Cuba-Estados Unidos: la escenificacion de la diplomacia y el orden/Cuba-United States: the staging of diplomacy and order.

Autor:Salazar, Dennis Sorondo
Cargo:Ensayo
 
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[mucho menor que]El escenario esta listo[mucho mayor que], informaban en vivo desde el Gran Teatro de La Habana Jasmine Coleman y Ashley Gold, periodistas de la BBC el dia 22 de marzo del 2016, a las 14.20 horas. Las banderas de Cuba y Estados Unidos formaban el atrezo. El publico, tanto en vivo como a traves de las camaras, aguardaba la aparicion del actor principal. Media hora mas tarde, y tras cumplir con la ceremonia de bienvenida, hacia acto de presencia Barack Obama, Presidente de Estados Unidos, quien afirmaba que Cuba y Estados Unidos han sido [mucho menor que]como dos hermanos que han vivido separados durante anos[mucho mayor que]. A las 16.02 horas, Obama daba por finalizado el discurso ante los aplausos del publico presente y la atenta mirada de Raul Castro, Presidente de Cuba.

La visita de Obama a Cuba, que se iniciaba un dia antes, cerraba de modo simbolico la representacion (1) del restablecimiento de las relaciones diplomaticas que dieron comienzo el 17 de diciembre de 2014. Mas de medio siglo habia transcurrido desde que el 3 de enero de 1961 el entonces Presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, declarara la ruptura de las relaciones diplomaticas (Eisenhower, 1961) entre ambos paises. Durante este proceso de [mucho menor que]reconciliacion[mucho mayor que], cada uno de los pasos ha sido escenificado y representado mediante la diplomacia, creando y reproduciendo ordenes que legitimasen, a su vez, una concepcion estatocentrica de la misma. De esta forma, todo elemento externo, susceptible de crear desorden, ha sido excluido del proceso y toda relacion que traspasase el marco estatal ha quedado subordinada y limitada.

Para disminuir las situaciones de desorden y desestabilizacion que pudieran surgir a raiz del proceso de normalizacion, los actores estatales--Estados Unidos y Cuba--han puesto en marcha la carga simbolica adscrita, en este caso, a los procesos diplomaticos para disminuir el rol que pudieran cumplir aquellos actores no estatales, creando un orden simbolico y material, y limitando de esta forma el potencial creador que posee el concepto de desorden (2).

Por lo tanto y con la intencion de problematizar el proceso de normalizacion y el restablecimiento de las relaciones diplomaticas puestas en marcha por parte del gobierno de Cuba y Estados Unidos, durante este trabajo analizaremos las relaciones bajo el topos del theatrum mundi. Como afirma Erik Rignmar (2010: 2), [mucho menor que]despues de todo, todas las sociedades--tanto las domesticas como las internacionales--proporcionan marcos cuasi-teatrales, donde los actores sociales actuan en base a roles delante de varios publicos[mucho mayor que]. Como lo argumentaremos, estos performances tienen tanto una funcion pedagogica como constitutiva.

El antropologo y sociologo frances Georges Balandier (1994: 15) establece un paralelismo similar al afirmar que, [mucho menor que]tras cualesquiera de las disposiciones que pueda adoptar la sociedad y la organizacion de los poderes, encontraremos siempre presente, gobernando entre bastidores, a la 'teatrocracia'. Es ella la que regula la vida cotidiana de los humanos, viviendo en colectividad: el regimen permanente que se impone a la diversidad de los regimenes politicos revocables y sucesivos[mucho mayor que].

De igual forma, Costas Constantinou (1996: 101), en su trabajo On the way to diplomacy, establece una relacion directa entre el concepto griego de theatron y la diplomacia. Durante la era Bizantina, por ejemplo, la performance dramatica y la teatralizacion de la escena politica y diplomatica fueron orquestadas para que narraran las historias y la gloria de los imperios.

El topos de theatrum mundi, por lo tanto, nos permitira, en primera instancia, analizar la puesta en escena del restablecimiento de las relaciones diplomaticas a traves de las representaciones que han tenido lugar desde el inicio de las conversaciones. Por otro lado, la representacion, como acto de produccion y reproduccion, nos permitira problematizar la vision estatocentrica de la diplomacia, pues el Estado, a lo largo de la historia, raras veces ha obtenido el monopolio de la misma. De la misma forma, las representaciones teatrales nos permitiran problematizar los conceptos, en principio antagonicos, de orden y desorden. Se afirmara que la diplomacia estatocentrica produce y reproduce representaciones con los que jerarquizar, ordenar y definir conductas sociales en base a una clasificacion donde el dualismo orden-desorden se instrumentaliza. De esta manera, los Estados establecen un orden estatocentrico concreto y subvierten todas aquellas conductas sociales y relaciones clasificadas previamente como desordenes, intentando restablecer el monopolio sobre la practica diplomatica.

Por ultimo, y sin la pretension de realizar un trabajo normativo, se analizara la posibilidad de incorporar la potencialidad del individuo como actor diplomatico para trascender las fronteras y el marco de la diplomacia estatocentrica. El individuo, desde su subjetividad y singularidad, puede establecer relaciones con otros individuos, fortaleciendo, de esta manera, los procesos de normalizacion entre los paises enfrentados.

TRANSCENDIENDO LOS LiMITES DE LA DIPLOMACIA ESTATOCENTRICA

DIPLOMACIA (De diploma) 1. 1. f. Ciencia o conocimiento de los intereses y relaciones de unas naciones con otras. 2. 2. f. Servicio de los Estados en sus relaciones Internacionales. 3. 3. f. coloq. Cortesia aparente e interesada. 4. 4. f. coloq. Habilidad, sagacidad y disimulo. Fuente: Real Academia Espanola. Segun la Real Academia Espanola, la diplomacia se puede entender desde dos campos semanticos diferentes. En primer lugar, se refiere a aquellas relaciones internacionales que llevan a cabo los Estados y las naciones y, en una segunda acepcion, toma el significado de caracteristicas en apariencia humanas, por tanto, externas a la figura eterea e impersonal del Estado o nacion.

La palabra, como la minima expresion dotada de significado del lenguaje, es una fuente de poder. Luego, el uso y desuso que se haga de esta condicionara la percepcion y la vision del mundo que adopte cada individuo. En el campo academico, la acepcion estatocentrica ha prevalecido sobre la individual (Cornago, 2013: 8). De esta forma, como menciona Costas M. Constantinou en su articulo Diplomacy, grotesque realism, and Ottoman historyography, la vision clasica de la diplomacia ha intentado, bajo el pretexto de la ciencia, sedar y adormecer la diplomacia bajo teorias solemnes sobre ritos epistemicos y contemplaciones piadosas, asumiendo que no se puede parodiar, anecdotizar y teorizar al mismo tiempo (Constantinou, 2000: 213).

En este ensayo se intentara aunar ambas acepciones. Por un lado, se analizara la diplomacia como institucion y [mucho menor que]como sistema que regula las interacciones y la comunicacion oficial entre los Estados mediante procedimientos, rutinas, normas y leyes[mucho mayor que], pues mediante esta forma la diplomacia estatocentrica oculta otro tipo de relaciones y actua como rayson de systeme, produciendo y reproduciendo mediante las representaciones un ordenamiento concreto. Por otro lado, [mucho menor que]la metafora de la escena del theatrum mundi, que fue una forma comun de darle sentido a la interaccion social a principios de la Edad Moderna[mucho mayor que] (Rignmar, 2010: 11), nos permitira analizar las relaciones diplomaticas entre Cuba y Estados Unidos al nivel de los individuos, es decir, de aquellos actores que hablan en nombre y a traves del Estado.

Tras los Tratados de Westfalia de 1648, el Estado emergio como el unico actor soberano constrenido exclusivamente por las acciones de otros Estados (Rignmar, 2010: 11). El sistema internacional, a su vez, se convirtio en un gran teatro mundial, donde los Estados componian una compania teatral, en el que las actuaciones se regian por normas y leyes; las diplomaticas entre otras. En la actualidad, la metafora toma mas relevancia que nunca, pues en la era de la informacion y la comunicacion, donde toda relacion esta [mucho menor que]mediatizada por las imagenes[mucho mayor que] (Debord, 1967), las escenificaciones y las representaciones diplomaticas construyen y reconstruyen versiones-mundo ordenadas (Ibarra, Txakartagi, 2016: 20). En ellas toman un protagonismo relevante los lideres politicos.

Mediante las relaciones diplomaticas directas e individuales, los lideres politicos personifican de manera simbolica los Estados, por lo que la diplomacia actua continuamente en el plano estatal e individual, con lo cual las dos acepciones antes presentadas se muestran indisociables.

LA REPRESENTACION DIPLOMAiTICA POR ESCENAS

En la actualidad, la presencia de los actores politicos en la esfera mediatica es continua, pues estos existen unicamente en el momento en que se realiza la representacion publica de su existencia y sus cualidades (Rodriguez, 1995:102). En la sociedad actual la existencia individual se conforma mediante el reconocimiento ajeno. El individuo y--en el campo teatral--el actor, no son tales sin el beneplacito del publico, por lo tanto, la presencia en los medios y la ocupacion de la esfera publica se hacen indispensables para aquel que quiera realizar una demostracion dramatica y teatral del ejercicio de poder (Rodriguez, 1995: 102). El espacio publico se convierte, por tanto, en el escenario dramaturgico donde se desarrollan las relaciones diplomaticas entre actores interestatales.

Los telediarios ofrecen continuamente informacion cotidiana del ejercicio que desarrollan los politicos. Estos, a su vez, ofrecen ruedas de prensa a traves de las pantallas, convirtiendo al periodista en un consumidor de informacion mas. Los grupos terroristas reivindican su lucha y las acciones mediante la imagen audiovisual. Las manifestaciones se llevan a cabo en los centros neuralgicos de las ciudades, acaparandose de esta forma del simbolismo y de la relevancia que ofrecen dichos lugares. La accion...

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