Siria, 2. la península del Sinaí y Gaza a Egipto, 3. Cisjordania a Jordania.

Los Altos del Golan continúan ocupados por Israel, manteniéndose por tanto el conflicto con Siria. Por lo que se refiere Egipto, la ocupación de la península del Sinaí acabo con los acuerdos de Camp David de 1978.

Los territorios de Gaza y Cisjordania, están separados del territorio de Israel por la conocida como «Línea verde» y se consideran los territorios cuya titularidad corresponde al pueblo Palestino, organizado políticamente por la Autoridad Nacional Palestina, a partir de las primeras elecciones democráticas de enero de 1996 y cuya representación ostentaba la Organización para la liberación de Palestina (OLP) con anterioridad.

La cuestión Palestina pivota en torno al ejercicio del derecho a la autodeterminación del pueblo palestino, a ejercer en los territorios de Gaza y Cisjordania y la finalización de la ocupación militar, que se realiza con una política de asentamientos en los territorios, y sin aplicar los Convenios de Ginebra de 1949.

La radicalización y violencia del conflicto se mantiene bajo parámetros de alta intensidad, que incluyen la perpetración de actos terroristas por grupos palestinos y medidas represivas por parte del ejército israelí, que incluye desde 2002, la construcción de un muro defensivo más allá de la «línea verde».

En 1991, se inicia el proceso de paz en Oriente Medio, a consecuencia tanto de factores internacionales como internos y un convencimiento creciente en que la solución militar no es viable tal como se puso de manifiesto en la primera Intifada iniciada en diciembre de 1987.

Este proceso arranca con la conferencia de Madrid de octubre de 1991, que revela que el proceso negociador no será global, sino que se articulará a través de acuerdos bilaterales entre Israel y cada una de las partes implicadas, incluida Palestina. Asimismo el proceso se realizará al margen de NNUU, y con impulsores del proceso por parte de terceros, entre los que destaca Estados Unidos, la Unión Soviética, la Unión Europea y Noruega.

Sustentándose en el binomio «paz por territorios» de las resoluciones del Consejo de seguridad 242(1967) y 336 (1973), las líneas de acción de éste proceso de Madrid tiene dos ejes fundamentales. Por un lado establecer un período transitorio, dirigido a cambiar la administración militar por una administración civil. Por otro lado, proceder a la negociación entre las partes el estatuto definitivo de Palestina, y resolver las cuestiones fundamentales de: Jerusalén, el derecho de retorno y la cuestión de seguridad.

El periodo transitorio diseñado, ha permitido consolidar la administración en materia civil y administrativa por parte de la Autoridad Palestina, aunque el ejercito israelí no se ha retirado del territorio.

El proceso iniciado en Madrid en 1991 esta totalmente agotado en septiembre de 2000, después de sucesivas parálisis e incumplimiento de los acuerdos alcanzados. En esta fecha el detonante de la que se conocerá como la segunda intifada, y el fin del proceso de pacificación, es la visita del líder, en aquel momento de la oposición, Ariel Sharon, a la explanada de las Mezquitas de Jerusalén y se vuelve a las hostilidades a la menor ocasión.

El liderazgo del líder palestino de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, se cuestiona, por diferentes facciones en el territorio no pudiendo controlar los actos terroristas, al mismo tiempo que actúa contundentemente el ejercito israelita y se pasa a la ofensiva de la construcción del denominado «Muro Defensivo».

La situación es crítica y, no se utilizan todos los medios de que se dispone en materia de mantenimiento de la paz y la seguridad internacional, ni después del fallecimiento de Arafat en Noviembre de 2004. Actualmente las líneas de pacificación que apoya el Consejo de Seguridad es la conocida como «Hoja de Ruta», que intenta establecer el clásico binomio de «Paz por territorios». Paralelamente, un grupo de representantes israelí y palestinos (sin cargos gubernamentales) y personas conocedoras del proceso han diseñado el conocido como Acuerdo de Ginebra, presentado el 1 de diciembre de 2003, el texto está dirigido a la solución final del conflicto y recoge gran parte de las experiencias que no han podido formalizarse desde mediados de los años 90.

2. Cuestiones jurídicas que se plantean

1. El Estado como sujeto de derecho internacional.

  1. Elementos constitutivos.

  2. El reconocimiento de Estados.

    2. Contenido jurídico internacional del principio de autodeterminación de los pueblos.

  3. Derecho de los pueblos.

  4. Deber de los Estados.

  5. Formas de ejercicio.

    3. El estatus jurídico internacional de los refugiados.

    4. Regulación jurídica internacional de los conflictos armados.

  6. El principio de prohibición del uso de la fuerza armada.

  7. Calificación de los conflictos armadas.

  8. La ocupación militar.

  9. La aplicación del Derecho Internacional Humanitario.

    5. El Principio de arreglo pacífico de las controversias.

  10. Identificación de los elementos constitutivos de las controversias.

  11. Las partes en la controversia.

  12. La obligación de arreglo pacífico: Contenido y límites.

  13. El principio de libre elección de los procedimientos de arreglo. Criterios de aplicación.

    6. El mantenimiento de la paz y la seguridad internacional.

  14. Competencias de la Asamblea General de las NNUU.

  15. Competencias del Consejo de Seguridad de las NNUU.

    1. Calificación de la situación de hecho por el Consejo de Seguridad de las NNUU.

    2. Vías de acción: – en el ámbito del arreglo pacífico de controversias. – la acción en caso de amenaza a la paz, quebrantamientos de la paz o actos de agresión

    II. TEXTOS NORMATIVOS

    – Carta de las Naciones...

To continue reading

Request your trial